Bueno, hablemos del segundo mandamiento. No tomarás el nombre de Dios en vano. ¿Que me tienes que decir de este?
Este sí está en el Deuteronomio, aunque mal traducido. La traducción literal del hebreo es "no utilizarás el nombre de Dios para engañar". Por tanto, el problema de este mandamiento no es el mandamiento en sí, que es correcto, sino la interpretación que se ha hecho de su significado, que tiene que ver con la alteración de la traducción del hebreo original. De esto ya hablamos anteriormente, pero lo haremos aquí con mayor profundidad, porque es bastante importante. Mucha gente cree que "no tomar el nombre de Dios en vano" quiere decir que no han de utilizar el nombre de Dios en expresiones groseras, por otro lado muy comunes en el lenguaje popular. Se ofenden enormemente cuando oyen a alguien pronunciarlas, sin pensar que el que las dice ni siquiera se fija en el significado de la frase que acaba de pronunciar. Consideran que se trata de una ofensa a Dios, cuando en realidad estas expresiones, aunque manifiestan vulgaridad y falta de tacto, son inofensivas y no tienen ningún tipo de consecuencia espiritual. Sin embargo, el verdadero significado de este mandamiento es "No utilizarás el nombre de Dios para justificar propósitos egoístas". Una práctica común de la humanidad ha sido y es vulnerar este mandamiento. En nombre de Dios se han cometido las mayores atrocidades. Todo esto incluye desde sacrificios de seres humanos en rituales a la divinidad, "las matanzas de infieles", las guerras "religiosas" o Cruzadas, las evangelizaciones forzosas, las persecuciones, torturas y asesinatos de "herejes", hasta la explotación del ser humano para enriquecer a las elites del poder religioso y la manipulación de las creencias religiosas para aprovecharse de los fieles o generar discordia y luchas entre los humanos. Todo ello son propósitos egoístas muy dañinos que los humanos han cometido, en los que han utilizado el nombre de Dios. Esto es lo realmente grave y con consecuencias funestas a nivel espiritual. Y ese es el engaño, hacer creer al mundo que es Dios el que les mandaba hacer todo esto, cuando todo es fruto de su egoísmo. Es intolerable que se haga creer hasta en las propias escrituras sagradas, que Dios mandaba al pueblo de Israel a cometer genocidios contra otros pueblos, o que el propio Dios, o Moisés, al que se considera enviado de Dios, enviaron plagas que provocaron la muerte de los primogénitos de Egipto para obligar al faraón a liberar al pueblo de Israel. Si esto fuera así, tendríamos que admitir que Dios y Moisés se comportan con la misma crueldad y desprecio por la vida que cualquier sicario, asesino y genocida de la humanidad. 

Aunque sea desviarnos del tema, me ha picado la curiosidad cuando has hablado de Moisés y del faraón. Si no fue así como ocurrió, ¿qué es lo que ocurrió en realidad? Porque esto de las plagas de Egipto se da como una verdad absoluta dentro de la religión. 
Ocurrió que Moisés convenció al faraón de Egipto de que dejara marchar a los hebreos, pues en ese tiempo tenían buena relación. 

¿Entonces los hebreos no fueron perseguidos por el faraón con un ejército para acabar con ellos? 
Fueron perseguidos, pero no por el faraón y su ejército, sino por gente poderosa de Egipto que no estaba de acuerdo con la decisión del faraón. Cuando se enteraron de su partida, formaron una fuerza de mercenarios para perseguirles. Pensaban atraparles fuera ya de los dominios de Egipto para evitar enfrentarse al faraón. 

