Las afirmaciones son frases positivas que tienen como propósito cambiar nuestras creencias, patrones de pensamiento, etc. Ya hemos visto con anterioridad que la manera que tenemos de considerarnos a nosotros mismos, o el tipo de pensamientos que tenemos hacia otras personas determina de forma contundente la manera en que vivimos.

Por medio de las afirmaciones podemos cambiar estos aspectos de nuestra vida de una manera fácil y eficaz. Utilizando las afirmaciones positivas podemos borrar un patrón mental destructivo e introducir otro constructivo. 
  • Siempre que se trabaje con afirmaciones, tenemos que procurar que éstas sean positivas y que estén en tiempo presente. Para el inconsciente no existe la palabra “no” y todo lo entiende de forma positiva, por tanto tenemos que intentar evitar las afirmaciones del tipo: “yo no fumo”. Esta afirmación debe cambiarse por esta otra: “mi organismo está libre de tabaco”. 
  •  Se debe identificar el problema de forma clara y qué deseamos cambiar de nosotros mismos objetivamente. 
  •  Escoger la afirmación apropiada. Esta es una parte muy importante, ya que tenemos que ser muy precisos. Si yo soy una persona iracunda y hago una afirmación del tipo “quiero ser una persona amable” estoy alterando un comportamiento no deseado por una afirmación de lo que quiero ser realmente y por lo tanto seré amable. Sin embargo si mi afirmación es “quiero ser una persona más amable”, no estoy cambiando ningún patrón, simplemente estoy pidiendo tener mejor humor. La diferencia está en que el resultado que obtendremos es el de desear ser más amables, pero no el de ser una persona amable. 
  • Es muy recomendable siempre utilizar las afirmaciones que contienen las palabras “Yo soy…” ya que son muy poderosas al dar una orden directa a nuestro cerebro para que tome una acción. Siguiendo el ejemplo anterior en lugar de decir “quiero ser una persona amable” diremos “yo soy una persona amable”. Es de vital importancia manifestar la palabra “Yo” cuando se trata de una afirmación positiva y la forma de la tercera persona cuando son actitudes que queremos dejar atrás. Esta forma de comunicación hace que nuestro cerebro deje hacia fuera lo negativo y construya con el “Yo” todo lo positivo en el interior de la persona que hace la afirmación. 
  • Las afirmaciones funcionan cuando se utilizan de forma repetitiva, nosotros creamos nuestra realidad y lo que queremos vivir, así que cuando más repitamos lo que deseamos, antes sucederá. 
La afirmación se puede repetir en voz alta, interiormente o la podemos escribir, cuantas más veces lo hagamos, mejor. La forma más efectiva es aquella que sea más regular, por lo tanto es mejor repetir la afirmación 5 minutos al día, pero hacerlo cada día, que no repetir la afirmación una vez a la semana y hacerlo durante dos horas.

Extracto del curso de segundo nivel de la Asociación Mediterránea de Terapias Holísticas
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