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“Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él”- Paulo Coelho |
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El psicólogo Mario Alonso Madrigal, en su novela “Extrañando a Dina”, nos relata una historia real, sobre el dolor que sufrió cuando se termino su relación con la mujer que amaba. La experiencia se basa en lo que ocurre después de una ruptura y que hacer para superar el dolor intenso que se origina.
Él comparte sus conocimientos y filosofía sobre el amor, las relaciones de pareja, los celos, el apego y dependencia esto con el fin de que los lectores se entretengan e identifiquen pero al mismo tiempo obtengan para su vida personal el máximo provecho.
A continuación les dejamos un extracto de la novela:
- Debo Aprender que enamorarme no es obsesionarme ni irme a los extremos.
- Debo aprender a no poner toda la motivación de mi vida en sólo una persona.
- Debo Entender que no se debe rogar amor y que una relación de pareja no es para vivir angustiado.
- Debo Aprender que si pretendo tener una relación de adulto, debo comportarme como tal.
- Debo Aprender que no es bueno sobrevalorar, endiosar, ni idealizar a nadie. Porque todos somos humanos y no debo esperar de mi pareja más de lo esperable de un ser humano.
- Debo Aprender que es bueno ser como soy, siempre y cuando eso no implique irrespetar a quien esté conmigo.
- Debo Entender que la confortabilidad brindada por la rutina es engañosa, porque la realidad está en constante cambio, por eso es necesario aprender a tolerar la inseguridad natural de la vida cotidiana.
- Debo Aceptar que en el amor como en cualquier otra cosa de la vida, existen los tropiezos, las caídas y los dolores, y el miedo solamente dificulta más las cosas.
- Debo Aceptar que en algunas ocasiones es necesario pasar por un gran dolor para conocer una gran felicidad, ya que a veces el suelo del fondo es el más apto para brincar.
- Debo Aceptar que los planes pueden desaparecer en un instante, porque el futuro se mueve como él desee y no como a mí me dé la gana. Si éste me permite hacer algunas cosas sobre él, debo estar agradecido y no lamentándome por lo que no pude hacer.
- Debo Aceptar que alrededor del amor se han creado muchas mentiras. Por eso debo dejar de volverle la cara a la verdad sólo para seguir en una falsa comodidad o por miedo al dolor. Si la vida me demuestra que aquello en donde puse mi corazón es una farsa, debo aceptarlo; llorando, desahogándome y renaciendo como una nueva persona.
- Debo Aceptar que agradarle a alguien hoy no garantiza el agradarle mañana. Y eso no tiene por qué ofenderme si lo acepto…
- Si acepto que a veces las personas no pueden dar más.
- Si acepto que quien esté conmigo tiene derecho a no estarlo, y a que yo ya no le guste.
- Si acepto que quien amo, tiene derecho a tomar sus propias decisiones, aunque a mí no me satisfagan.
· DEBO MEJORAR mi amor propio…
- Para que la partida de quien quiero no me haga sentir despreciado, humillado o rechazado.
- Para no ser tan sensible al abandono.
- Para no terminar creyendo que me dejaron por feo o por tonto, y poder aceptar que simplemente funcionó el tiempo necesario.
- Para no arrastrarme poniéndome de alfombra a los pies de nadie.
· DEBO RECORDAR que a veces, lo bueno se obtiene esperando y presionando se arruina. Por eso es necesario tener paciencia, esperar tranquilamente y RECORDAR…
- Que la impaciencia es producto de un impulso emocional, el cual tal vez pronto pasará.
- Que la impaciencia asfixia a quien está conmigo.
- Que la presión se puede convertir en irrespeto.
- Que tomar una decisión mientras estoy impaciente es peligroso, porque estoy influido por un estado emocional extremo y pierdo toda objetividad, ahí no va mi verdad, sino mi impulso, mi compulsión, y podría hacer algo de lo que me arrepienta.
- Además, si soy paciente no veré la espera como sufrimiento.
DEBO APRENDER a no ser posesivo. Que alguien se marche no es perder una pertenencia que me gustaba mucho. Mi pareja no es mía, es prestada, y “su dueño” tiene derecho a llevársela cuando desee. Y aunque “ser dueño” de alguien brinde más seguridad que tenerlo prestado, debo entender que eso es una ilusión. Aunque la crea mía, no lo es, por lo tanto…
- No puedo decidir sobre la vida de quien esté conmigo.
- No puedo esperar que actúe sólo de acuerdo a mis deseos.
- No debo controlarle, manipularle, adueñarme de ella, ni decidir su destino.
- No debo reclamarle a la vida por hacerme devolverle lo que me prestó.