¿Y qué pasó después? La Biblia dice que fue Moisés, con la ayuda del poder divino, quien separó las aguas del mar Rojo para que pasara el pueblo hebreo y que luego las dejó caer sobre los egipcios, que murieron ahogados. 
No fue así como ocurrió. Primero, no es cierto que Moisés separara las aguas. La ruta que había trazado Moisés implicaba el paso por una zona que normalmente se encuentra bajo el agua, pero que ocasionalmente, por efectos del clima y las mareas descendía temporalmente de nivel hasta permitir el paso por ciertos lugares. Esto era conocido por los consejeros de Moisés, que le informaron de cuándo iba a suceder. Simplemente esperaron a la bajada de la marea para hacer las maletas e irse. Incluso operarios del faraón trabajaron para acondicionar las zonas de paso. Cuando los perseguidores, que llevaban varios días de retraso, llegaron a ese punto, la marea ya había empezado a subir. Era evidente que si entraban en esa zona la marea les iba a atrapar. Si hubieran empleado el sentido común no hubieran cruzado. Lo que ocurrió simplemente es que la marea subió más mientras cruzaban y se ahogaron. Como ves, no hubo nada sobrenatural en lo que pasó. No murieron por la ira de Dios, como se ha hecho creer. Murieron por su propia ira, porque les podía más el deseo de alcanzar a los hebreos para acabar con ellos que el sentido común de preservar su propia vida. 

¿Y por qué la Biblia cuenta otra historia diferente? 
Ya he dicho que todo se manipula por intereses egoístas. Tened en cuenta que los textos sagrados sólo eran accesibles a los sacerdotes. Cuando los que lo vivieron en primera persona ya estaban muertos, era relativamente fácil cambiar la historia para favorecer sus intereses. A los mandatarios de la iglesia hebrea, como suele ocurrir con otros, les interesaba meter el miedo a Dios en el cuerpo del pueblo para que fuera sumiso y no se rebelara a su control. Por ello crearon esa figura del Dios castigador y su brazo ejecutor implacable, Moisés. Una vez creado el mito, cuando querían forzar al pueblo a obedecerles, con decir que era la palabra de Dios dicha por Moisés era suficiente para que se pusieran a temblar y, por miedo, obedecieran. 

¡Buf! Me gustaría conocer más sobre lo que ocurrió de verdad en esa época de la historia, ya que lo que pasó ha tenido tanta influencia en las creencias religiosas de la humanidad. 
Ahora no es el momento, pues nos desviaría del tema que estamos tratando, que es bastante importante. Lo que te he contado tómalo como una muestra de cómo el ser humano, para satisfacer su voraz egoísmo, es capaz de manipularlo todo, también las enseñanzas espirituales, y hasta de transmitir un concepto de Dios y de sus enviados totalmente equívoco y aterrador. 

Parece pues que más bien son las autoridades religiosas, sobre todo del pasado, las que más comúnmente han infringido este mandamiento, ¿no? 
Del pasado y del presente. Aunque ahora se hace de una manera más sutil, se sigue utilizando el nombre de Dios con propósitos egoístas. Se sigue utilizando el nombre de Dios para justificar dogmas religiosos que son espiritualmente falsos y que obstaculizan el progreso espiritual del ser humano. Se sigue utilizando el poder que da el estatus de alto cargo eclesiástico para cometer abusos y crímenes de todo tipo, aunque muchos de ellos se hacen ahora en la clandestinidad pues, de ser descubiertos los autores, serían conducidos ante los tribunales. También el poder político hace uso de la religión cuando le conviene, para convencer a sus ciudadanos de sus propósitos egoístas y conquistadores, por ejemplo, para que vayan a la guerra. Les convencen de que es Dios el que les pide ese sacrificio y que está de su lado y les va a proteger durante la batalla. Pero no son sólo las autoridades religiosas o políticas las que infringen este mandamiento, aunque por tener mayor influencia son las que han hecho más daño. También de forma individual los comportamientos egoístas e hipócritas, que bajo la apariencia de ortodoxia religiosa, o de espiritualidad, restringen la libertad y voluntad humanas, y que obedecen al deseo egoísta de controlar y manipular a los demás, son una vulneración de este mandamiento. También aquellos que pretenden utilizar las creencias religiosas o espirituales para beneficio propio están infringiendo este mandamiento. Por eso, si desarrollamos correctamente el mandamiento de "No utilizarás el nombre de Dios para justificar propósitos egoístas", llegaremos a la conclusión de que esto implica también decir "no comerciarás con la espiritualidad". Es decir, el que comercia con la espiritualidad, también infringe ese mandamiento. 

