53. HÁGASE GRANDE PENSANDO EN GRANDE. Nunca cometa el crimen de la auto depreciación. Recuerde: Usted es mucho mejor de lo que cree que es. Reconozca sus valores. Eso no es orgullo. San Agustín repetía que "la humildad es la verdad", o sea, reconocer nuestros valores, que son muchos.


Use palabras brillantes, alegres, optimistas, palabras que prometan victorias y alegrías. Esto rejuvenece el ánimo. La próxima vez que le pregunten. ¿cómo estás?, responda emocionado: "Muy bien, gracias a Dios". ¿Cómo le va en su trabajo? ¡Fantásticamente! ¿Qué tal es el oficio que tiene? ¡Formidable! Hable así siempre, y verá que se cumple en usted lo que decía Roosevelt, el presidente: "Cada vez que pienso con optimismo y hablo con palabras de alegría, siento en mi espíritu nuevas fuerzas para triunfar".

Evite las palabras que crean imágenes de fracaso. No olvide que el fracaso no existe sino en la mente. El fracaso no existe en las cosas ni en las otras personas. El fracaso sólo puede existir en la mente de usted. Aléjelo pensando que lo que está haciendo sí es importante y que "aunque fuera posible que una madre olvide a sus hijos, nunca será posible que Dios abandone a los que en él confían" (Isaías)

54. CREA QUE PUEDE SER HECHO. Creer que una cosa puede ser hecha coloca a la mente en movimiento para encontrar soluciones para hacerla. En una ciudad, veinte técnicos se reúnen para estudiar este tema: "¿Será posible acabar con los vagos? Y nada nuevo les ocurre. De pronto uno cambia el tema de la reunión. "Pensemos más bien en esto, ¿qué soluciones daríamos para acabar con los vagos?", y se les ocurrieron 78 soluciones, que fueron de gran provecho para la ciudadanía. Creyeron que algo podía ser hecho. Cuanto usted cree que sí es posible, su entendimiento encuentra los modos de hacerlo. Si cree que algo puede ser hecho, su mente se va a trabajar para conseguirle cómo obtenerlo. Creer que una cosa puede ser hecha, pavimenta el camino para llegar a soluciones creativas. Creer que una cosa no puede ser hecha, es un pensamiento destructivo. Si usted cree que puede encontrar medios de hacerse agradable a los demás, los podrá encontrar. Si cree que podrá encontrar soluciones a sus problemas personales, las encontrará. William James, el gran sabio de este siglo, dice: "El más importante descubrimiento del siglo XX es que cada uno puede mejor y transformar su vida si cambia y mejora su actitud mental" . Y añade: "¿Porqué muchos obtienen tan poco, y pocos obtienen tanto en la vida?". Obtienen mucho los que tienen una actitud positiva ante la vida, y obtienen poco los que tienen una actitud negativa. Es nuestra actitud ante la vida, lo que determina la actitud de la vida hacia nosotros. Mientras usted no cambie su actitud negativa, su vida no cambiará. Cristo dijo a sus amigos de todos los tiempos: "Los he destinado a todos ustedes a que obtengan frutos, y sus frutos sean abundantes. En esto será glorificado Dios: en que ustedes obtengan muchos frutos" (Jn 15). Así que, cuando creemos que los demás, y sólo los demás, pueden obtener éxitos, estamos dudando de una gran promesa de Cristo hacia nosotros.

Autor: Eliécer Sálesman

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