Cuando las cosas vayan mal como a veces pasa, cuando el camino parezca cuesta arriba, cuando tus recursos no alcancen y tus deudas suban, cuando quieres sonreír, y sólo suspiras, cuando tus preocupaciones te tengan agobiado, descansa si te urge, pero no te rindas.

La vida es rara con sus vueltas y tumbos. A veces comprobamos que muchos fracasos suelen acontecer, aún pudiendo vencer, y haber perseverado.

Así es que no te rindas... Aunque el paso sea lento, el triunfo puede estar a la vuelta de la esquina.

El triunfo es el fracaso al revés; es el matiz plateado de esa nube incierta que no te deja ver su cercanía... ¡Aún está bien cerca!

Por eso, decídete a luchar sin duda, porque en verdad, cuando todo empeora, el que es valiente, no se rinde... ¡Lucha!




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