Pero sobre todo... DEBO APRENDER... QUE NUNCA DEJARÉ DE APRENDER, y mientras continúo aprendiendo, debo permitirme vivir y sentir.
Y ahora, que me empiezo a recuperar de los dolores sufridos gracias a ni siquiera haber aprendido que aún queda mucho por aprender, lo único restante por hacer es, en medio de unas cuantas lágrimas de nostalgia y alegría, tomar un gran suspiro y decirme a mí mismo...
¡Bueno amigo... volvamos a empezar!
...
Fuente: “Extrañando a Dina” del Psicologo Mario Alonso Madrigal
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Pensar lo mejor y no lo peor es lo más deseable porque al final del camino se obtiene lo que se piensa. Es fácil darse cuenta, sólo necesitas hacer la suma de cada uno de tus pensamientos actuales y visualizarte en 10 años, los pensamientos que activan tu mente ahora están activos continuamente y activan el universo alrededor tuyo. Esto es producto de condiciones externas que fluyen del estado mental interno.
Conseguir lo mejor es pensar lo mejor, no lo peor. Recuerda que un pensamiento no se puede ver, lo que se ve es la huella de pensamiento y su efecto.
Los pensamientos negativos son los más dañinos, especialmente hacia nosotros mismos. Aparte del impacto que puedan causar en los demás, estos pensamientos causan una gran pérdida de nuestra paz y fuerza interior. Los pensamientos negativos están basados en la ira, avaricia, expectativas insatisfechas, desacuerdos, celos, etc. Si nuestros pensamientos están basados en estas debilidades es como si estuviéramos envenenando nuestra propia mente y también la atmósfera de nuestro alrededor.
No importa cuánta razón tengamos, pensando con negatividad siempre seremos los perdedores ya que los pensamientos negativos nos arrebatan nuestro autorrespeto y también los demás pierden el respeto hacia nosotros. Por lo general vemos que la gente que piensa muy negativamente sobre los demás a menudo se encontrará sola, aunque tenga muchas relaciones. Si, por ejemplo, tenemos pensamientos de ira, los demás intentarán evitarnos ya que la ira es como un fuego que destruye y hace daño y nadie puede acercarse a tal fuego.
Los pensamientos positivos son los únicos que nos permiten acumular fuerza interior y nos capacitan a ser constructivos. Los pensamientos positivos son los que siempre dan beneficio en todas las situaciones sin atraparnos en la apariencia externa de una situación. Pensar positivamente no significa que ignoremos la realidad a nuestro alrededor y pretender vivir en lo irreal o pretender ser otro. Por ejemplo: cuando pasamos por la calle y hay mucha basura por todas partes, el decir que no lo veo, que no huelo nada, es irreal, o cuando estamos enfermos y nos repetimos una y otra vez: estoy sano, estoy sano, esto no es lo que queremos decir con pensamiento positivo. Pensar positivamente significa ver los problemas y reconocer su realidad, pero al mismo tiempo ser capaces de encontrar soluciones a ese problema. A menudo, esto requiere tolerancia, paciencia y sentido común. Es fácil ser pesimista, así como ser optimista, pero necesitamos ser muy cuidadosos y maduros si queremos ser realistas. Una persona que piensa positivamente será consciente de las debilidades de los demás a su alrededor pero aún así dirigirá su atención hacia las buenas tendencias de los demás. Los pensamientos positivos nos dan el sentimiento de contentamiento interior y gracias a esto nuestras expectativas hacia los demás disminuyen cada vez más. Esto no significa que no nos importen, sino que dejamos de pedirles amor, respeto, reconocimiento, etc. y hacemos que la relación sea más ligera. Este es el mejor método para crear relaciones duraderas y armoniosas. También cuando estamos contentos interiormente tenemos la fortaleza para aceptar a los demás tal como son sin querer cambiarles como nosotros pensamos que sería correcto. Junto a esto somos capaces de darnos tal como somos, con nuestros talentos positivos y nuestras limitaciones sin pretender otra cosa. Nuestro cuerpo también experimenta gran beneficio, ya que cuando nuestra mente está en equilibrio y en armonía somos menos sensibles a las diferentes enfermedades.
Todos conocemos el término “enfermedades psicosomáticas” y vemos como la ciencia está descubriendo cada vez más la profunda interacción y conexión entre el espíritu y el cuerpo. Una persona que tiene muchos pensamientos inútiles a menudo se encontrará muy cansada ya que está gastando su energía en crear miles de pensamientos sin sentido. Nuestra mente se hace fuerte y sana si la alimentamos con pensamientos positivos. Una mente sana se convierte en la base para una personalidad equilibrada.
