Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad y para enseñarnos lo que deseamos alcanzar.
Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que si no superas esos retos,  nunca hubieras descubierto tu potencial,  tu fuerza o el poder de tu corazón. Todo pasa por una razón, nada sucede por casualidad o por suerte. Enfermedades, heridas de amor, quiebras, todo ocurre para probar los limites de tu Ser. Nuestra vida siempre estará llenas de retos y  sin duda alguna, ellos llegan para fortalecernos y refinarnos como ser humano.
La gente que conoces afectan tu vida, las caídas y los triunfos que tu experimentas crean la persona que TU eres. Aun se puede aprender de las malas experiencias, es más, quizás sean  las más significativas en nuestras vidas.
Si alguien te hiere, te traiciona o rompen tu corazón le das las gracias porque te ha enseñado la importancia de perdonar, de la confianza y a tener más cuidado a quien abres tu corazón.
Si alguien te ama, ámalos tu a ellos no porque ellos te aman si no porque te han enseñado amar y abrir tu corazón y tus ojos a las cosas pequeñas de la vida, has que cada día sea valioso  y aprecia cada instante. Entabla una conversación con gente que no hayas dialogado nunca y actualmente escúchales y préstales atención.
Permítete enamorarte, liberarte y poner tu vista en un lugar bien alto. Mantén tu cabeza arriba,  porque tienes todo el derecho de hacerlo. Repítete a ti mism@ que eres un Ser  magnifico y créelo, si no crees en ti mismo nadie lo podrá hacer...
Crea tu propia vida, encuéntrala y luego VIVELA
Dedicado a una de esas personas, que llegan a tocar la vida y que cumplió su ciclo y partió
Gracias!!!
¡Adiós!
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