Selector color Fucsia Selector color Azul Selector color Verde Selector color Lila
Usuario:  Clave:        Olvidó su clave | ¿Usuario?
 

Síguenos en G+

Pensamiento +

Si te vas a calentar, que sea al sol.

Si vas a engañar, que sea a tu estómago, o al menos por tu felicidad.

Si vas a llorar, que sea de alegría.

Si vas a mentir, que sea sobre tu edad.

Si vas a robar, que sea un beso.

Si es para perder, que se pierda el miedo.

Y si existe hambre, que sea de amor.

Visitantes en Web

Tenemos 36 invitados conectado

Fans Facebook



Mis Tweets


Día por Día me Supero
Some Rights Reserved
  • Raíces profundas
    Tiempo atrás, era vecino de un médico, cuyo "hobby" era plantar árboles en el enorme patio de su casa. A veces observaba, desde mi ventana, su esfuerzo por plantar árboles y más árboles, todos los días.

    Lo que más llamaba mi atención, entretanto, era el hecho de que él jamás regaba los brotes que plantaba. Pasé a notar, después de algún tiempo, que sus árboles estaban demorando mucho en crecer.

    Cierto día, resolví entonces aproximarme al médico y le pregunté si él no tenía recelo de que las plantas no crecieran, pues percibía que él nunca las regaba. Fue cuando, con un aire orgulloso, él me describió su fantástica teoría.

    Me dijo que, si regase sus plantas, las raíces se acomodarían en la superficie y quedarían siempre esperando por el agua fácil, que venía de encima. Como él no las regaba, los árboles demorarían más para crecer, pero sus raíces tenderían a migrar hacia lo más profundo, en busca del agua y de los variados nutrientes encontrados en las capas más inferiores del suelo.

    Así, según el, los árboles tendrían raíces profundas y serían más resistentes a las intemperies. Y agrego que él frecuentemente daba unas palmadas en sus árboles, con un diario doblado, y que hacía eso para que se mantuvieran siempre despiertas y atentas. Esa fue la única conversación que hice con mi vecino.

    Tiempo después fui a vivir a otro país, y nunca más volví a verlo.

    Varios años después, al retornar del exterior, fui a dar una mirada a mi antigua residencia.

    Al aproximarme, noté un bosque que no había antes.

    ¡Mi antiguo vecino, había realizado su sueño!!.

    Lo curioso es que aquél era un día de un viento muy fuerte y helado, en que los árboles de la calle estaban arqueados, como si no estuviesen resistiendo al rigor del invierno. Entretanto, al aproximarme al patio del médico, noté cómo estaban sólidos sus árboles: prácticamente no se movían, resistiendo estóicamente aquel fuerte viento.

    Qué efecto curioso, pensé...

    Las adversidades por las cuales aquellos árboles habían pasado, llevando palmaditas y habiendo sido privados de agua, parecía que los había beneficiado de un modo que el confort y el tratamiento más fácil jamás lo habrían conseguido.

    Todas las noches, antes de ir a acostarme, doy siempre una mirada a mis hijos. Observo atentamente sus camas y veo cómo ellos han crecido. Frecuentemente rezo por ellos. En la mayoría de las veces, pido para que sus vidas sean fáciles, para que no sufran las dificultades y agresiones de este mundo...

    He pensado, entretanto, que es hora de cambiar mis ruegos.

    Ese cambio tiene que ver con el hecho de que es inevitable que los vientos helados y fuertes nos alcancen. Sé que ellos encontrarán innumerables dificultades y que, por tanto, mis deseos de que las dificultades no ocurran, han sido muy ingenuos. Siempre habrá una tempestad en algún momento de nuestras vidas, porque, queramos o no, la vida no es muy fácil.

    Al contrario de lo que siempre he hecho, pasaré a rezar para que mis hijos crezcan con raíces profundas, de tal forma que puedan retirar energía de las mejores fuentes, de las más divinas, que se encuentran siempre en los lugares más difíciles.

    Procuramos siempre tener facilidades, pero en verdad lo que necesitamos hacer es pedir para desenvolver raíces fuertes y profundas, de tal modo que cuando las tempestades lleguen y los vientos helados soplen, resistamos bravamente, en vez de que seamos subyugados y barridos.

    La naturaleza nos enseña muchas cosas si las sabemos ver.


  • Carta del jefe indio Noah Sealth: El testamento de la tierra

    En el año 1854 el jefe indio Noah Sealth respondió de una forma muy especial a la propuesta del presidente Franklin Pierce para crear una reserva india y acabar con los enfrentamientos entre indios y blancos. Suponía el despojo de las tierras indias. En el año 1855 se firmó el tratado de Point Elliot, con el que se consumaba el despojo de las tierras a los nativos indios.

    Noah Sealth, con su respuesta al presidente, creó el primer manifiesto en defensa del medio ambiente y la naturaleza que ha perdurado en el tiempo. El jefe indio murió el 7 de junio de 1866 a la edad de 80 años.

    Su memoria ha quedado en el tiempo y sus palabras continúan vigentes y se expresó así.

    ¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida. Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas ¿Cómo podrían ustedes comprarlos?

    Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada brillante mata de pino, cada grano de arena de las playas, cada gota de rocío en los oscuros bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.

    Los muertos del hombre blanco olvidan su país de origen cuando emprenden sus paseos por las estrellas; en cambio, nuestros muertos nunca pueden olvidar esa bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y así mismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; estos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.

    Por todo ello cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. El se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil, ya que esta tierra es sagrada para nosotros.

    El agua cristalina que corre por los ríos y arroyuelos no es solamente agua, sino, también, representa la sangre de nuestros antepasados. Si le vendemos nuestra tierra deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes.

    El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre. Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed; son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con la que se trata a un hermano.

    Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. El no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana, sino su enemiga, y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Le secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa, tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objetos que se compran, se explotan y se venden como ovejas o piedras de colores. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solo un desierto.

    No se, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola visita de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizá sea por que el piel roja es un salvaje y no comprende nada.

    No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar como se abren las hojas de los árboles en primavera o como aletean los insectos. Pero quizá también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido solo parece insultar nuestros oídos. Y después de todo, ¿para que sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras no las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.

    El aire tiene un valor inestimable para el piel roja, ya que todos los seres comparten un mismo aliento, la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al olor. Pero si les vendemos nuestras tierras, deben recordar que el aire nos es inestimable, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.

    Por ello, consideramos su oferta de comprar nuestras tierras y si decidimos aceptarla yo pondré una condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

    Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudrirse en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como una máquina humeante puede importar más que el búfalo, al que nosotros solo matamos para sobrevivir.

    ¿Qué sería del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que suceda a los animales también le sucederá al hombre, todo va enlazado.

    Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra esta enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre; y que todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a si mismos.

    Esto sabemos: la tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra.