Nuestros pensamientos, sean positivos o negativos, crean nuestra conciencia y nuestra actitud hacia los demás o sobre las situaciones. Si nuestros pensamientos son positivos nuestra actitud también será positiva y esa es la mayor protección de la negatividad en nosotros y a nuestro alrededor. Teniendo una actitud positiva podemos permanecer pacíficos cuando afrontamos las dificultades y por lo tanto, rápidamente encontramos la solución correcta sin quedarnos atrapados en esa dificultad. De esta forma, siendo capaces de tomar la decisión correcta en el momento adecuado, uno es capaz de ahorrar mucho tiempo y energía. Sobre todo, una actitud positiva nunca permite la falta de esperanza o que la confusión entre en la mente y por eso nos ayuda a mantener nuestra dignidad y nuestro autorrespeto. Realmente, la forma en la que afrontemos a los demás o a las situaciones depende completamente de nuestra actitud. Algunos, por ejemplo, consideran una botella de agua medio vacía, mientras que otros la consideran medio llena. Para las personas con una actitud positiva, todos los obstáculos serán simplemente una oportunidad para mejorar aún más, no para reaccionar con negatividad. Se dice: “Así como es tu actitud, así es el mundo”.
Estamos acostumbrados a ver la negatividad que existe en el mundo, sin embargo, al dirigir constantemente nuestra atención hacia ella, no hemos conseguido cambiarla por lo mejor. Tenemos que ser conscientes de que donde quiera que se dirijan mis pensamientos es ahí donde irá también nuestra energía. Concentrándonos ahora en el aspecto positivo de nosotros mismos, hacemos algo constructivo para llevar a cabo un cambio en nosotros y en nuestro entorno inmediato. Esto se puede entender como el mayor desafío de nuestros tiempos para el que necesitamos valentía y autoconfianza.
Tu decides que pensamientos tener, eres el arquitecto de tu vida.
El estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que Harvey notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer muy bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salió del auto dió la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi a Harvey.
Le alcanzó un cartón plastificado y le dijo: yo soy Wally, su chofer, mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.
Después de sentarse, Harvey leyó la tarjeta: Misión de Wally: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable…
Mi amigo Harvey quedó impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, limpio sin una mancha!! Mientras se acomodaba detrás del volante, Wally le dijo, “Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado. Mi amigo bromeando le dijo: “No, preferiría una soda’ Wally sonrío y dijo: “No hay problema tengo un conservador con Coca Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja. Casi tartamudeando, Harvey le dijo: “Tomare la Coca Cola dietética” Pasándole su bebida, Wally le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el Wall Street Journal, Time, Sport Illustrated y USA Today…”
Al comenzar el viaje, Wally le paso a mi amigo otro cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”
Y como si esto no fuera demasiado, Wally le dijo a Harvey que tenia el aire acondicionado prendido y si la temperatura estaba bien para el. Luego le aviso cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con el o, si Harvey prefería lo dejaría solo en sus meditaciones. ... “Dime Wally, le pregunto mi asombrado amigo: siempre has atendido a tus clientes así?” Wally sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio acerca de Wayne Dyer un “Guru” del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás muy rara vez te frustraras. El decía, “Para de quejarte” Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Se un águila. Los patos hacen bulla y se quejan, las águilas se eleven encima del grupo.
Esto me llego aquí, en medio de los ojos, dijo Wally. Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo bulla y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios. Se nota, que los cambios se han pagado, le dijo Harvey.
Si, seguro que si, le dijo Wally. Mi primer año de águila duplique mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reserva a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista confiable para que haga el servicio.
Wally era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal. Posiblemente haya contado esta historia a mas de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería. Wally el taxista tomo una diferente alternativa. El decidió dejar de hacer bulla como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.
Decide a partir de hoy que deseas ser, un aguila o un pato
“Toda Causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa”.Este principio también se conoce como Acción- Reacción, o Boomerang. No hay efecto sin causa, al igual que no hay estímulo sin respuesta. Este principio se estudia junto con el principio de mentalismo, ya que el EFECTO de ser infeliz, tiene su CAUSA en pensar y sentir negativamente. Este principio también dice que todo lo que hagamos a los demás, ya sea bueno o malo, nos será devuelto, de ahí que también se llame el efecto boomerang.
Lo importante de este conocimiento es que cambiemos las CAUSAS que están provocando las situaciones infelices que no queremos en nuestra vida, al cambiar las CAUSAS conseguiremos tener el EFECTO deseado que nuestra Felicidad, y las CAUSAS se cambian a través de los pensamientos, los sentimientos y las acciones positivas.
