Aspecto General del Pastor Alemán

Características del Pastor Alemán :

Cabeza: Tiene forma de cuña, y es en proporción con el largo del cuerpo (su largo es aproximadamente 40% de la altura de la cruz), sin parecer ni tosca ni alargada. En su apariencia general debe ser seca y moderadamente ancha en medio de las orejas. Vista por delante y por los lados, la frente es levemente arqueada y sin o con un surco mediano poco marcado.

La proporción entre la región craneal y la facial debe ser de 50% a 50%. El ancho de la región craneal es casi igual que su largo. Vista de arriba, la región craneal va disminuyendo uniformemente desde las orejas hacia la nariz, dejando una depresión fronto-nasal no muy notoria e inclinándose en el hocico que tiene forma de cuña. Los maxilares superiores e inferiores están fuertemente desarrollados. La caña nasal es recta, cualquier abultamiento o hundimiento es indeseable. Los labios, de color oscuro, son firmes y bien adheridos.

Trufa: Debe ser negra.

Dentadura: Debe ser fuerte, sana y completa (42 dientes correspondiente a la fórmula de dientes). El perro Pastor Alemán tiene una mordida en tijera, de manera que los incisivos superiores cubren a los inferiores en contacto estrecho. Una mordida en pinza, un prognatismo superior o inferior así como grandes espacios entre los dientes (lagunas) son faltas. Igualmente defectuoso es el alineamiento recto de todos los incisivos. Los huesos maxilares y mandibulares deben estar fuertemente desarrollados de manera que los dientes estén hondamente encajados en el arco dental.

Ojos: De tamaño medio, almendrados, colocados oblicuamente y nunca sobresalientes. Su color debe ser lo más oscuro posible. Ojos claros penetrantes son indeseables ya que afectan la expresión del perro.

Orejas: El perro Pastor Alemán tiene las orejas de tamaño mediano, erectas, abiertas hacia adelante y llevadas de manera uniforme (ni volteadas ni llevadas hacia los lados). Son puntiagudas con el pabellón dirigido hacia el frente. Orejas dobladas en la punta o caídas son defectuosas. Orejas echadas para atrás, en movimiento o en reposo, no se toman como falta.

Cuello: El cuello debe ser fuerte, bien musculado y sin papada. Su angulación con el cuerpo (horizontalmente) es aproximadamente de 45o.


Cuerpo: La línea superior corre sin interrupción desde la implantación del cuello sobre la levemente inclinada. La cruz bien definida y sobre la espalda muy ligeramente inclinada hasta la grupa, también espalda es firme, fuerte y bien musculada. El lomo es amplio, fuertemente desarrollado y bien musculado. La grupa debe ser larga, inclinada ligeramente (aproximadamente 23o de la línea horizontal) y continuar hacia la línea de la cola sin interrumpir la línea superior.

Pecho: Moderadamente amplio con el esternón lo más largo posible y bien notorio. La profundidad del pecho debe tener 45-48% de la altura en la cruz. Las costillas deben ser moderadamente redondeadas. El pecho en forma de barril o plano se considera como falta.

Cola: Llega por lo menos hasta el corvejón, pero sin sobrepasar la mitad del metatarso. Tiene el pelo más largo en su parte inferior. En reposo, la lleva colgante con una ligera curva. Cuando el perro está en movimiento o en atención, lleva la cola más alta, pero sin sobrepasar la línea horizontal. Se prohíben operaciones correctivas.
Extremidades

Miembros Delanteros: Vistos de todos los lados, los miembros anteriores son rectos; vistos desde el frente, son absolutamente paralelos. El omóplato y el brazo son de la misma longitud, firmemente pegados al cuerpo por medio de una buena musculatura. La angulación ideal entre el omóplato y el brazo es de 9Oo, pero generalmente 110o. Los codos no deben estar vueltos ni hacia afuera ni hacia adentro, estando el perro en reposo o en movimiento. Los antebrazos, vistos de cualquier lado, son rectos y paralelos entre sí, secos y bien musculados. El metacarpo tiene una longitud de aproximadamente 1/3 del antebrazo y forma una angulación con éste de aproximadamente 20-22o. Un metacarpo demasiado inclinado (más de 22o) o demasiado recto (menos de 20o) perjudica la capacidad de trabajo del perro, sobre todo su resistencia.

Pies delanteros: Redondeados, compactos, con dedos arqueados. Las almohadillas deben ser firmes, pero no frágiles. Las uñas son fuertes y de color oscuro.

Miembros Posteriores: La posición de los miembros traseros, vistos de atrás paralelos uno al otro, debe ser ligeramente recogida. El muslo y la pierna son casi de la misma longitud y forman un ángulo de aproximadamente 120o. Los muslos son fuertes y bien musculados. Los corvejones son fuertes y firmes; el metatarso está en posición perpendicular debajo del corvejón.

Pies traseros: Compactos, levemente arqueados; almohadillas duras de color oscuro; uñas fuertes, arqueadas e igualmente de color oscuro.

Movimiento: El Pastor Alemán es un perro trotador. La angulación y longitud de las extremidades deben estar tan bien relacionadas que, sin alteración notoria de la línea superior, el perro pueda empujar la extremidad posterior bajo toda la longitud del cuerpo y alcanzar con la anterior la misma distancia. Cualquier tendencia a una sobre-angulación de las extremidades traseras disminuye la firmeza y resistencia, y, consecuentemente, la habilidad del perro para su utilidad. Correctas proporciones estructurales y buenas angulaciones dan como resultado un andar de largo alcance y plano sobre el suelo que dá la impresión de una locomoción realizada sin esfuerzo. Cabeza echada hacia adelante y cola ligeramente alzada resultan en un trote tranquilo y fluido, mostrando una línea curva suave e interrumpida que va desde las puntas de las orejas sobre el cuello y la espalda, hasta la punta de la cola.

Piel: Debe ser holgadamente ajustada, sin formar pliegues.