    Esto sabemos: todo va enlazado, como la sangre que une una familia. Todo va enlazado.
    Todo lo que le ocurra a la tierra le ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él solo es un hijo. Lo que hace con la trama se los hace a si mismo.

    Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo quizá seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizá el hombre blanco descubra algún día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que El les pertenece, lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan, pero no es así. El es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco. Esta tierra tiene un valor inestimable para El, y si se daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirán, quizá antes que las demás tribus. Contaminan sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos.


    Pero ustedes caminaran hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza de Dios que os trajo a esta tierra y que, por algún designio especial, les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos por qué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes. ¿Dónde está el matorral? Destruido. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Termina la vida y empieza la supervivencia.


  • Del taller de autoestima: La Técnica del Como Sí
    "Lo que tu mente puede concebir y creer, puedes alcanzarlo con una Actitud Mental Positiva." 
    Napoleón Hill

    En la naturaleza existe una red de conectividades, significados y relaciones implícitas; sanar la vida es el arte de darles el valor y el significado correctos. Las enfermedades son consecuencia de la ruptura en nuestra red interior de relaciones, el restablecimiento de dicha red es el hilo conductor en la sanación psicológica que nos lleva a la comprensión amorosa.

    En la naturaleza existe una red de conectividades, significados y relaciones que están ahí, implícitas; relaciones a las que no sabemos dar uso, ni darles el valor y el significado correctos. En cierta medida las enfermedades son consecuencia de la ruptura en nuestra red interior de relaciones, especialmente debido a nuestra visión del mundo, a nuestra actitud. Entonces lo que intentamos es rescatar el significado de esa red que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición, y a ese acto lo llamamos restablecimiento de la red relacional. Dicho restablecimiento es el hilo conductor en la sanación psicológica que nos lleva a la comprensión amorosa.

    La imagen que tengo de mí mismo es la primera red relacional que yo tengo que restablecer y la imagen de mí mismo se llama “sí mismo” y es lo queda permanentemente en nosotros después de eliminar todas las añadiduras, los accidentes y los ruidos. En los últimos cinco años la psicología se ha encargado de estudiar un tema apasionante que es el de las personalidades múltiples, cuya frecuencia se creía que era algo excepcional, pero se ha visto que no es así. La mayoría de nosotros manifestamos síntomas del síndrome de personalidad múltiple; en algunos es más explícito, en otros más implícito.

    Frecuentemente, los niños que son heridos en alguna forma desarrollan un refugio en otra personalidad para defenderse del sufrimiento. Las personas muy sensibles,  con capacidades artísticas o gran capacidad de  amar,  suelen  desarrollar  mecanismos  de defensa con los cuales escapan de su personalidad habitual para vivir desde otra personalidad, por lo menos mientras pasa la tempestad. Sin embargo, esa disociación se presenta en todos nosotros dado que dentro nosotros se conjugan diferentes personalidades simultáneamente por ejemplo, el villano puede estar a la vez que el modesto, la generosidad más grande y también el mayor de los egoísmos. Igualmente frente a distintas personas nos comportamos con distintas personalidades: tenemos una personalidad frente al hijo, otra frente a la mamá, otra para el maestro, y otra para el mundo. Así vamos como camaleones, cambiando de personalidad, buscando adaptarnos al medio ambiente.

    De ahí que sea una estrategia de defensa, pero esas distintas personalidades no son el “sí mismo”; los sicólogos han descubierto que el “sí mismo” es una personalidad que se revela bajo hipnosis, como algo que existe antes de la existencia, es decir, que existe antes de todas las otras personalidades, algo que permanece aún después de que las otras personalidades mueren. El “sí mismo” es como un director de orquesta, capaz de armonizar todos los instrumentos, una personalidad que integra, que no separa, que le da sentido y propósito a las otras personalidades. Todas las personalidades perderían sentido si no fuera porque existe ese sustrato interior, ese vórtice o el núcleo de atracción que mantiene la coherencia de lo que somos; si perdiéramos ese atractor o ese núcleo, automáticamente volaríamos en átomos, nos desintegraríamos como cuerpo físico, emocional y mental.

    Cuando hablamos de restaurar el conocimiento de sí, la relación consigo mismo y la aceptación, estamos hablando de la tolerancia. Hay alguien que integra al interior pero que no se opone a las otras personalidades, que no las rechaza, que no las desintegra, que comprende que todo tiene luz y sombra, que todo tiene día y noche, que en nosotros hay cosas que desde afuera se ven como opuestas, pero sabe que en lo más profundo de nuestro corazón son totalmente complementarias. Sin esos pares de opuestos nuestra vida no tendría sentido; por lo tanto no tratamos de destruir las personalidades, ni negar lo que somos; tratamos de integrarlas, dándoles sentido y coherencia interior, porque ahí es donde adquieren significado, ahí la luz y la sombra no son opuestos sino complementarios de un sólo proceso llamado aprendizaje con visión y conciencia. Ese es el proceso global que vivimos al interior.

    Decimos que la principal parte de la sanación de las relaciones, es sanar la relación con nosotros mismos. Sanar la relación con nosotros mismos es reconocer el “sí mismo”, profundo que habita en el corazón de cada uno. Cuando llegamos a ese “sí mismo” todos los accidentes, todas las cosas externas, todas las vivencias de afuera, empiezan a adquirir sentido interior. En ese adquirir sentido debemos entender que hay un propósito unificador, un núcleo que en nosotros comprende y entiende, y es el núcleo que representa el vórtice de la atención, al que llamamos la cualidad. Dicha cualidad está por debajo de las apariencias, el verdadero ego, el “yo”, no la máscara del yo, sino la esencia que se esconde detrás de ella; algunos le llaman el habitante interior, y en buena parte de las tradiciones de la humanidad se le ha llamado el alma.

    Restaurar las relaciones consigo mismo significa entrar en contacto con el alma. Aprender a experimentar el alma es aceptar que debemos experimentar el paso por la noche oscura. La noche de la crisis, es noche de vacío y renuncia, porque aquel que no vive su propia muerte, no puede vivir la luz del alma.

    Restaurar las relaciones consigo mismo significa entrar en contacto con el alma. Aprender a experimentar el alma es aceptar que debemos experimentar el paso por la noche oscura. La noche de la crisis, es noche de vacío y renuncia, porque es en su vórtice caótico donde empezamos a perder todo sentido. En ese momento no estamos afuera en el mundo de la materia, ni tenemos una luz adentro que nos guíe. Esa noche nos consume, y consumirse es el camino pues es consecuencia un fuego interior. Solemos tener temor a ese fuego interior, y por lo tanto huimos creyendo que las crisis, el dolor, el sufrimiento, la enfermedad y la muerte son negativas y que es necesario atacarlas. También tenemos una connotación negativa de la sombra, con lo que desconocemos  que es a través de la noche oscura del alma como se revela la luz; así lo ha demostrado la historia de la Humanidad. Aquel que no vive su noche oscura del alma, su propia sombra, su propia ausencia, su propia muerte, no puede vivir la luz del alma, porque esa noche oscura es la antesala de la visión del alma, en el sentido de que hay alguien permanente que integra todas las personalidades en nosotros.

