EL AMOR siempre provoca miedo porque el amor es la muerte, una muerte mayor que la muerte normal y corriente.

Con la muerte normal y corriente muere el cuerpo, pero eso no es la muerte. El cuerpo es como la ropa: cuando se estropea y se queda vieja la cambias por otra. No es la muerte, sino solo un cambio, como cambias de ropa de casa. Pero tú continúas, como continúa la mente... la misma mente antigua en cuerpos nuevos, el mismo vino añejo en botellas nuevas. Cambia la forma, pero no la mente. De modo que la muerte normal y corriente en realidad no es muerte; la verdadera muerte es el amor. El cuerpo no muere pero la mente sí, el cuerpo sigue siendo el mismo pero desaparece el ego.

Cuando amas, tienes que abandonar todos los conceptos que mantienes sobre ti mismo. Cuando amas, no puedes ser el ego, porque el ego no permite el amor, porque son polos opuestos. Si te decides por el ego no podrás decidirte por el amor. Si te decides por el amor tendrás que abandonar el ego, y de ahí viene el miedo.

Cuando te enamoras te atenaza un miedo más grande. Por eso ha desaparecido el amor de este mundo. Muy raramente se produce el fenómeno del amor.

Lo que llamáis amor es una falsa moneda; la habéis inventado porque resulta muy difícil vivir sin amor. Resulta tan difícil porque sin amor la vida no tiene sentido. Sin amor, no hay poesía en la vida. Sin amor, el árbol existe pero no florece. Sin amor, no puedes bailar, no puedes alegrarte, no puedes sentir gratitud, no puedes orar.

Sin amor, los templos son casas normales y corrientes, pero con amor una casa normal y corriente se transfigura, se transforma en templo. Sin amor, te quedas en simples posibilidades, en gestos vacíos.

Con el amor te haces sólido, por primera vez en tu vida. Con el amor, empieza a surgir tu alma. El ego desaparece y surge el alma.

Como es imposible vivir sin amor, la humanidad se ha inventado un truco. La humanidad ha creado un truco, un recurso. Ese recurso consiste en vivir el falso amor, de modo que el ego continúe existiendo. No cambia nada, y puedes seguir jugando a estar enamorado, puedes seguir pensando que amas, puedes seguir convencido de que amas. Pero observa qué pasa con tu amor... ¿qué sacas en claro de ese amor? Nada sino tristeza, nada sino disgustos, nada sino peleas, violencia.

Observa con detenimiento tus relaciones amorosas. Más parecen relaciones de odio que de amor, pero como todo el mundo vive de la misma manera no te das cuenta. Todo el mundo lleva esa falsa moneda, y no te das cuenta. La verdadera moneda del amor es muy cara; solo puedes adquirirla a costa de perderte a ti mismo. No hay otra manera.
De modo que tu pregunta tiene sentido.

El ego es una entidad falsa, una simple idea, una nube en el cielo de tu ser; nada más que humo, nada importante, un sueño. El amor exige que dejes a un lado lo que no tienes, y el amor está dispuesto a darte lo que tienes y siempre has tenido. El amor te devuelve tu ser; el ego te lo oculta, mientras que el amor te revela tu ser. Pero el miedo sigue ahí. El miedo es natural, y hay que seguir adelante a pesar de ese miedo.

Sé valiente; no seas cobarde. Solo se pone a prueba el verdadero temple de tu ser cuando surge el amor. Hasta ese momento no conoces tu temple. En la vida cotidiana, en el mercado, cuando haces esto y lo otro, en el mundo de la ambición y del poder, no se pone a prueba tu verdadero temple. Nunca traspasas la línea de fuego.

El amor es el fuego.

Fuente: Osho - El libro del Ego

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