Un guerrero de la luz a veces se desanima.

Considera que nada tiene la emoción que él esperaba despertar.

Muchas tardes y noches es obligado a quedarse manteniendo una posición conquistada sin que ningún acontecimiento nuevo venga a devolverle el entusiasmo.

Sus amigos comentan: "tal vez su lucha ya haya terminado".

El guerrero siente dolor y confusión al escuchar estos comentarios porque sabe que no llegó a donde quería.

Pero es obstinado, y no abandona lo que decidió hacer.

Entonces, cuando menos lo espera, una nueva puerta se abre.

Extracto de "El Guerrero de la luz" por Paulo Coelho
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