Toda Causa tiene su Efecto. Todo Efecto tiene su Causa. Todo en el universo está creado por una causa, nada ha nacido de la nada. Todo tiene su causa en el universo. Absolutamente todo. Para yo publicar este artículo he tenido que generar la causa de escribirlo, y desearlo. Para que haya llegado a tu vida, has tenido que generar tú la causa de querer leerlo. Todo lo que te sucede en el presente es lo que has creado en el pasado, y todo lo que estás creando en el presente, es lo que te sucederá en el futuro. Para que un médico sea médico, ha tenido que generar la causa de estudiar medicina. Para que nos multen con el coche hemos tenido que originar la causa de cometer una infracción. Para que crezca un árbol en nuestro jardín, hemos tenido que generar la causa de plantarlo. Para tener amor en su sentido más amplio hemos tenido que generar la causa de dar amor. Para ser feliz, hemos tenido que generar la causa de una correcta aplicación de los Siete principios que rigen el universo…Así con todas y cada de las facetas de tu vida. Nada surge de la nada, al igual que ninguna de las personas que habitamos el mundo hemos surgido de la nada. Cuando conozcas todos los principios que rigen el universo, comprobarás que todas las apariencias de problemas son responsabilidad NUESTRA, únicamente NUESTRA. Tu falta de dinero, tu falta de amor, tu soledad, tus apariencias de problemas con tu jefe, tus apariencias de problemas con tu pareja…Todo, absolutamente todo está en tu mente. Recuerda TODO ES MENTE.
Como ya lo hemos publicado en varios artículos de Aprendiendo a ser Felices, la Ley de Atracción es como cualquier otra ley que rige en nuestro planeta, pero no es una Ley que la podamos comprobar tan fácilmente, como por ejemplo la Ley de la Gravedad (acá solo basta lanzar un objeto al aire y veremos que inmediatamente este subirá hasta que llegue a velocidad cero y en ese momento dicho objeto será atraído por una fuerza “invisible” llamada fuerza de Gravedad), para el caso de la Ley de la Atracción esta es comprobada por la Física Cuántica, la cual nos dice que “todo objeto atrae aquello que se le asemeja y todo en el universo se maneja con esa Ley”. En términos simples, somos como un imán que atrae lo similar de acuerdo a las energías que emitamos en ese momento. Atraemos eventos a nuestras vidas que serán nuestras experiencias, y lo que atraemos será aquello en los que nos enfocamos, y eso es lo que vamos a recibir. Todo atrae a su igual, es decir, pensamientos negativos equivalen a experiencias negativas y pensamientos optimistas, llenos de amor y alegría son experiencias gratas en nuestra vida. Te voy a dar un secreto, tú ya utilizas la Ley de la Atracción y eres un experto en ella. Digamos que en general no estas conforme con tu vida y te sientes infeliz, pues te aseguro que siempre te estas enfocando en ello, es decir te lamentas, te quejas, sufres. Ahora digamos que te sientes Feliz y Exitoso, pues de la misma forma siempre estarás pensando (enfocado) en dar un paso más, en realizar una nueva inversión, en cerrar la venta, es decir te proyectas a que todo te va a ir bien. En ambos casos has usado la Ley de la Atracción y por eso eres un experto en ello. Lo que te voy a pedir es que de ahora en adelante cambies tu forma de pensar (sentir), se que es difícil, pero tienes que hacerlo, “cuando las cosas no ocurran como tu lo esperabas y te sientas mal por ello simplemente repite a ti mismo que esto también pasará e inmediatamente déjalo ir y comienza a visualizar lo bueno y como quieres que ocurra y siente que ya lo lograste, sólo cambia de enfoque”. Si realmente estas en una mala situación, dime ¿que vas a obtener pensando que estas mal?, la respuesta es simple: “no vas a ganar absolutamente nada”, sin embargo si piensas positivamente aunque te haya ocurrido lo peor, te aseguro que ganaras más de lo que imaginas y tu vida cambiará.
Hablando de enfocarse he estado observando por ejemplo, como las personas por el Messenger (ó cualquier otro medio de comunicación “Chat”) ó redes sociales publican en sus “nicks” mensajes ó estados de ánimo nada alentadores, me he topado con algunos de los siguientes: “Odio el día nublado o lluvioso”, “estoy cansado”, “estoy triste”, “estoy enojado”. Con este tipo de frases, lo que están atrayendo a sus vida es simplemente más de lo mismo. Siempre le ocurrirán sucesos similares que lo mantendrán siempre en esos estados como estar cansado, triste o enojado.