¿Qué quieres decir exactamente con "comerciar con la espiritualidad"? 
Me refiero a que la espiritualidad es una característica inherente a todo espíritu por el mero hecho de existir. Es un don, una cualidad que el mundo espiritual le concede a cada ser para que sea la fuerza y la guía que le impulse a evolucionar. La espiritualidad no pertenece a nadie en particular, sino que pertenece a todos en general. Puesto que gratis se nos dio, gratis la debemos usar. Por tanto, no puede ser objeto de comercio. Sería como si alguien quisiera apropiarse del aire y quisiera cobrar a los demás por el derecho a respirar. Si tenemos a nuestro alcance la capacidad y los conocimientos espirituales, y dejamos que el egoísmo, a través de la mente, se apodere de ellos, entonces lo que se había de ejercer como una misión espiritual de ayuda a los demás y para la propia evolución, de forma desinteresada, se convertirá en un oficio material del cual sacar provecho y lucro. Tampoco se debe comerciar con los dones que provienen del mundo espiritual, como la mediumnidad en todas sus manifestaciones, lo cual incluye también la transmisión de energías, ni las ayudas y contactos que se reciben del mundo espiritual, pues todo se nos da como una ayuda para nuestra evolución, no como una mercancía con la cual comerciar. Al que hace mal uso de un don espiritual, se le retira la asistencia espiritual, pues los espíritus evolucionados no colaboran en propósitos egoístas. 

Bueno, hay personas que dicen que su objetivo no es enriquecerse, sino que tras haber encontrado su vocación en lo espiritual, quieren dedicarse plenamente a ello, con lo cual no disponen de tiempo para otro trabajo y, como necesitan sustentarse de algo para vivir, necesitan cobrar por lo que hacen espiritualmente. ¿Qué tienes que decirme a esto? 
¿Quién les dijo que estaban eximidos del trabajo material? Si la evolución espiritual concierne a todos y todos tomaran la decisión de abandonar sus trabajos para dedicarse a "lo espiritual", ¿de que iba a vivir el mundo? Mucha gente de la actualidad cree que su transformación espiritual tiene que ver con el abandono del trabajo material y la dedicación exclusiva a lo que ellos llaman trabajo espiritual. Ante la falta de ingresos por un trabajo material, creen justificado el cobrar por transmitir conocimientos o dar consejos sobre lo espiritual, pero esto no es así. La evolución espiritual es totalmente compatible con el trabajo material, y nadie está eximido de él, a no ser por causa de enfermedad, vejez o incapacidad física o psíquica. No utilicéis la espiritualidad para eludir las responsabilidades propias de la vida como encarnado, como la del trabajo pues, el que elude el trabajo escudándose en que ya trabaja espiritualmente, refleja pereza y comodidad, no elevación espiritual. Es necesario a todo el mundo trabajar para subsistir y todo el mundo tiene derecho a recibir la justa remuneración por ello. Lo que no es justo es hacer de lo espiritual una profesión material. 

¿Me quieres decir que desde el punto de vista espiritual es incorrecto que se profesionalice la espiritualidad? 
Sí, es incorrecto. La profesionalización de la espiritualidad, como tú la llamas, es lo que ha hecho que exista la religión y el sacerdocio. Los sacerdotes se han creído y han hecho creer a la gente que por hacer un supuesto trabajo espiritual (que en realidad tampoco es tal, porque dedicar el tiempo al ritualismo y la adoración es un trabajo inútil espiritualmente), estaban exentos del trabajo material, y que para mantenerse necesitaban que los creyentes o fieles aportaran el dinero que ellos no eran capaces de ganar. Lo repito, nadie debe creerse eximido del trabajo material para dedicarse en exclusiva al trabajo espiritual. 