    La transmutación es la alquimia viva, interior, que nace del fuego, y el fuego es aquello que deja cenizas, que eleva lo denso a lo sutil, que aclara, desnuda, transparenta, ilumina interiormente, revela detrás de la materia y la apariencia su verdadero contenido, hace que rápidamente desaparezca lo que sobra y aparezca la esencia; de esta manera permite que la transmutación sea posible. Aquello que está sometido al fuego pierde gravedad, pierde peso, se hace mucho más leve como las cenizas, y cuando renacemos desde  las cenizas al significado de lo que somos, ganamos levedad. Ganar levedad es ascender más allá de nuestra propia gravedad, de nuestra propia seriedad, de nuestro propio ego, de nuestra propia auto-importancia, es no resistirnos para que la materia ascienda al espíritu y nuestra vida cobre sentido y propósito.

    Cuando ascendemos y nos elevamos es porque ya no luchamos contra el dolor, simplemente lo aceptamos como ingrediente de la vida. Aceptamos la noche  como ingrediente del día, aceptamos que era necesario pasar por la sombra, renunciar a nosotros mismos en la apariencia, reconocer en esencia lo que realmente somos y, por lo mismo, hacernos partícipes del ritual de la transmutación. En ese momento el hierro se convierte en acero y el plomo se puede convertir en oro; esa es la alquimia interior, en la cual se revela detrás de la materia burda un contenido leve, lleno de propósito y significado. Eso es reconstruir nuestra esencia interior.

    Realmente, buena parte de nuestros problemas radican en que no hemos aceptado ni siquiera la hipótesis de que esa esencia existe, lo que nos lleva en algún momento a identificarnos con el no-ser y con la apariencia; con dicha identificación perdemos el punto de anclaje interior, de anclaje a nuestro corazón, y por lo tanto perdemos el referente interior que nos permite ser y rescatar el “sí mismo”, lo que significa aceptar ser consumidos interiormente.

    Existen en la vida dos opciones a seguir: una opción es consumirse interiormente por el fuego transmutador, que llamamos la ardiente aspiración, y la otra, es ser consumidos exteriormente entorno a las apariencias.

    Cuando optamos por ser consumidos por el mundo, por ser como el mundo pretende que seamos, cuando renunciamos a nuestra autenticidad, individualidad, y verdadero “yo”, actuamos para complacer y llenar las expectativas del mundo externo; con ésto perdemos el centro, el poder, y la integridad.

    Cuando aceptamos consumirnos internamente y reconocer el núcleo interior que puede elevarse hasta el espíritu, estamos rescatando el poder y la integridad, porque el poder es conectividad e integridad. Tenemos la posibilidad de desarrollar en la vida ese fuego interior que nos posibilita la claridad, la transmutación, el amor, porque el amor es sustancia, es fuego vivo. El fuego es todo lo que existe, todo lo creado son variedades del fuego, son fases de la evolución que se transmuta continuamente.

    ¿Cómo desarrollar ese fuego interior? ¿Cómo encender la antorcha interiormente? ¿Cómo poder arder en el fuego interior los motivos que nos aclaren el camino, que nos sirvan de guía en la noche oscura del alma o en la noche de las crisis, cuando nuestra vida pierde sentido, y que nos sirva para reconocer esa luz mayor del alma que arde dentro de cada uno de nosotros? Esa es la pregunta crítica. En todas las tradiciones espirituales a eso se le llama el fuego de  la  devoción, es el fuego que hace que una planta se agache debajo de la puerta y siga la dirección del sol; es un fuego que siempre existe en la naturaleza. La devoción por la luz, por la verdad, por la transparencia, por la levedad, por la claridad, por la belleza, es parte de ese mismo fuego; y ese fuego tiene un ingrediente que se llama ardiente aspiración. La devoción es primero una aspiración, y la aspiración siempre constituye  la  unión  con  lo   mayor,   siempre   es  una fusión, es la tendencia hacia el éxtasis, hacia la unión; esa es la clave de toda la evolución. Las religiones del mundo son el arte de la unión, la genuina medicina es el arte de restablecer la integridad, y la verdadera salud es la manifestación de ésta; entonces, ese fuego es ardiente aspiración que nos lleva a integrar aquellas cosas que en el proceso de exteriorización hacia el mundo hemos desintegrado.

    Un ejemplo de la ardiente aspiración es el que se observa durante la adolescencia y es tal vez el que se manifiesta con más ardor. En esta etapa la tendencia hacia el sexo opuesto es un fuego que arde al interior de nuestro corazón, en nuestra piel, en nuestras hormonas, en nuestro sexo. Ese fuego es el mismo que nos lleva a reconocernos más tarde en el hijo, en el abuelo, es el que nos lleva a escribir un poema o a recrearnos desde el interior para proyectarnos hacia el mundo e integrarnos a él.

    Un ejemplo de la ardiente aspiración es el que se observa durante la adolescencia y es tal vez el que se manifiesta con más ardor. En esta etapa la tendencia hacia el sexo opuesto es un fuego que arde al interior de nuestro corazón, en nuestra piel, en nuestras hormonas, en nuestro sexo. Todos los cambios en el adolescente cuando se enamora son manifestación de algo muy hermoso que hace parte de la ley de la vida: el fuego que nos lleva literalmente a consumirnos en torno del amor del otro. Es la búsqueda de ser uno con el otro; ese fuego es el mismo que nos lleva a reconocernos más tarde en el hijo, en el abuelo, es el que nos lleva a escribir un poema o a recrearnos desde el interior para proyectarnos hacia el mundo e integrarnos a él. El que nos lleva a admirar un paisaje y hacerlo interior. Es el mismo fuego que ha dirigido toda la evolución.

    Podemos afirmar que la evolución en término humanos es el proceso de que el mundo se vuelva interior. Literalmente podemos decir que el mundo que está afuera, es en el cerebro un mundo interno. Los colores, los olores y los sonidos son vibraciones electromagnéticas  desde  el  punto de vista físico, pero en el cerebro se vuelven un mundo infinitamente colorido, un mundo de visiones, de sonidos, de colores, porque, realmente, a través de la evolución el cerebro los ha programado como circuitos interiores, se ha apropiado de ese mundo y lo ha enriquecido. El noventa por ciento de lo que percibimos es creación nuestra. Con cada percepción del mundo nos estamos uniendo al él, lo estamos recreando, estamos creando un universo interior, y ese es el éxtasis.