Cambia tú actitud, buscar lo positivo ante una situación no deseada, porque si te sigues enfocando en lo que no deseas, más de eso obtendrás. Observa los siguientes “nicks” que puedes usar para tus días “malos” : “la lluvia me arrulla al dormir, espero que vuelva a llover cuando este para acostarme”, “amo los días soleados”, “Estoy recuperando mi energía”, “Mañana estaré más felíz y alegre que hoy”, “estoy en camino de encontrar la solución…” ; se que tu encontrarás mejores mensajes motivadores.
Por otro lado, están aquellas personas que no pueden perderse una noticia (sea por televisión, radio, prensa escrita, internet ó cualquier otro medio) particularmente los llamo “fanáticos de las noticias”, todo el día hablan de lo que se enteraron como son por ejemplo accidentes, secuestros, actos terroristas, abusos graves a menores, matanzas u otras noticias negativas, así que igualmente están atrayendo eso a su vida y además están fortaleciendo ese pensamiento. No te digo que vivas en una burbuja y te aísles de todo, lo que te digo es que simplemente no le prestes atención y no le des fuerza a lo negativo, déjalo que solo se desvanezca y enfócate en lo positivo que es una manera de ayudarnos. Las personas que tienen claro que no quieren atraer ningún tipo de experiencia negativa, no observaran este tipo de noticias ni se enfocan en ellas.
Así que piénsalo, la próxima vez que cambies tu nick ó que quieras reflejar tu estado de ánimo, obsérvate bien y decide que quieres atraer a tu vida.
A continuación te daremos unos ejemplos de algunas afirmaciones positivas, para atraer a tu vida, el amor, la buena salud, el dinero.
Afirmaciones de Salud:
- Tengo salud y armonía perfecta
- Estoy en proceso de curación
Afirmaciones de Dinero:
- El dinero viene a mi vida de manera fácil
- Mis ingresos aumentan constantemente
-Trabajo en lo que me gusta y gano muy bien. - Ayudo a los demás a prosperar y, a cambio la vida me ayuda de manera extraordinaria. - Estoy convencido de que estamos aquí para ayudarnos a prosperar unos a otros. Doy fe de esta convicción en mi trato diario con los demás. - Dondequiera que trabajo me aprecian enormemente y me pagan muy bien. - Soy un iman para el dinero, atraigo todo tipo de prosperidad. - Hoy es un día fabuloso. El dinero viene a mi en formas esperadas e inesperadas. - Es para mi un placer administrar el dinero que recibo. Ahorro una parte y gasto otra. - El dinero es un estado mental que me sirve de apoyo.
- Permito que la prosperidad entre en mi vida con mayor impetuosidad que nunca antes.
Afirmaciones de Amor
- Quiero aprender a amarme. Estoy dispuesto.
- El amor es siempre la respuesta para sanar en cualquier aspecto. Me amo exactamente tal como soy.
- No necesito ganarme el amor. Me lo merezco simplemente porque existo.
- Disfruto estar conmigo
- Nací para ser amado(a)
- Atraigo con fuerza a la persona que será mi compañera ideal
- Abro las puertas de mi corazón para que entre el amor de mi vida
Afirmaciones Varias
- Libero el pasado y vivo el presente
- Estoy muy bien organizado. La vida es sencilla y fácil.
- Aquello que doy es lo que recibo de vuelta. Como doy sólo bondad, sólo bondad me devuelven los demás.
- Con alegría y facilidad salvo todas las dificultades.
- Los demás no están equivocados: son diferentes. Todos somos uno.
- Esté donde esté, me encuentro a salvo. Yo creo mi propia seguridad
Renegar es una de las estrategias predilectas del ego para fortalecerse. Cada queja es una historia inventada por la mente y la creemos ciegamente. No importa si manifestamos nuestras quejas o si las pensamos en silencio. Algunos egos sobreviven fácilmente a base de lamentos únicamente, quizás porque no tienen mucho más con lo cual identificarse. Cuando somos presa de esa clase de ego, nos lamentamos habitualmente, en particular de los demás. Sin embargo, es algo que hacemos inconscientemente, lo cual significa que no sabemos lo que hacemos. Aplicar rótulos mentales negativos a los demás, ya sea en su cara o cuando se habla de ellos con otros, o sencillamente cuando se piensa en ellos, suele ser uno de los componentes de este patrón. Utilizar adjetivos ultrajantes es la forma más cruda de esos rótulos y de la necesidad del ego de tener la razón y triunfar sobre los demás: "idiota, perra, imbécil", son pronunciamientos definitivos contra los cuales no hay argumento posible. En el siguiente nivel más bajo en la escala de la inconciencia están los gritos y las injurias, y bastante cerca, está la violencia física.
