Qué hacer con un familiar, amistad, persona conocida o vecino que forzosamente vivas con este ser, cerca de él o te lo encuentres oportunamente y la mayor parte del tiempo, por cualquier cosa está acusándote de defectos, echándote la culpa, regañándote, hablando mal de la gente que quieres y nunca dice nada bueno o positivo de nadie, jamás se le gana una o no le da la razón a nadie. Esa persona está muy mal, pobre alma, necesita mucha ayuda, no conoce el agradecimiento, la alabanza, el bendecir y tarde o temprano la “Ley del Karma” lo agarrará, pero que no te agarre a ti y por eso es que si deseas puedes hacer lo que te voy a decir sin fallar un paso. Ante todo tienes que saber, es que esa es una situación kármika difícil, que por alguna razón la estás viviendo, para pagar una deuda de amor del pasado con ese ser y que desarrolles varias virtudes. Para esto necesitas una actitud de vida y un tratamiento muy especial. 

Lo primero que debes hacer es no contestarle a esa persona nada de lo inconveniente que te diga o impute, aunque te revientes por dentro de decirle lo que se merece. De esa manera no absorbes su mala vibra, si le contestas se enardecerá más y te tragarás sus malas energías. 

Segundo: Mantén en tu mente y tu corazón dirigiéndole a esa persona esta frase: “Te perdono de todo corazón y “Te envuelvo en mi círculo de Amor”

Tercero: Envolverle en la Llama Violeta todos los improperios que exprese, diciendo: “Yo Soy la Llama Violeta y la Ley del Perdón”. Visualízale y bendícele a esa alma su “Cristo Interno” como Amor para que se manifieste. 

Esto lo puedes hacer diciéndole: “Bendigo tu Cristo Interior Puro y Perfecto”. No te desesperes, puede arreglarse esta situación de inmediato, pero si tarda, se tomará el tiempo que ese karma se tarde disolver y eso no se puede predecir, sino insistir en las bondades que te he recomendado y esperar. 

Haciendo esto, solo es posible dos resultados: o transformas a la persona, o seguro terminas siendo un santo. En ambos casos el resultado es ganancia, el karma se disolverá.

Rubén Cedeño
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