    En nuestra unión con el mundo o con la mujer surge otro mundo, un mundo interior que no es sólo físico, que mucho más allá de la encarnación del hijo, es la encarnación de una nueva forma de conciencia, de una relación, de un territorio sensible que llamamos el territorio del amor. Así que al hacer  el universo interior, al incorporarlo, al realizar el ritual de la unión con ese universo, llámese del hijo, del amante, de la esposa, del paisaje, del atardecer, de la naturaleza, cualquiera que ella sea, nosotros estamos reproduciendo el máximo ritual de la vida, que es el ritual de la integridad.

    La primera estrategia para la sanación es empezar a intuir o a sospechar quiénes somos, porque no sabíamos quienes éramos. Todavía no sabíamos ni siquiera qué éramos, no conocíamos ni siquiera nuestro cuerpo físico y el símbolo que hay detrás de  él; ni siquiera intuíamos o sospechábamos que no éramos el cuerpo, que el cuerpo era apenas el vestido y que detrás de él había un habitante interior. Ni siquiera sospechábamos que ese habitante interior es indestructible, permanente, que nunca se muere. Ni siquiera sospechábamos que cuando nosotros hablamos de la vida más allá de la vida, de otras vidas, teníamos un ser interior permanente, constante, sincrónico, conectivo, continuo con el universo, más allá del espacio y del tiempo, para el que no existen otras vidas, ni vidas anteriores, porque sólo existe la vida permanente en el seno de ese núcleo interior: la cualidad, el alma. Tampoco sabíamos que éramos el alma, creíamos que éramos un título, una herencia,  un territorio exterior o un código genético.

    Cuando empezamos a reconocer que somos el alma, empezamos a construir ese fuego interior. En las tradiciones antiguas se hablaba de la devoción al alma, al maestro interior. Esa devoción es la ardiente  aspiración, es la integración que siempre se da al  interior. Las ciencias de la unión, en todas las religiones del mundo, son el arte de la unión entre la materia y el espíritu, entre la creación, las criaturas y el Creador. La unión entre la humanidad y ese hijo de Dios que se hace humano, que es conciencia Crística y al que llamamos Jesús o Cristo, pero fundamentalmente es la unión que se da en el interior entre nuestra personalidad y nuestra alma; es ahí donde empezamos a “tejer la red”. Cuando sabemos que “tejer la red” es regresar al interior, encontrar el alma y consagrar la vida a ella, a ese núcleo fundamental que llamamos el alma  -y  no  como  solemos hacer, consagrar el alma a las cosas externas-, entonces estamos realizando el ritual más hermoso de todas las religiones, el yoga más lindo que podemos hacer, la sanación espiritual más profunda que podemos emprender, porque en ese momento empezamos a asumir nuestra verdadera identidad.

    Una forma muy linda de oración para lograr la identidad con el alma es pronunciar: “yo soy el alma”; ella permite elevar la personalidad al alma. Yo, “fulano de tal”, con mis roles, con mis apellidos, con mis cosas, me consagro al alma, me identifico con ella: “yo soy el alma” y asumo esa identidad. Luego digo: “el alma soy yo”, así desciendo la luz del alma, la anclo en mi corazón y hago que mi personalidad esté iluminada por la luz del alma. Ese es realmente el ritual de la integración y no es complicado; no tenemos que esperar a ver la luz interior, ni esperar a experimentar un sentimiento sublime de amor impersonal, a experimentar el éxtasis, o a entrar en un estado de meditación profunda y ver una luz interior para poder estar en contacto con el alma. 

     Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima
    Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 257 Volumén 2:La Técnica del Como Sí


  • Test de los tres colores

    Elije tres de los siguientes colores que te llamen la atención especialmente en este momento. Azul, verde, amarillo, turquesa y celeste, rojo, violeta, blanco, naranja, rosa, lila, negro, marrón, dorado, gris, fucsia . Anótalos en el órden que te han aparecido y luego descubre el mensaje que tienen para tí.

    Consta de la elección de dos o tres colores para aproximarnos a los diferentes estados que puede estar atravesando una persona, así como la fortaleza y la manera de canalizar situaciones cada vez mas profundo y consciente.

    El color elegido en primer lugar, marca la situación actual mas consciente, las cosas que nos damos cuenta de que nos pasan.

    El elegido en segundo término, nos muestra las herramientas que podemos utilizar en este momento.

    El tercer color denota las situaciones mas profundas a resolver o potenciar. Este texto esta generalizado, De todas maneras esta lista que les presento, es una buena indicación para invitarlos a la introspección.


    ஐ AZUL:

    Elegido en primer lugar, el azul indica que se esta pasando por un periodo de tranquilidad, de paz. Puede haber ocurrido que hayan resuelto algún tema que les venía picando desde hace un tiempo o bien, producto de meditaciones, ejercicio, actividades relajantes. Este color en primer lugar, denota también una personalidad que pone calmas las aguas de donde sea que este, al menos ese es su primer intento frente a situaciones un poco densas; equilibrar, restaurar la calma, la salud, el buen ánimo. 

    Elegido en segundo lugar, el azul nos dice que para solucionar o potenciar lo que nos este sucediendo, tenemos que recurrir a la relajación, tomarnos unas horitas para distendernos, y de esa actitud surge la acción correcta. 

    Elegido en tercer lugar, revela el deseo profundo de que reine la calma, de reencontrarse con la propia profundidad y expandirse conscientemente en armonía con el universo. Para los que eligieron este color en tercer término, les recomiendo meditar, visualizando dicho color. Esto puede ayudarlos a retomar la cotidianidad creativamente y tranquilos. El agua es otro buen recurso.

    ஐ VERDE:

    Elegido en primer lugar, muestra una personalidad abierta a la naturaleza y a la sanación en todos los aspectos, puede que este recuperándose de algún temita de salud o haya ayudado a algún cercano en alguna recuperación. También muestra una personalidad inteligente y a la vez observadora de las situaciones calmadamente. 

    Elegido en segundo lugar, nos muestra que las herramientas q tenemos para desarrollarnos en armonía, tienen que ver con el contacto con la naturaleza, ya sea externa o interna ya que la naturaleza externa es también un reflejo de la interna. La armonía, el equilibrio hermoso que nos brinda de ejemplo nuestra amada tierra nos lleva hacia nuestro centro mas profundo también. 

    Elegido en tercer lugar, nos indica, en principio positivamente; necesidad de elevación de nuestra energía de una manera armoniosa, proceso de equilibrio desde lo inconsciente, se esta avanzando hacia la unidad del ser. Puede que se estén experimentando señales de fruto de trabajos internos profundos. Por el lado “negativo” podría indicar una persona un tanto hipocondriaca o bien, una leve inclinación a preocuparse por la salud.


    ஐ AMARILLO:

    Elegido en primer lugar, nos muestra una persona con mucha energía mental, rapidez e inteligencia, persona practica, educadora, maestra o estudiante aplicado. Señala algún tipo de asimilación de conocimientos bien enfocados. Aunque eso sea referido a la organización dentro del hogar. 

