Todo en esta vida tiene un porqué, su motivo y razones. Lo importante es vivir cada día con optimismo, tratando de sonreír a las cosas que pasan cotidianamente. 

Disfrutar, experimentar y vivir intensamente lo que nos da alegría; y de lo que nos da penas y tristezas, extraer solamente lo que nos deja enseñanza, lo que nos va a guiar o motivar para ser mejores en el siguiente instante. 

Llorar y olvidar lo que no está en tus manos, remediar lo que sí está a tu alcance. Buscar siempre el brillo de la gente y las cosas. Ver las estrellas y el sol, las montañas, los lagos y los ríos, las noches y los días. 

Escuchar el sonido y el silencio, ver el aire, oler el aroma a frutas del arco iris, saborear el color de las flores y sentir con los poros y oír con las manos y sonreír con los ojos y compartir.

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