Parte Anterior


2. De qué hablamos cuando hablamos de violencia verbal

Distingamos, para comenzar, los rasgos específicos de un”violento verbal”:

• Iracundo

• Agresivo

• Manipulador

• Ambivalente
• Inestable
• Sarcástico


Todo lo que te diga, hasta una adulación, la hará en tono irónico. Si le preguntas qué le pareció el trabajo que hiciste, es probable que te responda: “Está bien, pero daba para mucho más; hubieras puesto esto, aquello, etc., etc.,etc.”

Si está buscando algo en su casa y no lo encuentra, no preguntará dónde está lo que le falta, sino que dirá: “¿Quién guardó mis notas?, ¡son todos unos inútiles! ¡les tengo prohibido que me toquen mis papeles!”



Por norma, emite mensajes confusos y conversaciones difíciles de sostener. Un día te ama y al otro instante te odia. En un determinado momento podrá decirte que eres la mejor persona y la única con quien puede contar, y al segundo tratarte de inservible e incapaz. Y así es como frente a esta dualidad, el manipulador te desestabiliza y te hace dudar acerca de tus emociones hacia él, haciéndote perder el control de la situación: un día lo amas y al otro no lo entiendes.


Entretanto, olvidas cuáles son los objetivos y las metas hacia las cuales estás enfocado, y te concentras en la persona violenta: en lo único que piensas es en cómo hablarle, en cómo presentarte ante ella; tal vez hasta prepares con anticipación el discurso que le darás, elucubrando las posibles respuestas pero ¡atención! Si lo haces, perderás de vista lo importante: el trabajo a hacer.

Desde este lugar, desenfocada tu visión, tu meta se transforma en qué hacer y qué no para no despertar su ira. Buscarás las mil y una formas posibles de poder caerle en gracia, intentando ser aceptado, sin saber que hagas lo que hagas su conducta será cambiante e irritable.

Es muy difícil, en medio de un ámbito de violencia verbal permanente, lograr una comunicación y vínculos sanos. En estas situaciones, cada uno intenta resguardarse a sí mismo, no sabiendo en quién se puede confiar; quienes padecen estas circunstancias sólo se concentran en deducir qué es lo que se debe decir y qué es lo que se debe callar.

• El objetivo del “violento verbal” siempre será confundirnos,hacer pasar lo normal por anormal y viceversa.

• Tratará por todos los medios de intimidar tu accionar y coartar tus expresiones.

El conoce muy bien el impacto de sus manipulaciones y registra a la perfección el efecto de sus gritos. Sabe que con su violencia logrará intimidarte, despertando ese miedo que te hace querer encerrarte en ti mismo. Desde esa posición, todo lo que piensas no podrá ser verbalizado, y tus emociones, junto con tus palabras, quedarán arraigadas dentro de tu boca y suspendidas en tus sentimientos.

Por un instante, imagínate a ti mismo como la víctima de esta agresión: Suponte que estás editando una nota para un programa de televisión que necesita salir al aire en una hora, y que, de repente, tu jefe, desde la redacción, comienza a gritar:

“¡Pero cómo que aún estás editando estas imágenes, eres un inútil, en qué estás pensando! No sé quien te contrató, si fuera por mí ya estarías despedido. Eres totalmente incompetente para esta tarea. A ti y a tus compañeros todo les da lo mismo, son unos ineptos.”


En medio de un clima así, de agresión y maltrato, es común estar a la defensiva o responder también con violencia. Lo peor es que la agresión verbal no sólo nos hace sentir incómodos, sino que logra su objetivo: desenfocarnos de la meta, y así es como nos preocupamos más por el tono de voz con el que se nos habla que por el trabajo a hacer que está por delante.

Todo éste es tiempo perdido tratando de buscar una justificación o una interpretación para la agresión o el maltrato. Si por un instante dejásemos de lado nuestro vano intento por tratar de entender el origen de este trato, podríamos entonces enfocarnos en lo que sí nos compete: cómo nos vamos a relacionar con esta persona.

Claves para tratar con un violento verbal

• Ten en cuenta que la persona violenta siempre estará a la defensiva de cualquier gesto o palabra que te atrevas a responderle.

• Recuerda que la persona violenta sabe que no es querida ni aceptada; es por ello que tratará de demostrar su enojo y su resentimiento llamando tu atención con ira, maltrato y violencia verbal e incluso física.

• Mantente alerta: el violento verbal intentará por todos los medios hacerte parte de la discusión; usará ciento y una estrategias para desbordar tu nivel de paciencia. El iracundo esperará “ira” como respuesta.

• No te sorprendas: la mayoría de los violentos verbales tendrán su visión personal de los hechos y, ante cualquier cuestionamiento por tu parte, te dirán: “A mí nadie me dice lo que tengo que hacer, yo tengo mi visión.”


Ambivalentes y cambiantes en todas sus relaciones, pueden ser tus amigos mientras le sirvas para su objetivo, pero en cuanto te animes a decirles que “no” a algo, se irán o tratarán de boicotear todo aquello que en un momento aceptaron y aplaudieron.

Evitar el choque y el conflicto debe ser nuestra meta, así como lograr que el agresivo quede libre de su ira y pueda así discernir su dificultad, sus conductas, los conflictos que los originan y entonces resolverlos.

Con una persona violenta siempre es prudente ser razonable y pensar antes de emitir algún vocablo. De esta forma, podremos lograr que el violento confíe en nosotros y deje de sentir que somos su enemigo, convirtiéndonos en su aliado.

Pensemos que a muchas de estas personas no las hemos elegido para crear vínculos interpersonales, amorosos ni amistosos, sino que sólo necesitamos compartir con ellas un espacio laboral o algún encuentro casual si se trata de un integrante de nuestra familia.



“Cuando dejamos morir el bosque, las palabras pierden el sentido.” 
Günter Grass


“Las palabras son como las monedas, que una vale por muchas como muchas no valen por una.” 
Francisco de Quevedo y Villegas


Por eso nuestro objetivo es poder relacionarnos de la mejor forma posible, de manera que no nos afecte su trato y podamos optimizar así el trabajo o el tiempo en el que tenemos que estar juntos.

Recordemos alguna de las palabras que nos vendrán muy bien al tener que tratar con una persona violenta:



• Hola

• Gracias
• Por favor
• Vamos por más
• Todo lo que hagas te saldrá bien
• Tú puedes
• Eres capaz
• Dale para adelante
• Confío en ti
• Sé que puedes hacerlo


Frases cortas o simples y palabras breves nos permitirán optimizar el trabajo a realizar de una manera inimaginable, además de crear un clima y un ambiente favorables para la tarea o la relación que estamos estrechando.

Continuará 


Autor: Bernardo Stamateas -" Gente Tóxica"
Artículo Anterior Artículo Siguiente