    Elegido en segundo termino, refleja que las respuestas que se están buscando, dependen de una profunda introspección, que la respuesta la puede brindar el hecho de sentarse a pensar un momento, ya que la rapidez mental de este momento es asombrosa y es buena idea aprovecharla, ya que se pueden crear y solucionar o expandir muchas cosas en este momento. 

    Elegido en tercer término muestra en positivo; conexión con la inteligencia superior a nivel inconsciente, alineación con la sabiduría interna, poder expresar lo que se sabe a niveles muy profundos y claros. Momento de gran inspiración.

    ஐ TURQUESA Y CELESTE:
    (igual al azul),

    Con la diferencia de que la tranquilidad que se experimenta es un poco mas activa, el azul denota momento de relajación total y el turquesa momento de relajación activa. Realizar cosas manteniendo una inspirada calma.


    ஐ ROJO:

    Elegido en primer lugar puede significar dos cosas; una, cierto estado de enojo, bronca o malestar por algún tema particular, hasta cierta agresividad (depende de los otros colores elegidos) dos, momento de gran energía, fuerza y vitalidad. 

    Elegido en segundo lugar, nos indica que la solución o la forma de expansión, tienen que ver con la confianza y seguridad en uno mismo, en confiar y ponerle la máxima energía al proyecto en el que estén. 

    Elegido en tercer lugar, muestra que se tiene mas energía de la que se cree y sería útil aprender a canalizarla positiva y creativamente. Por otro lado, puede indicar ira reprimida, por lo cual si usted se siente un tanto molesto, es recomendable que realice algún deporte, meditación o actividad que le permita convertir esa energía excesiva acumulada, en una fuente hermosa de vitalidad.

    ஐ VIOLETA:

    Elegido en primer lugar nos muestra una personalidad que transforma, que tiene todas las pilas para convertir un suceso en apariencia negativo, en una linda enseñanza de vida. Momento de calma y amor a uno mismo, trascendiendo situaciones antes “problemáticas” y descubriendo lo necesarias que eran. 

    Elegido en segundo lugar, nos sumerge en aguas profundas de reparaciones internas en situaciones de vida complejas de entender para la mente, sabiendo que las herramientas están a la mano, que el amor nos guía y libera, promoviendo el perdón genuino, una verdadera transformación hacia el amor que somos, un viaje interno con las fuerzas cálidas, genuinas y profundas ideales para transmutar o elevar la situación actual. 

    Elegido en tercer lugar, nos muestra, e incentiva a viajar hacia dentro, es como una voz que nos susurra al oído; ¡Ya estas preparado! Y nos anima amorosamente a conocernos silenciosamente, nos invita a meditar, a descubrir nuestro silencio para darle lugar a que el AMOR se exprese, para que seamos lo que somos; Seres de luz!


    ஐ BLANCO:

    Elegido en primer lugar, indica que se vive una situación donde las cosas están claras, donde solo se permite lo positivo y lo negativo pareciera espantarse de nosotros. Momento de purificación, de elevación. 

    Elegido en segundo lugar, muestra que la herramienta para crecer o potenciar nuestra conciencia, esta en las decisiones tales como, “si” o “no”. Decisión. Actitud de claridad, limpieza y ordenamiento emocional, mental, energético.. 

    Elegido en tercer lugar indica que todo esta preparado para que nos dejemos ser con confianza, para que expresemos lo que somos mas allá de las circunstancias, para que reconozcamos nuestra luz poniéndonos en contacto con ella y así expandirla compartiendo lo que somos con la más pura genuinidad.


    ஐ NARANJA:

    Elegido en primer lugar indica que se esta pasando por un momento de gran energía, alegría y entusiasmo, donde se ocupan las acciones en hechos de compartida alegría, renovación, regeneración celular. 

    En segundo lugar, nos muestra que las herramientas que nos vienen como anillo al dedo son las del humor que descomprime situaciones densas, se recomienda mirar alguna peli divertida, aplicar el entusiasmo y la alegría en las acciones diarias y sobre todo compartir este estado maravilloso con quien lo reciba. Momento de agilización de las cosas. Las situaciones se alivianan y están resolviéndose creativamente. 

    Elegido en tercer termino, nos muestra que estamos en condiciones de crear, de conocer y profundizar nuestro lado alegre, nuestro aspecto divertido enérgico donde se plasma una beta para descubrir nuestra alma a través de la buena energía.


    ஐ ROSA:

    Elegido en primer lugar indica un momento de mucha ternura en la vida, de reconocimiento del amor genuino, de actitudes cariñosas, puras, inocentes, dulces. 

    En segundo lugar nos indica que la herramienta ideal para este momento es tratar de ver la belleza en cada cosa que se nos presente y de esa manera, como fiel espejo, reconocer nuestra propia belleza. 

    Elegido en tercer lugar muestra mucha sensibilidad que puede ir desde llorar a cada rato o emocionarse a flor de piel a un profundo impulso de sanar al mundo, de compartir y desarrollar el significado genuino del AMOR.


    ஐ LILA:

    Elegido en primer término, nos muestran un momento de transformaciones en lo simple, en lo cotidiano con amor y atención, momento de aprendizajes desde lo simple. 

    Elegido en segundo lugar, nos muestra que las herramientas en este momento son la observación, la comprensión desde el punto de vista del otro, no desde lo que nosotros creemos o hemos experimentado, sino tratando de comprender que es lo que el otro esta viendo de esa situación y de esta manera, suavemente, expandir la conciencia de la totalidad. 

    En tercer lugar, nos muestra cierta necesidad de suavizar situaciones actuales, relaciones, trabajo, armonía interna. Se requiere tranquilidad y ternura para comprender la propia sensibilidad.


    ஐ NEGRO:

    Elegido en primer lugar y vale destacar que el negro no es un color, sino la ausencia de luz, por lo cual esta elección tendrá dos opciones que tienen que ser interpretada con los otros colores elegidos. Por un lado puede indicar un estado de negatividad, de no encontrar salidas a determinadas situaciones pero también puede mostrarnos a una persona que sabe distinguir lo negativo, lo capta y lo transforma neutralizando las sombras conscientemente y transformándolas así energía positiva. 

    En segundo lugar nos muestra que la herramienta para este momento es comprender que las negatividades solo son indicadores que nos marcan cosas a resolver, sin dramatismos, con confianza y certeza neutralizando cualquier influencia percibida como negativa. 

    En tercer lugar indica que se esta en condiciones de hacerse cargo de las sombras propias y resolverlas de manera excelente ya que se cuenta con la capacidad de aprender de las experiencias más allá de que sean negativas o positivas, es indistinto. En este momento se cuenta con la atención necesaria para captar enseñanzas de prácticamente todo lo que vivamos.


