Toc Toc es un relato en primera persona que habla de mí y del común de la gente, de mi percepción del mundo, de mi decepción ante el mundo, de mi reflujo, de mis hijos, del amor, del Ratón Pérez.

Cuento algunos hechos de mi vida, y principalmente me planteo, y le planteo al lector, algunas cuestiones que tienen que ver con la vida misma, con los seres humanos y con la sociedad. Allí me cuestiono, y les cuestiono a mis lectores, si soy normal, si lo son ellos, si existen las personas normales.

No es un típico libro de autoayuda, pero tiene el fin de ayudar. Es una crítica constante a nosotros, una invitación hacia la búsqueda de la felicidad y un juego en el que, creando una amistad con el lector, me burlo a veces de él y frecuentemente de mí. Busco complicidad y utilizo la ironía como una de las herramientas más importantes, para tratar temas cotidianos, sin perder nunca el respeto por quienes considero confidentes.

Toc Toc es una llave, una carta de presentación. Es un libro de preguntas y respuestas, y de preguntas sin respuestas. Pero sobre todo es un llamado, unos golpes en las puertas: la propia y las que quiero pasar.

Acá les dejo un pedacito del primer capítulo de Toc Toc. Espero que les guste!:

Con respecto a mi árbol genealógico el único dato relevante que debo aportar es que no soy la hija de nadie… y a partir de ahí surge el problema del que les hablaba hace un instante.

¡¡¡Momento!!! ¡Que no se malentienda lo antedicho! A mis padres los amo: Diego y Cristina, o Tiago y Daniela, o Claudio y Marcela, o Víctor y Marta. Simplemente que no eligieron dedicarse a lo que ahora me abriría la puerta que encuentro con tantas trabas. Esa puerta que ya sinceramente me cansé de que nadie me abra. Y de ese cansancio saqué la fuerza que hoy me dicta todas estas palabras. Y me dije, y les cuento, ya que ésta es mi conclusión recién horneada y todavía calentita: si la puerta no se abre, entonces seré yo la que se abra, y por esa decisión hoy estoy acá, entre todos ustedes hecha renglones de palabras. Tarde pero seguro me digné a tomar coraje y plantarme con los pies bien firmes y el libro en las manos. Y como dice la gente, más vale tarde que nunca. Lo que no te mata te hace más fuerte, y aquí estoy por suerte, más viva que nunca con la panza desinflada y los sueños sobre el teclado. Y todo gracias a mi estómago hipersecretante y a mi doctora Rita.


Les explico, porque merecen una explicación, y ya que decidí contarles todo no puedo obviar esta parte. Llamemos a lo que sigue, entonces, el disparador o puntapié inicial que me llevó a estar haciendo lo que estoy haciendo ahora. Todo empezó hace mucho tiempo, no sé con exactitud cuánto pero tampoco importa, supongo, si fue hace veinte, quince, diez o cinco años.

Autor: Clara Castillo
Autora de Toc-Toc

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