¿Quien no desea tener el dinero suficiente para asegurar su existencia material en este mundo?. Te dejo el siguiente ejercicio, con la finalidad de empezar a crear una conciencia de la riqueza, de aceptarla y no auto-rechazarla.

Busca un sitio tranquilo, si quieres ambientar el lugar con velas, música e incienso, puedes hacerlo, para un mejor efecto, puedes utilizar velas amarillas o doradas.

Respira profundamente, para relajarte y cuando hayas logrado la concentración, repite los siguientes decretos en voz alta:

1) Abro mi mente a la prosperidad

Yo no dependo de personas o condiciones para mi prosperidad, yo bendigo a las personas y condiciones como canales de mi prosperidad, pero Dios es la fuente de mi abastecimiento. Aquí y ahora.

2) Yo limpio mi mente para la prosperidad

Ahora dejo ir cosas gastadas, condiciones deterioradas y relaciones deterioradas; el orden divino es ahora establecido y mantenido en mi y en mi mundo.

3) Yo admito plenamente la prosperidad para que la prosperidad me admita plenamente a mi.

Ahora soy rico (a) y abundantemente abastecido (a) con casa, vestido, sustento y transporte por la rica fuerza del poder del universo.

Nota: importante repetir estos decretos en voz alta, porque se aumenta la vibración por medio de la voz (Chakra de la garganta).

Si no tienes tiempo de hacer todo un ritual de meditación, memoriza estos decretos y puedes hacerlos a lo largo del día en cualquier momento y dentro de cualquier actividad, lo importante es que tu mente esté concentrado en ello.

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