    ஐ MARRÓN:

    Elegido en primer término, nos muestra una personalidad pragmática, lógica, enraizada en la vida, fuerte y perseverante. 

    En segundo lugar, indica que las herramientas útiles en este momento son la perseverancia, el empeño, la confianza y poner los pies en la tierra. 

    En tercer lugar, nos indica que se esta en el momento ideal de terminar un ciclo y crear bases solidad para el resto de la vida.


    ஐ DORADO:

    Elegido en primer lugar, nos muestra un momento de espiritualidad muy comprometido, de descubrimientos desde lo profundo del alma, de conexión con la propia divinidad. 

    En segundo lugar, nos muestra que las herramientas ideales en este momento son todas aquellas acciones que nos lleven hacia dentro, que nos lleven a reconocernos profundamente a desarrollar nuestra espiritualidad en armonía mente-alma-cuerpo, a reconocer nuestra totalidad. 

    En tercer lugar, nos indica un “pase de nivel espiritual” elevación, expansión de la conciencia.



    ஐ GRIS:

    Elegido en primer lugar, nos muestra una situación de indecisión, de dudas, de ansiedad que no nos deja elegir cómodamente, momento de relajarse y dejar que la situación se aclare sola. También nos indica un momento de protección a uno mismo aislándose de lo que percibimos como dañino. 

    En segundo lugar nos dice que la herramienta en este momento es la introspección, la disociación, reencontrar nuestro punto interno firme para poder decidir o para enfrentarnos a la vida con toda confianza. 

    En tercer lugar nos muestra un momento de autoafirmación, duda de todo lo que le pasa, lo cual incentiva a refutar o aprobar hipótesis de la propia actitud ante la vida. Lo cual es superpositivo ya que se exige conocerse a uno mismo y reconocer por propia experiencia las cosas que pensamos y de esta manera se puede ver con claridad que nos gusta y que no de la vida que tenemos y así equilibrarnos con confianza en lo que somos.


    ஐ FUCSIA:

    Ídem a rosa con la diferencia de que al tener más rojo se agrega más energía, sigue siendo tierno pero con más fuerza y entusiasmo, con más actitud de líder o bien, más enfocado en algún aspecto especifico de la vida.




  • El dolor de cuello y su relación con las emociones

    El cuello es una parte muy importante del cuerpo que une la cabeza al resto del organismo y, en el sentido metafísico, el cuerpo espiritual con el material. El dolor de cuello se manifiesta cuando la persona mueve la cabeza en cierta dirección. Si la rigidez es intensa, se llama tortícolis.

    Como el cuello es una de las partes flexibles del cuerpo, todo problema en él denota inflexibilidad en la persona que lo padece. Esta persona no quiere hacer frente a una situación porque no la puede controlar como quisiera. Tiene miedo de ver o de escuchar lo que pasa a su espalda, del mismo modo en que la rigidez en su cuello le impide girar la cabeza hacia atrás. Hace como que la situación no le molesta, pero en realidad siente muchas emociones.

    La presencia de este padecimiento te indica que la razón por la cual no quieres hacer frente a la situación no es buena para ti. Esta actitud mental te lleva a ponerte rígido y no te ayuda a encontrar una solución. Si tienes miedo de lo que pueda pasar a tus espaldas, date cuenta de que este temor es producto de tu imaginación y no de la realidad. Te sugiero que hables con la persona o personas involucradas y las expreses al mismo tiempo lo que crees y lo que temes.

    Para más datos, observa si la rigidez de tu cuello te impide mover la cabeza para decir sí o no. Si te es difícil moverla para decir sí, la razón por la cual te impides decírselo a alguien o a una situación dada no es válida. Descubre el temor que te impide decir sí. Te sugiero que después verifiques con la persona relacionada si tu temor está justificado realmente. En resumen, si el dolor te impide decir sí, tu cuerpo te dice que lo mejor para ti es decir sí. Te dice que tu terquedad, tu inflexibilidad, te perjudica mucho más de lo que te ayuda en la situación que vives. Si lo que se te dificulta es decir no, sigue el mismo procedimiento.


    El cuello es la parte del cuerpo que soporta la cabeza. Este nexo entre el cuerpo y la mente es también el puente que permite a la vida manifestarse, es la expresión viva, el que autoriza el movimiento más fundamental. Representa la flexibilidad, la adaptabilidad y la dirección anticipada. Es multi – direccional y amplia mi visión exterior del universo. Lo puedo ver todo alrededor mío y, gracias a la flexibilidad de mi cuello, puedo mirar una situación bajo todos los ángulos (delante, atrás…). Mi punto de vista se vuelve más objetivo. Un cuello en buena salud me permite tomar las mejores decisiones. Todo lo que da la vida pasa por el cuello: el aire, el agua, los alimentos, las circulaciones sanguínea y nerviosa. Une la cabeza con el cuerpo y permite la libre expresión de sí, la palabra viva (voz) y el amor. El cuello separa pues lo abstracto de lo concreto, lo material de lo espiritual. Es importante mantener mi cuello en buena salud porque me permite ver lo que me rodea con una menta abierta, dejando de lado cualquier forma de obstinación y estrechez mental (cuello rígido). Ya que la garganta se sitúa en el nivel del cuello, si tengo dificultad en tragar mis emociones, si las “reprimo”, esto puede crear una tensión en el nivel de mi cuello en donde se halla el centro de energía de la comunicación. Al corresponder el cuello a la concepción, también representa mi sentimiento de pertenencia, mi derecho de estar en esta tierra, dándome así un sentimiento de seguridad y de plenitud.

    Fuente: Obedece a Tu Cuerpo, Amate de Lise Bourbeau


  • Dio todo lo que tenía

    El hombre que estaba tras el mostrador, miraba la calle distraídamente. Una niñita se aproximó al negocio y apretó la naricita contra el vidrio de la vitrina. Los ojos de color del cielo brillaban cuando vio un determinado objeto. Entró en el negocio y pidió para ver el collar de turquesa azul.

    - Es para mi hermana. ¿Puede hacer un paquete bien bonito? -dice ella.

    El dueño del negocio miro desconfiado a la niñita y le preguntó:

    - ¿Cuánto dinero tienes? Sin dudar, ella sacó del bolsillo de su ropa un pañuelo todo atadito y fue deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo feliz:

    - ¿Eso da? Eran apenas algunas monedas que ella exhibía orgullosa.

    - Sabe, quiero dar este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Es el cumpleaños de ella y tengo el convencimiento que quedara feliz con el collar que es del color de sus ojos. El hombre fue para la trastienda, colocó el collar en un estuche, envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo con una cinta verde.

    - Tome -dijo a la niña-. Lleve con cuidado.

    Ella salió feliz corriendo y saltando calle abajo. Aún no acababa el día, cuando una linda joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el mostrador el ya conocido envoltorio deshecho e indagó:

    - ¿Este collar fue comprado aquí?