El resentimiento es la emoción que acompaña a las lamentaciones y a los rótulos mentales, y refuerza todavía más el ego. El resentimiento equivale a sentir amargura, indignación, agravio u ofensa. Resentimos la codicia de la gente, su deshonestidad, su falta de integridad, lo que hace, lo que hizo en el pasado, lo que dijo, lo que no hizo, lo que debió o no hacer. Al ego le encanta. En lugar de pasar por alto la inconciencia de los demás, la incorporamos en su identidad. ¿Quién lo hace? Nuestra inconciencia, nuestro ego. Algunas veces, la "falta" que percibimos en otra persona ni siquiera existe. Es una interpretación equivocada, una proyección de una mente condicionada para ver enemigos en los demás y elevarse por encima de ellos. En otras ocasiones, la falta puede existir pero la amplificamos al fijarnos en ella, a veces hasta el punto de excluir todo lo demás. Y fortalecemos en nosotros aquello contra lo cual reaccionamos en otra persona.
No reaccionar al ego de los demás es una de las formas más eficaces no solamente de trascender el ego propio sino también de disolver el ego colectivo de los seres humanos. Pero solamente podemos estar en un estado donde no hay reacción si podemos reconocer que el comportamiento del otro viene del ego, que es una expresión de la disfunción colectiva de la humanidad. Cuando reconocemos que no es personal, se pierde la compulsión de reaccionar como si lo fuera. Al no reaccionar frente al ego logramos hacer aflorar la cordura en los demás, es decir, oponer la conciencia incondicionada a la condicionada. En ocasiones quizás sea necesario tomar medidas prácticas para protegernos contra personas profundamente inconscientes. Y podemos hacerlo sin crear enemistad. Sin embargo, la mayor protección es permanecer en la conciencia. Una persona se convierte en enemiga cuando personalizamos la inconciencia de su ego. No reaccionar no es señal de debilidad sino de fuerza. Otra forma de expresar la ausencia de reacción es el perdón. Perdonar es pasar por alto o no reparar. No reparamos en el ego sino que miramos la cordura alojada en la esencia de todos los seres humanos.
Al ego le encanta quejarse y resentirse no solamente con respecto a otras personas, sino también a las situaciones. Lo mismo que se le hace a una persona se le puede hacer a una situación: convertirla en enemiga. La implicación siempre es: esto no debería estar sucediendo; no quiero estar aquí; no quiero tener que hacer esto; es una injusticia conmigo. Por supuesto el peor enemigo del ego es el momento presente, es decir, la vida misma.
No se deben confundir las quejas con el hecho de hacer ver a una persona una deficiencia o un error a fin de que pueda corregirlo. Y abstenerse de quejarse no significa necesariamente tolerar la mala calidad o la mala conducta. No es cuestión de ego decirle a un mesero que la sopa está fría y que debe calentarse, siempre y cuando nos atengamos a los hechos, los cuales siempre son neutros. Renegar es decir "Cómo se atreve a traerme una sopa fría". Hay allí un "yo" al cual le encanta sentirse personalmente ofendido por la sopa fría y que va a sacar el mayor provecho de la situación, un "yo" que disfruta cuando encuentra la falta en el otro. Las quejas a las cuales nos referimos están al servicio del ego, no del cambio. Algunas veces es obvio que el ego realmente no desee cambiar a fin de poder continuar quejándose.
Trate de atrapar a la voz de su mente en el momento mismo en que se queja de algo, y reconózcala por lo que es: la voz del ego, nada más que un patrón mental condicionado, un pensamiento. Cada vez que tome nota de esa voz, también se dará cuenta de que usted no es la voz sino el ser que toma conciencia de ella. En efecto, usted es la conciencia consciente de la voz. Allá en el fondo está la conciencia, mientras que la voz, el pensador, está en primer plano. Es así como usted se libera del ego, de la mente no observada. Tan pronto como tome conciencia del ego que mora en usted, deja de ser ego para convertirse en un viejo patrón mental condicionado. El ego implica inconciencia. La conciencia y el ego no pueden coexistir. El viejo patrón o hábito mental puede sobrevivir y reaparecer durante un tiempo porque trae el impulso de miles de años de inconciencia colectiva, pero cada vez que se lo reconoce, se debilita.
