Solo a través del otro puedes tomar conciencia de tu ser interno; solo en una relación profunda puede el amor del otro resonar en ti y hacer que tu profundidad llegue a ser. Solo puedes descubrirte a ti mismo a través del otro. Hay dos caminos al descubrimiento. Uno es la meditación, buscar la profundidad sin el otro; el segundo es el amor.


El otro se transforma en una raíz para llegar a ti mismo. Así se crea un círculo y ambos amantes se ayudan mutuamente. Cuanto más hondo vaya el amor, más hondo sentirás que eres; algún día tu ser se revelará. Pero en ese caso no hay celos.


El amor no puede ser celoso, eso es imposible. Siempre confía, y si ocurre algo que quiebre esa confianza, debes aceptarlo; nada puede hacerse al respecto, porque si hicieras algo destruirías al otro. La confianza no se puede imponer a la fuerza.


Los celos lo intentan, te obligan a hacer todo esfuerzo posible para mantener la confianza. Pero la confianza no es algo que deba ser mantenido; está o no está. Y vuelvo a decirlo: no se puede hacer nada al respecto. Si está ahí, atraviesa la situación; si no lo está, mejor separarse. Seguid vuestro camino, pero sin destruiros uno a otro.  


Osho
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