    - Si señora.

    - ¿Y cuánto costó?

    - ¡Ah!, Habló el dueño del negocio...

    - El precio de cualquier producto de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el cliente.


    La joven continuó:

    - Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. El collar es verdadero, ¿no? Ella no tenía dinero para pagarlo. El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio con extremo cariño, colocó la cinta y lo devolvió a la joven.

    - Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar.

    ELLA DIO TODO LO QUE TENIA

    El silencio llenó la pequeña tienda y dos lágrimas rodaron por la faz emocionada de la joven en cuanto sus manos tomaban el pequeño envoltorio.

    Autor: Donna Levine


  • El enojo de una madre

    Una madre le preguntó a su hijo, donde está tu hermano?

    Su hijo le respondió: todavía duerme mamá.

    La madre se arreglo y salió para el trabajo diciendo: – hijo cuida bien de tu hermano

    El niño respondió: – está bien mamá.

    La madre le dijo: hijo, mira lo que hay para comer y almuerzan junto con tu hermano.

    El hijo manifestó: – bien, mamá te amo, y su madre se fue a trabajar.

    Cuando la madre volvió en la tarde, le preguntó: dónde está tu hermano? Y el niño dijo, está durmiendo mamá!! Entonces ella se dirigió hasta el cuarto y se dio cuenta que le faltaban 2000 pesos, notando que su hijo estaba muy callado.

    Sin preguntar nada al hijo, se enfureció, tomó el cinturón y empezó a golpearlo, sin lastima alguna, sin piedad. Fue tanta la golpiza que hasta incluso le rompió los dientes, y el niño tuvo que ser internado con traumatismos craneoencefálicos.


    Al llegar en su casa, arrepentida por lo que había hecho con su hijo, fue hasta la cuna, donde dormía el otro hijo, y ve que al lado de la cuna, había una CARTICA que decía:

    “mama, tome los 2000 pesos que estaban en tu cuarto y compre leche para mi hermanito porque no había. Te estoy esperando abajo, para que comamos juntos, te amo mamá!!!”

    Al leer aquella nota, la madre vuelve al hospital, le pide al médico para ver a su hijo, a lo que el médico la autoriza y ella ingresa a la sala donde estaba su hijo, y llorando comienza un breve dialogo:

    - Hijo, perdonas a tu madre? –

    El hijo casi sin fuerzas para hablar le responde: Mama, cuida bien de mi hermanito, nunca le hagas lo que a mí me hiciste. No te preocupes, yo te amo…. mama tu perdiste un hijo, pero Dios se ganó un angelito y luego el niño murió.

    Todos los días un niño muere por alguien de su propia familia.

    La ira de un padre descargada sobre la humanidad de un hijo puede ser letal y deja heridas muy profundas en el cuerpo y en el alma de los pequeños y un gran remordimiento en un padre o una madre que se deja llevar por el impulso.

    Que sea Dios dándonos sabiduría como padres para levantar con disciplina y amor los padres del futuro.

    Si estas en contra del maltrato infantil, compártelo.

    Bendiciones para todos


  • Cambiando del Mi al Nosotros

    Las cosas no cambian; cambiamos nosotros. 
    Henry David Thoureau.


    Al aprender a observar al mundo desde la perspectiva de una humanidad común, creceremos finalmente hacia una comprensión más profunda de nuestro ser. Esto es vital, ya que el verdadero punto de poder siempre comienza en el SER.

    La única forma en la que verdaderamente sanaremos y transformaremos las limitaciones de nuestro mundo, es conectándonos con la fuente de poder dentro del individuo. Esto surgirá conforme aprendamos a vernos a nosotros mismos con valor, con una honestidad y compasión más profundas. Ese valor necesita comenzar CONMIGO Y CONTIGO.

    Vivimos en un mundo que está insatisfecho en muchas formas.
    Estamos entrando al final de la primera década de este nuevo milenio como un mundo con grandes síntomas de limitación, miedo y defensa que acompañan a la insatisfacción. ¿Por qué pasa esto? Somos un mundo de personas que no sabe como satisfacer sus más profundas necesidades como individuos facultados. Las buenas noticias son que más que nunca antes, también somos un mundo que está buscando algo más.

    ¿Por qué no sabemos cómo satisfacer nuestras más profundas necesidades?

    Lo primero que tenemos que considerar es que todos somos criaturas de comportamiento aprendido. Iniciamos como pequeños primitivos que primero aprenden y crecen imitando lo que se nos enseña o lo que nos es modelado. Dentro de ese proceso, nuestras elecciones solo pueden volverse tan sofisticadas, como lo permita la profundidad de nuestra enseñanza.

    Por ejemplo, en nuestros primeros años todos estamos enfocados en aspectos y elecciones de supervivencia. Con el fin de movernos hacia elecciones superiores y más evolucionadas, primero tenemos que sentirnos seguros, confiar en el fundamento de esos niveles iníciales. Solo entonces podemos continuar en nuestro viaje para convertirnos en individuos con profundidad, con un verdadero sentido del ser en facultación.

    Nuestro crecimiento hacia un sentido del ser, toma lugar principalmente conforme somos nutridos o cuidados a través de una serie de necesidades emergentes. Estas necesidades abarcan el desarrollo de los aspectos físicos, mentales, emocionales y espirituales de nuestras vidas.

    Observemos un modelo sano de este proceso para obtener mayor claridad.

    En el modelo sano, depende primero de nuestros padres satisfacer nuestras necesidades primitivas. Como infantes y niños que comienzan a caminar, no somos capaces de responder por nosotros mismos. Sin embargo, conforme comenzamos a crecer y confiamos en que estamos seguros y somos cuidados en el mundo, nuestros padres comienzan a enseñarnos como identificar nuestras propias necesidades. Entonces comenzamos a hacer elecciones primitivas por nosotros mismos, mientras continuamos siendo guiados a lo largo del camino. Entre más crecemos, más aprendemos a tomar responsabilidad por satisfacer nuestras necesidades por nosotros mismos y más profundamente. Esta es la forma como nos individualizamos con un sentido de poder personal.

    Para el momento en que alcanzamos la madurez, este proceso de apoyo y cuidado, nos ha enseñado que satisfacer nuestras propias necesidades, es nuestra oportunidad divina y nuestro derecho.

    Este despliegue saludable y natural también nos enseña a abrazar la vida un paso a la vez como un PROCESO. Al hacerlo, somos capaces de observar el milagro de cada individuo único, surgiendo paso a paso con una conciencia de su propio valor.

    Un beneficio final de este modelo sano, es el hecho de que al crecer hacia la habilidad de satisfacer nuestras propias necesidades, respondiendo plenamente a nuestros sentimientos emergentes, sueños y visiones como individuo, creamos naturalmente un mundo de individuos facultados y valiosos, que están satisfechos interiormente. Una vez que un individuo confía en que la satisfacción es posible y natural, también comprende el beneficio de apoyar a otros en su proceso de crecimiento. Un mundo de "conciencia de NOSOTROS."