Fuente: Eckhart Tolle - Una nueva tierra
Algunos egos, cuando no logran despertar alabanzas y admiración, se contentan con otras formas de atención y representan los personajes necesarios para obtenerlas. Si no consiguen atención positiva, podrían buscar la atención negativa, provocando, por ejemplo, una reacción negativa en otra persona. Algunos niños lo hacen. Se comportan mal para atraer la atención. La representación de papeles negativos adquiere fuerza especialmente cuando el ego se amplifica a causa de un cuerpo de del dolor activo, es decir, por el sufrimiento emocional del pasado que desea renovarse sintiendo más dolor. Algunos egos cometen crímenes en aras de la fama. Buscan atención haciéndose notorios y provocando la condena de los demás. Su súplica parece ser la de "por favor díganme que existo, que no soy insignificante". Esas formas patológicas del ego son solamente versiones más extremas de los egos normales. Uno de los personajes representados con mayor frecuencia es el de la víctima, la cual busca la simpatía, o la compasión, o el interés de los demás por mis problemas, "yo y mi historia". La víctima es uno de los componentes de muchos patrones egotistas, como renegar, sentirse ofendido, injuriado, etcétera. Claro está que una vez que nos identificamos con una historia en la cual nos hemos asignado el papel de víctimas, no deseamos que caiga el telón y, por tanto, como todos los terapeutas lo saben, el ego no desea poner fin a sus "problemas" porque son parte de su identidad. Si nadie desea escuchar nuestra triste historia, podemos repetírnosla mentalmente una y otra vez para sentir compasión por nosotros mismos y poseer la identidad de una persona maltratada por la vida, por las demás personas, por el destino o por Dios. Es una forma de dar definición a la imagen que tenemos de nosotros mismos, de ser alguien, lo cual es lo único que le interesa al ego. En las primeras etapas de muchas supuestas relaciones románticas, es bastante común que las personas representen personajes con el fin de atraer y retener a quien quiera que el ego perciba ha de ser la persona que "me dará felicidad, me hará sentir especial y satisfará todas mis necesidades". "Representaré el papel de quien deseas que yo sea, y tú desempeñarás el papel de quien yo deseo que seas". Ese es el acuerdo tácito e inconsciente. Sin embargo, representar personajes implica un gran esfuerzo que no se puede mantener indefinidamente, en particular después de que se inicia la vida en común. ¿Qué queda cuando se abandonan los personajes? Infortunadamente, en la mayoría de los casos no queda todavía la verdadera esencia de ese ser sino lo que cubre la verdadera esencia: el ego desnudo privado de sus máscaras, con su cuerpo de dolor y sus frustraciones que ahora se convierten en ira dirigida principalmente contra el cónyuge o la pareja por no haber eliminado el miedo subyacente y la carencia, elementos intrínsecos del sentido egotista del ser. En la mayoría de los casos, el llamado "enamoramiento" es una intensificación de los deseos y las necesidades. Nos volvemos adictos a otra persona, o mejor, a la imagen que hemos fabricado de ella. No tiene nada que ver con el verdadero amor, el cual no conoce la carencia. El español es el idioma más honesto con respecto a las nociones convencionales del amor: te quiero significa a la vez "te deseo" y "te amo", pero ésta última expresión, en la cual no hay esa ambigüedad, rara vez se utiliza, quizás porque el amor verdadero es igualmente escaso. Fuente: Eckhart Tolle - Una nueva tierra
La empatía es la capacidad de entender y reconocer los pensamientos y emociones ajenas y de ponerse en el lugar de los demás y compartir sus sentimientos, dando pie a la calidez emocional, el compromiso, el afecto y la sensibilidad.
¿Cómo se desarrolla la empatía?
La empatía se da en todas las personas en mayor o menor grado.
No se trata de un don especial con el que nacemos, sino de una cualidad que podemos desarrollar y potenciar.
La capacidad para la empatía empieza a desarrollarse en la infancia.
Según la opinión del psiquiatra norteamericano Daniel Stern, el desarrollo de la empatía depende de si los padres consiguen sintonizar con las emociones del niño. Las reacciones de los padres frente a las manifestaciones emocionales del niño, tanto si son demasiado débiles como si son demasiado intensas, desencadenan en éste confusión y aflicción:
· Sin emociones como, por ejemplo, la necesidad de caricias se ignoran de forma permanente, el niño, poco a poco, deja de manifestarlas: porque no tiene ningún sentido hacerlo. · Pero es igual de incorrecto que los padres exageren el 'cuidado' emocional del niño -por ejemplo, reclamándole 'un besito más', cuando el niño ya hace rato que muestra interés por otras cosas. A la corta o a la larga, esto hace que el niño relacione los mimos con vivencias desagradables y deje de manifestar su necesidad de ternura.
¿Cómo desarrollar la empatía?
Hay personas que por diversas razones tienen mucha capacidad empática y sin embargo otras, poseen enormes dificultades para entenderse con la gente y ponerse en su lugar.
