El aspecto externo del Bóxer, puede gustar o no, pero rara vez puede causar indiferencia, especialmente esto reside en su peculiar cabeza, verdadera expresión de la raza. Es efectivamente esa cabeza de perro chato la primera tarjeta de presentación del Bóxer, el porque de esta característica buscada a través es la selección en la cría, se debió a los objetivos fundamentales de la raza relacionados con la búsqueda de perros de caza mayor, de agarre y de combate.

Los dueños de Bóxer, saben que después de haberlos conocido, no hay posibilidad de tener un perro de otra raza, porque además de esa atractiva estética que lo caracteriza, de atleta potente y elegante, con su cara chata, tiene un carácter insustituible como amigo hasta la muerte, de extraordinario apego con sus dueños, noble, fiel, siempre alegre, entusiasta y juguetón hasta en la vejez. El perro de la familia por excelencia, pero sobre todo, el perro de los niños, siendo una pasión lo que sienten estos perros por los niños de la casa, pudiendo transformarse en un guardián y defensor terrible de los suyos. Es utilizado como perro policía, perro de rescate, perro lazarillo, como terapia para personas disminuidas. Es un perro limpio, poco ladrador y de un tamaño medio que se adapta perfectamente a vivir en la ciudad. ¿Qué más podemos pedir a un amigo?.
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