Durante algunos años he sufrido de un fuerte dolor en mi pecho. Este dolor desparece cuando amo, cuando me disuelvo...
Por Osho


Esto no es físico; tiene que ver ciertamente con la relajación, con el fundirse totalmente, con olvidarse de uno mismo por completo. En esos momentos el dolor desaparece, así que es evidente que no es un dolor físico. Tienes que aprender a dar más amor. Esto no es sólo tu problema; en grados diferentes, es el problema de todos.

Todo el mundo quiere ser amado; ese es un mal comienzo.

Este deseo aparece debido a que el niño, el niño pequeño, no puede amar, no puede decir nada, no puede hacer nada, no puede dar nada; sólo puede recibir. La experiencia de amor de un niño pequeño siempre consiste en recibir: recibir de su madre, de su padre; recibir de sus hermanos, de sus hermanas; recibir de los amigos, de los desconocidos — pero siempre consiste en recibir. Así que la primera experiencia que se asienta profundamente en su inconsciente es la de recibir amor.

Pero el problema surge debido a que todos hemos sido niños, y todos tenemos la misma necesidad de ser amados; nadie ha nacido de forma diferente. Así que todos piden lo mismo: "Dáme amor", y no hay nadie para dar porque los demás están en la misma situación, han crecido de la misma forma.

Uno tiene que estar alerta y consciente para que este incidente de nacimiento no se convierta en una constante en tu mente.

En vez de suplicar: "Dáme amor", comienza a dar amor. Olvídate de recibir, y simplemente comienza a dar — y te lo garantizo, te llegará en grandes cantidades.

Pero no has de pensar en obtenerlo. Ni siquiera tienes que observar indirectamente, del lado, si lo estás recibiendo o no. Esto será suficiente para obstaculizar el proceso. Simplemente lo das, porque dar amor es tan hermoso que te darás cuenta de que recibirlo no es tan gratificante. Este es uno de los secretos.

Dar amor es la experiencia más hermosa, porque entonces te transformas en un emperador. Recibir amor es una experiencia muy pequeña, y es la experiencia del mendigo. No seas un mendigo. Al menos en lo que concierne al amor, sé un emperador, porque el amor es una cualidad inagotable. Puedes dar y dar tanto como desees. No te preocupes de que se agote, de que un día de repente te topes con que: ¡Dios mío!, no tengo más amor que dar.

El amor no es una cantidad; es una cualidad, y una cualidad de cierta categoría que crece cuando lo das y que muere cuando intentas aferrarte a él. Si eres tacaño con él, lo matas. Así pues, conviértete en un derrochador. No te molestes por buscar a quién dar — esta es realmente la idea de una mente miserable: le voy a dar amor a ciertas personas con ciertas cualidades. No entiendes que tienes tanto... eres como una nube cargada de lluvia.

Cuando la nube está cargada de lluvia no se preocupa por dónde va a llover - sobre las rocas, en los jardines, en el océano - no importa. Quiere descargarse. Y ese descargarse se convierte en un tremendo alivio.

Así que el primer secreto es: No lo pidas, y no esperes, pensando que lo darás si alguien te lo pide. ¡Dálo!.

Simplemente dále tu amor a cualquiera - a un extraño. No se trata de que tengas que dar algo muy valioso, sólo un poco de ayuda y eso será suficiente. Durante las veinticuatro horas, cualquier cosa que hagas deberías hacerla con amor, y el dolor en tu corazón desaparecerá. Y dado que serás tan amoroso, la gente te amará. Es una ley natural. Recibes lo que das. De hecho recibes más de lo que das.

Aprende a dar, y entonces vas a encontrar a mucha gente que nunca te había mirado, que nunca se había ocupado de ti y que ahora está siendo amorosa contigo. Tu problema es que tienes un corazón lleno de amor pero has sido muy tacaño; ese amor se ha convertido en una molestia para tu corazón. En vez de hacer que el corazón florezca lo has estado acaparando, así que de vez en cuando, cuando te encuentras en un momento de amor, sientes que está desapareciendo. Pero, ¿por qué en un momento? ¿Por qué no en todo momento?.

Ni siquiera se trata de un ser vivo. Puedes tocar esta silla con una mano amorosa. El asunto depende de ti, no del objeto.

Entonces te encontrarás con una gran relajación y una gran desaparición de la idea de ti mismo - y con un fundirte con el todo.

No es una enfermedad física, así que ningún doctor puede ayudarte. Es sólo un estado tenso de tu corazón que únicamente quiere dar más y más. Probablemente tienes más amor que otras personas, a lo mejor eres más afortunado, y estás convirtiendo tu fortuna en un gran problema para ti. Compártelo, sin preocuparte por a quién se lo estás dando.

Dálo simplemente, y vas a encontrar una paz y un silencio enorme. Esto se convertirá en tu meditación.

Uno puede llegar a la meditación desde muchas direcciones; probablemente ésta va a ser la tuya. 

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Fuente: Osho
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