En cualquier caso, conviene saber que las habilidades empáticas se pueden potenciar y desarrollar:
En cuanto a las actitudes que se deben tener para desarrollar la empatía destacan:
- Escuchar con la mente abierta y sin prejuicios; prestar atención y mostrar interés por lo que nos están contando, ya que no es suficiente con saber lo que el otro siente, sino que tenemos que demostrárselo; no interrumpir mientras nos están hablando y evitar convertirnos en un experto que se dedica a dar consejos en lugar de intentar sentir lo que el otro siente.
- Habilidad de descubrir, reconocer y recompensar las cualidades y logros de los demás. Esto va a contribuir, no solamente a fomentar sus capacidades, sino que descubrirán también, nuestra preocupación e interés por ellos.
¿Cómo expresar la empatía?
Hay varias formas de expresar empatía.
Una de ellas es hacer preguntas abiertas. Preguntas que ayudan a continuar la conversación y le hacen ver a la otra persona que estamos interesados por lo que nos está contando.
Es importante, también, intentar avanzar lentamente en el diálogo, de esta forma estamos ayudando a la otra persona a que tome perspectiva de lo que le ocurre, dejamos que los pensamientos y sentimientos vayan al unísono y nos da tiempo de asimilar y reflexionar sobre el tema.
Antes de dar nuestra opinión sobre el tema, debemos esperar a tener información suficiente, cerciorarnos de que la otra persona nos ha contado todo lo que quería y de que nosotros hemos escuchado e interpretado correctamente lo esencial de su mensaje.
En ocasiones los otros no necesitan nuestra opinión y consejo, sino saber que los estamos entendiendo y sintiendo lo que ellos nos quieren transmitir.
Cuando tengamos que dar nuestra opinión sobre lo que nos están contando es muy importante hacerlo de forma constructiva, ser sinceros y procurar no herir con nuestros comentarios.
Para esto es muy importante ser respetuoso con los sentimientos y pensamientos de la otra persona y aceptar abiertamente lo que nos está contando.
Es aconsejable tener una buena predisposición para aceptar las diferencias que tenemos con los demás, ser tolerantes y tener paciencia con los que nos rodean y con nosotros mismos.
Aunque ser tolerante no quiere decir que tengamos que soportar conductas que nos hacen daño o que pueden hacer daño a otros, sino aceptar, comprender y respetar las diferencias.
La felicidad es una semilla que se riega día a día. El Mahatma Ghandi decía acerca de la felicidad, que es la armonía entre lo que se piensa, se dice y se actúa.
Aquí tenemos 40 consejos para ser feliz. Son realistas, sensatos y gratuitos, todos los podemos realizar y sus resultados pueden ser mágicos. ¿Lo intentamos?.
La vida es un jardín; lo que siembres en ella, eso te devolverá. Así que elige semillas buenas, riégalas y con seguridad tendrás las flores más bellas. Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, es una simiente. Cada una tiene en sí el poder vital y germinativo.
Procura, entonces, que caiga tu simiente en el surco abierto del corazón de los hombres y vigila su futuro. Procura además, que sea como el trigo que da pan a los pueblos y no produzca espinas y cizañas que dejen estériles las almas.
Muchas veces sembrarás en el dolor, pero esa siembra, traerá frutos de gozo. A menudo sembrarás llorando, pero ¿quién sabe si tu simiente no necesita del riego de tus lágrimas para que germine?
No tomes las tormentas como castigos. Piensa que los vientos fuertes harán que tus raíces se hagan más profundas, para que tu rosal resista mejor lo que habrá de venir. Y cuando tus hojas caigan, no te lamentes; serán tu propio abono, reverdecerás y tendrás flores nuevas.
¿Rompió el alba y ha nacido el día?, salúdalo y siembra. ¿Llegó la hora cuando el sol te azota?, abre tu mano y arroja la semilla. ¿Ya te envuelven las sombras porque el sol se oculta?, eleva tu plegaria y siembra.
Si eres niño, siembra, y tus propias manos recogerán el fruto. Si ya eres viejo, las manos de tus hijos recogerán la cosecha.
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada, fructificará según como lo siembres. Ve y arroja el grano, ve abriendo el surco y siembra. Y cuando llegue el atardecer de tu vida, enfrentarás la muerte con los brazos cargados y una amplia sonrisa, como el sembrador que, dejando la mancera al terminar el día, se acerca cargado y sonriente a la dulce cabaña donde lo espera la amada esposa y la sabrosa cena.
Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada es una simiente. Procura, siempre: “una siembra de amor”.
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