La energía que emana de una persona se contagia.  ¿Pero quién contagia más a quién?

Si dos personas positivas mantienen una relación, su positividad se refuerza y su campo energético aumenta. Lo mismo sucede cuando dos personas negativas están juntas, refuerzan su negatividad y esta negatividad que emanan atrae hostilidad y genera conflictos que, a su vez, reafirman sus convicciones y les hace más negativos.

Pero… ¿qué ocurre cuando una persona positiva tiene que relacionarse con una persona negativa? 

La emanación de energía negativa de una persona resulta muy desagradable para una persona  positiva. La persona positiva siente la necesidad de apartarse inmediatamente, o de reducir al mínimo su interacción con una persona negativa. Pero, si no tiene más remedio que mantenerse a su lado, la persona positiva va a percibir como, poco a poco, su energía va disminuyendo y se siente cansada.

Amate más, encuéntrate más contigo mismo, no huyas de ti mismo...  Y sigue a las personas que saben darte caricias positivas.

Autor: Consuelo Araiza
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