Pues la Iglesia Católica fundamenta que es necesario hacer las cosas de ese modo en el ejemplo de Jesús y sus apóstoles. 
¿En qué ejemplo? Jesús era hijo de carpintero y trabajó en la carpintería de su padre mientras vivió allí. Aunque es cierto que cuando empezó su intensa misión no tenía tiempo para ejercer de carpintero, jamás cobró nada por lo espiritual ni pidió a nadie que lo mantuviera. Tampoco ninguno de los apóstoles. Cada uno aportaba lo que tenía y ninguno de ellos dejó de encargarse de sus obligaciones familiares y laborales, ya que compaginaban su trabajo material con el espiritual. Fijaos que ningún apóstol era sacerdote judío, que eran los únicos que no trabajaban. Mientras ellos estuvieron con vida, jamás se estructuraron como iglesia ni se proclamaron sacerdotes, ni pidieron a nadie que les mantuviera. Simplemente vivían humildemente y compartían lo que tenían. Si precisamente los sacerdotes hebreos tenían tanta ojeriza a Jesús y sus seguidores era porque, a consecuencia de su predicación, mucha gente dejó de acudir al templo a hacer sacrificios de animales, que era el negocio que más ingresos reportaba al clero judío. 

¿Qué es lo que ha hecho mal la Iglesia, en este caso la Iglesia Católica, para convertirse en casi lo mismo que la Iglesia Hebrea, en contra de lo que sus fundadores hicieron y predicaron? 
Ya hemos dicho que Jesús y sus apóstoles no fundaron ninguna iglesia ni tenían ninguna intención de hacerlo. Fueron otros que vinieron después los que, haciendo un mal uso del mensaje espiritual que sus antecesores les transmitieron, crearon esa institución. Hasta en la forma de preguntar se pone en evidencia la importancia que le dais a las instituciones religiosas, pues habláis de ellas como si tuvieran vida propia. Ten en cuenta que las iglesias en realidad no existen, pues no tienen ni conciencia ni voluntad en sí mismas. Por lo tanto, no hacen ni bien ni mal. Sólo son estructuras materiales creadas y dirigidas por seres humanos concretos, aunque estos puedan ir cambiando de unas épocas a otras. Afortunadamente, la brevedad de la vida física les impide perpetuarse en el poder más allá de unas cuantas décadas. Pregunta mejor, ¿qué ha hecho el ser humano para transformar el mensaje espiritual verdadero, que le fue dado para utilizarlo en su crecimiento espiritual, en justamente lo contrario, es decir, en una doctrina que lo convierte en un esclavo, que anula su voluntad y libertad, que fomenta la explotación, el fanatismo y la desigualdad entre los seres humanos? La Iglesia ha sido pensada, creada y perpetuada en el tiempo por espíritus que se han dejado llevar por su egoísmo. En realidad, simplemente fue una reconversión de formas de opresión anteriores que tomaron el control por la fuerza de un movimiento espiritual que se les escapaba de las manos. Y poco a poco lo consiguieron. 

