Se acerca al fin, siendo esta práctica ya prohibida en algunos países europeos desde hace algunos años, y parece ser una tendencia que va aumentando poco a poco . Es obvio que la otectomía duele a los cachorros, y que el post operatorio es un engorro que puede alargarse durante meses, sin llegar a garantizarse que se llegue a buen término, y en el peor de los casos muchos cachorros no llegan a despertar de la anestesia. Ya hoy en día muchos propietarios prefieren no someter a su cachorro a esta operación, siendo perfectamente aceptados los Bóxer con sus orejas al natural
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