He aquí una lista de quince cosas que –si renuncias a ellas--, harán tu vida más feliz y llevadera. Nos apegamos a tantas situaciones que nos causan gran dolor, estrés y sufrimiento, en lugar de simplemente dejar hacer, dejar pasar, para poder ser felices y libres de estrés. Empieza hoy mismo a renunciar a esto que no te sirve y abraza el cambio…

1. Renuncia a tu necesidad de tener siempre la razón.- Muchos de nosotros no soportamos la idea de estar equivocados, deseando estar en lo correcto todo el tiempo, aún bajo el riesgo de terminar relaciones duraderas o de causar estrés y dolor en los demás. No es justo. Cuando sientas la necesidad de iniciar un pleito para averiguar quién tiene la razón y quién no, pregúntate:

"¿Quiero estar en lo correcto o quiero ser amable?" (Wayne Dyer).

¿Qué diferencia hay? ¿Es tu ego tan grande?

2. Renuncia a tu necesidad de controlar.- Con tan solo desear dejar de controlar las cosas, personas y situaciones que acontecen a tu alrededor, ya sean seres queridos, compañeros de trabajo o extraños con los que te topas en la calle, sólo déjalos ser. Deja que todo y todos sean como son y verás lo bien que eso te hace sentir.

"Dejando ir, todo se realiza. El Mundo se gana dejándolo ser. Pero si intentas e intentas, el Mundo simplemente no se deja ganar". Lao Tzu.

3. Renuncia a la culpa.- Renuncia a tu necesidad de culpar a los demás por lo que tienes y lo que no tienes; por lo que sientes y lo que no sientes. Deja de desgastarte y sé responsable de tu vida.

4. Renuncia a tus diálogos internos autodestructivos.- ¿Cuánta gente se lastima a si misma por sus charlas internas repetitivas, horribles, negativas, contaminantes y destructivas? No creas todo lo que tu mente te dice, especialmente si es negativo y pesimista.

"La mente es un instrumento genial si es bien utilizada, pero cuando no sabes qué hacer con ella se vuelve totalmente destructiva". Eckhart Tolle

5. Renuncia a tus creencias limitantes acerca de lo que puedes y no puedes hacer, de lo que es posible e imposible. De ahora en adelante ya no vas a permitir que tus creencias te limiten o que te asfixien. ¡Abre tus alas y vuela!

"Una creencia no es una idea sostenida por la mente; es una idea que sostiene a la mente".
Elly Roselle

6. Deja de quejarte.- Renuncia a tu necesidad de quejarte de todas las cosas, todas las personas, todas las situaciones, todos los eventos que te hacen infeliz, que te deprimen, que te entristecen, que te hacen enojar, que te hacen sentir miserable o enojado. No son esas situaciones las que generan los sentimientos negativos, sino cómo decides tomarlas, tu actitud hacia ellas. Deja de quejarte y te sentirás más feliz y en control de tu vida.

7. Renuncia al lujo de criticar.- No critiques a las personas, cosas y eventos que son diferentes a ti. Todos somos aspectos diferentes de una misma cosa: la Humanidad. Todos queremos ser felices, todos queremos amar y ser amados, todos queremos ser comprendidos.

8. Renuncia a tu necesidad de impresionar a los demás.- Ya no intentes ser alguien que no eres, sólo para agradar a otros. No funciona así. En el momento en el que dejas de intentar ser lo que no eres, en el que te quitas todas tus máscaras, en el que aceptas y abrazas a tu yo real, la gente se sentirá atraída hacia ti, naturalmente.

9. Renuncia a tu resistencia al cambio.- El cambio es bueno, te ayuda a ir del punto A al punto B. El cambio te ayuda a mejorar aspectos de tu vida que incluso llega a influir en los demás. Sigue tu dicha, abraza el cambio y no te resistas.
"Sigue tu dicha y el universo abrirá sus puertas para ti en aquellos lugares donde sólo había paredes". Joseph Campbell

10.- Renuncia a las etiquetas.- Deja de etiquetar a las cosas, personas y eventos que no entiendes, que te parecen extraños y trata de abrir tu mente poco a poco. La mente solo trabaja si se abre.

"La forma más grande de ignorancia es cuando rechazas algo acerca de lo que no sabes nada".  Wayne Dyer

11. Renuncia a tus temores.- El miedo es una ilusión, no existe, tú lo creaste. Todo está en tu mente. Corrige tu interior y tu exterior se acomodará por sí mismo.

12.- Renuncia a tus excusas.- Envíalas lejos de ti. Diles que están despedidas. Ya no las necesitas. Muchas veces nos limitamos a causa de tantas excusas que utilizamos, y en lugar de crecer y trabajar en mejorarnos a nosotros y a nuestra vida, nos estancamos, mintiéndonos a nosotros mismos con cualquier tipo de excusa. El 99% de las veces, las excusas no son reales.

13.- Renuncia al pasado.- Sí, es difícil. Especialmente cuando el pasado luce mejor que el momento presente o que el atemorizante futuro, pero debes tomar en consideración el hecho del que el momento presente es todo lo que tienes, todo lo que has tenido, y todo lo que tendrás. El pasado que anhelas, que ensueñas, fue ignorado cuando era el presente, así que no te engañes. Vive el presente y disfruta tu vida, la Vida es un viaje, no un destino. Ten una visión clara del futuro preparándote para él, pero siempre vive el Aquí y el Ahora.

14. Renuncia al Apego.- Este concepto es difícil de entender para la mayoría, pero no es algo imposible de lograr. Practicándolo, mejoras con el tiempo. En el momento en el que renuncias a todo, no significa que renuncias a su amor. El amor y el apego son mutuamente excluyentes (el apego viene del miedo, mientras que el amor es puro, amable y desinteresado. Donde hay amor el miedo no puede coexistir). Cuando entiendes esto, te vuelves sereno, tolerante y amable. Llegarás a un lugar en donde entenderás TODO lo que pasa sin necesidad de esforzarte. Un estadío más allá de las palabras.

15. Renuncia a vivir tu vida de acuerdo a las expectativas de otros.- Ya hay demasiada gente viviendo una vida que no es la suya. Viviendo la vida de acuerdo a lo que otros piensan que es mejor para ellos; lo que creen tus amigos, tus enemigos, tus maestros, el gobierno, los medios et cétera. Es gente que ignora su voz y su llamado internos. Están tan ocupados tratando de complacer a las expectativas de los demás que se olvidan de si mismos y de quienes son, olvidan lo que los hace felices, lo que desean y lo que necesitan. Tú tienes una vida, está vida, la única vida; vívela, asimílala y no dejes que la opinión de otros –buena o mala— te distraiga de tu camino.

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