Hermosas frases de Jorge Bucay

Jorge Bucay Jorge Bucay Diario el País- Uruguay
Hemos seleccionado algunas frases del psicoterapeuta y escritor argentino Jorge Bucay (1949) que nos invita a reflexionar sobre las relaciones amorosas, sentimientos, amor, auto estima. Veamos algunas citas célebres de este escritor que se caracterizan por ser motivadoras y realistas.

    • Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes.

    • El verdadero amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es.

    • Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes.

    • La felicidad es la certeza de no sentirse perdido.
    • La cultura del consumo ha creado como consecuencia una actitud de rivalidad y comparación que nos educa a confrontarnos con otros.
    • Sólo si me siento valioso por ser como soy, puedo aceptarme, puedo ser auténtico, puedo ser verdadero.

    • No hay que morir por el otro, sino vivir para disfrutar juntos.

    • El verdadero buscador crece y aprende, y descubre que siempre es el principal responsable de lo que sucede.

    • El amor es el regocijo por la sola existencia del otro.

    • La elaboración del duelo significa ponerse en contacto con el vacío que ha dejado la pérdida de lo que no está, valorar su importancia y soportar el sufrimiento y la frustración que comporta su ausencia.
    • El verdadero buscador crece y aprende, y descubre que siempre es el principal responsable de lo que sucede.
    • No somos responsables de las emociones, pero sí de lo que hacemos con las emociones.

    • Hacer el amor implica una conexión con el amor que no se da todo el tiempo, ni siquiera entre dos personas que se aman.

    • ¿El camino que se elige es siempre el correcto? Lo correcto está en la elección, no en el acierto.

  • No somos responsables de las emociones, pero sí de lo que hacemos con las emociones.