¿Qué quieres decir con que fue una reconversión de formas de opresión anteriores que tomaron el control por la fuerza de un movimiento espiritual que se les escapaba de las manos? 
Pues que después de la muerte de Jesús, su mensaje de amor incondicional se extendió rápidamente, pues sus seguidores se encargaron de hacer llegar su mensaje allá donde quisiera ser escuchado. Con el paso del tiempo, el número de adeptos al mensaje de amor incondicional se multiplicó enormemente. Los poderosos de aquella época vieron una amenaza en ellos, pues su creencia predicaba la igualdad y fraternidad entre los seres humanos y esto ponía en evidencia su forma de hacer las cosas. Por eso varios emperadores romanos lanzaron persecuciones contra ellos. Pero, a pesar de las matanzas, el número de cristianos, como fueron denominados, crecía sin parar. Y ante la imposibilidad de destruir ese movimiento desde fuera, decidieron infiltrarse en él para dirigirlo y cambiar su rumbo. Uno de los hechos más notables de esta nueva estrategia sucedió durante el mandato del emperador Constantino, que supuestamente se convirtió a la nueva doctrina y decretó la conversión forzosa del imperio al Cristianismo. Pero ese Cristianismo, que ya estaba adulterado por el paso del tiempo, se adulteró más a partir de entonces, porque ya no tenía que ser una creencia de pobres y esclavos, sino que tenía que ser compatible con la riqueza y el poder. Y como no lo era, la cambiaron de cabo a rabo para que lo fuera. Llegamos nuevamente a la misma raíz de todos los males de la humanidad: es el egoísmo humano el principal problema. Son estos mismos espíritus egoístas, erigidos a sí mismos en autoridades morales, los que han hecho creer a los demás que tenía importancia mantener la Iglesia y hacerla grande y poderosa, incitando a la gente hasta a dar su vida y a quitar la vida de los demás por ella, por creer que esto era agradable a Dios. Y esto es una gran farsa que sólo se sustenta en la ignorancia, el miedo y el fanatismo de seres que todavía son poco avanzados en lo espiritual. Sabed la verdad, esas estructuras que llamáis iglesias no significan nada ni para Dios ni para el mundo espiritual, puesto que al mundo espiritual sólo le importa lo que tiene vida espiritual. En pocas palabras, a Dios le importa el ser humano y no la Iglesia. Por lo tanto, no desperdiciéis vuestra vida esforzándoos por engrandecer instituciones religiosas o espirituales, ni para hacerlas crecer materialmente o en número de feligreses. Esto es un esfuerzo inútil desde el punto de vista espiritual que no os servirá de nada en vuestra evolución. Más bien esforzaos por erradicar el egoísmo de vuestro corazón y por desarrollar los sentimientos, pues es lo único por lo que merece la pena luchar y lo único que permite ascender en la escala evolutiva espiritual.

Ya, pero ¿hay algo en particular, alguna manifestación de ese egoísmo, que podría haber sido evitada para que no se materializara en hechos? Quiero decir, ¿qué hechos concretos se pueden considerar acciones egoístas que han contribuido a crear una institución como la Iglesia? 
El hecho principal es haber creado una iglesia o religión tomando como base el mensaje espiritual que Jesús transmitió. Como ya he dicho, Jesús nunca tuvo intención de crear ninguna iglesia, sólo de transmitir un mensaje a la humanidad muy sencillo: desarrollar los sentimientos y eliminar el egoísmo. Esto es un trabajo individual que no requiere la creación de ninguna estructura material. 

¿Algún consejo para evitar que esto vuelva a suceder en el futuro? 
Nos os agrupéis bajo ninguna sigla. Porque el ser humano tiene tendencia enseguida a distinguir entre los que son de su grupo y los que no los son, a favorecer a los de su grupo y a discriminar al resto, sea por cuestiones de creencias religiosas, políticas o de patriotismos. Y eso es un comportamiento de egoísmo colectivo. Una de las consecuencias que debería traer el conocimiento de la realidad espiritual es el descubrir que todos los seres humanos son hermanos. El poner etiquetas a unos y a otros sólo lleva a generar diferencias que luego, con el tiempo, se utilizan como excusa para provocar discordias y luchas. 

No sé a qué te refieres. 
Me refiero a que los seres humanos han utilizado las creencias religiosas para verse diferentes los unos de los otros hasta el punto de que por estas creencias se han enfrentado y se siguen enfrentando en guerras fraticidas. Prácticamente no hay combinación que no se haya dado: judíos contra musulmanes, cristianos contra musulmanes, cristianos contra judíos. Dentro del Cristianismo, católicos contra protestantes, dentro del Islam, chiíes contra suníes. Lo curioso es que todas estas religiones dicen creer en un solo Dios, y reconocen a Abraham como primer patriarca y a Moisés como profeta de Dios, que recibió la ley de Dios para dársela a los hombres. 
Tampoco busquéis separaros de la sociedad ni crear comunidades aisladas del resto del mundo. Más bien al contrario, intentad transformar la sociedad para que ésta cada vez se armonice con las leyes espirituales, sobre todo con la ley del amor. Todo ser humano tiene derecho a la libertad y la felicidad y no se debe excluir a nadie de ese derecho. Si os aisláis del mundo, creando comunidades cerradas, impedís que otros seres humanos se beneficien de los logros que vosotros habéis podido conseguir.
Continuará...
Extracto del libro  "La ley del amor" - Las Leyes Espirituales II de  Vicent Guillem
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