Cómo eliminar la mascarilla


Si es crema

Según los distintos tipos de textura de las mascarillas, se recomienda uno u otro método de eliminación. Por un lado, las fórmulas ligeras y cremosas deben retirarse con discos de algodón humedecidos en agua caliente, tantos como sean necesarios para un arrastre total.

Por otra parte, las texturas más gruesas requieren el uso de esponjitas, que deben empaparse en agua tibia y, después presionarse sobre el rostro. De esta manera, se consigue ablandar progresivamente la capa dura de la mascarilla. Respecto a las texturas que forman una verdadera máscara sólida sobre la piel, debe procederse aún con más contundencia  y conviene el uso de una toalla humedecida con agua bien caliente, dejándola sobre la cara y el cuello.
Tras diversas aplicaciones, que favorecen la permeabilidad de la mascarilla, puede terminar con una esponja humedecida en agua tibia.

Si es plástica

El tipo de textura de estas mascarillas suele ser gelatinosa y  durante el tiempo de exposición se va secando a la vez que se solidifica, como si fuera una segunda piel. Dicha textura imita una auténtica mascarilla plástica, que permanece fuertemente adherida a la piel. Se retira de una sola pieza y no se necesita el uso de esponjas ni agua.  Debido a que forma una película plástica sobre la epidermis, conviene separar primero los bordes de todo el contorno facial, empezando por la base del cuello. Seguidamente, se debe sujetar la película con ambas manos e ir tirando lentamente hacia arriba con el fin despegarla de la pie, hasta retirarla por completo en la zona de la frente. No descarte eliminar los restos con un peeling muy suave.

Secretito Paramujeres: Cuando esté retirada la mascarilla plástica, se aconseja  pasar por la cara y el cuello un algodón empapado en tónico revitalizante. Las mascarillas plásticas suelen ser también purificantes