    ¿Por qué no hemos evolucionado hacia un mundo de opciones tan avanzadas y de individuos satisfechos?
    Primero tenemos que comprender que el mundo evoluciona también a través de un proceso. La conciencia de masa siempre refleja las diversas etapas de ese crecimiento, muy parecido a un grupo grande de personas moviéndose de primer grado hacia el segundo y así sucesivamente. Cada una de esas etapas en nuestro planeta, generalmente dura alrededor de dos mil años. No tenemos que ir muy lejos para encontrar que hemos estado atrapados en las limitaciones de cierta etapa de nuestro desarrollo durante mucho tiempo.
    Recuerden del modelo sano arriba, que la única forma en la que podemos movernos de una etapa a la otra, es sintiéndonos seguros en el fundamento que hemos construido en nuestro nivel más reciente.

    Conforme observamos la realidad en la que nos encontramos en este momento, solo nos toma regresarnos una generación hacia nuestros padres, para ver cómo se han perpetuado nuestras limitaciones presentes. Todo se reduce al hecho de que nuestras necesidades no fueron satisfechas totalmente, porque nuestros padres fueron una vez niños a quienes no se les enseñó como identificar y satisfacer muchas de sus necesidades. Esto significa que no fueron capaces de construir un sentido del ser completo a nivel interno.
    Dentro de esas limitaciones, hemos sido un mundo transmitiendo elecciones temerosas y conflictivas, generación tras generación. Esto ha dado como resultado un mundo que no se ha sentido lo suficientemente seguro, como para moverse hacia elecciones más evolucionadas - esto es aparente principalmente, alrededor de nuestras necesidades emocionales y espirituales.

    Estas deficiencias nos han dejado con muchos hoyos adentro, atrapados, aparentemente, en ciertas etapas de la conciencia de supervivencia. Todo lo que nuestros padres podían hacer, era transmitirnos lo que sabían desde su experiencia. También necesitamos ver, sin embargo, que esto implicó pasarnos algunos conceptos profundos de miedo, defensa y limitación.

    ¿Por qué harían esto? La respuesta es simple. Las personas en supervivencia le tienen miedo al cambio.

    Encontrando el valor para ver la verdad...
    Con el fin de encontrar soluciones claras a nuestros retos presentes, necesitamos regresar al principio. La primera etapa de nuestra experiencia en la Tierra depende de que aprendamos a sentirnos seguros en el mundo. Esto comienza realmente con el aprendizaje de sentirnos seguros dentro de la familia.

    Debido a que nacimos en un mundo de limitación, desarrollamos típicamente un sentido de lo que es seguro, al intentar encajar dentro de los límites que nuestros padres sentían que era seguro experimentar. Llamamos a esto sus zonas de comodidad. Estos límites en su mayoría han sido definidos por sus perspectivas de lo correcto y lo incorrecto, reforzadas por el premio y el castigo.

    La mayoría de nosotros fue enseñado, que lo que sea que hiciéramos o expresáramos, que estuviera de acuerdo con las zonas de comodidad de nuestros padres, era "correcto." Cualquier cosa que detonara sentimientos y recuerdos, conectados con su dolor pasado, los sacaba de sus zonas de comodidad. Esto no era seguro para sus sistemas nerviosos heridos y era considerado "incorrecto" o inaceptable.

    Siempre que éramos buenos (en la zona de comodidad), éramos premiados. En cualquier momento que estuviéramos en conflicto, fuimos corregidos, alentados a cambiar e incluso castigados hasta que aprendiéramos "la forma correcta." Esas limitaciones de premio y castigo se expandieron entonces hacia un sistema de premio y castigo eterno por los individuos en nuestros sistemas religiosos - basados en el mismo enfoque de supervivencia de dolor y motivación a través del miedo. Si éramos buenos, iríamos al Cielo. ¡Y si no...!

    Es importante recordar que esas perspectivas de lo correcto e incorrecto fueron establecidas cuando éramos muy pequeños. Debido a que éramos totalmente dependientes de otros para nuestra supervivencia, esas perspectivas se anclaron profundamente en nuestro sistema nervioso. Un niño solo puede sentirse seguro cuando es aceptado en la familia, por lo que retar estas zonas de comodidad tempranas, solo lo pondrá cara a cara con un miedo al dolor, al castigo e incluso a la muerte.

    Dentro de todo eso, no es de asombrarse que nunca hayamos aprendido a confiar en el proceso de crecimiento hacia nuestra individualidad, por medio del cuidado y del proceso de prueba y error. Tal como nuestros padres antes que nosotros, hemos permanecido temerosos hasta la médula, para considerar el cambio. Simplemente ha parecido demasiado arriesgado.

    Existen cuatro efectos principales de este sistema que necesitamos ser capaces de identificar, con el fin de avanzar.

    Primero, cuando nuestras necesidades resultaron insatisfechas, no nos sentimos a salvo. Una de las elecciones que comenzamos a hacer entonces para sobrevivir, implicó desarrollar capas de defensa y separación. Literalmente nos rodeamos con capas de armadura energética para compensar estas necesidades insatisfechas. 

    La segunda compensación principal, implicó desarrollar una máscara de quien creíamos que necesitábamos ser, para complacer a mamá y papá. Sin embargo, la realidad es que esto requirió que nos desconectáramos de partes vitales de nuestros seres auténticos, dejándonos con una profunda sensación de inseguridad y soledad.

    Tercero, necesitamos comprender que debido a que mamá y papá no nos enseñaron a conectarnos con NOSOTROS MISMOS para satisfacer nuestras necesidades, hemos permanecido dependientes de ellos energéticamente - ¡incluso como adultos!

    Esto se reduce al hecho de que internamente somos como niños heridos. Fuimos enseñados que alguien AFUERA de nosotros definiría nuestros límites y zonas de comodidad. Se nos enseñó a enfocarnos AFUERA de nosotros para obtener aceptación. Se nos enseñó a ver AFUERA de nosotros para tener un sentido de validación o aprobación. Esto provino del hecho de que en esas etapas primarias de nuestro desarrollo, alguien afuera de nosotros estaba a cargo de satisfacer nuestras necesidades y de asegurar nuestra supervivencia.

    El resultado de estar atorados o congelados en esta etapa temprana de nuestro crecimiento, deja a nuestro sistema nervioso con la impresión, de que la fuente de nuestra seguridad y satisfacción debe estar AFUERA. Por lo que en muchas formas hemos permanecido como niños, esperando a que alguien afuera de nosotros mismos, nos de permiso para avanzar.

    Esto quizá no tenga sentido para su lógica adulta. Y es debido a que hemos continuado creciendo y aprendiendo, después de salir de casa e incluso quizá creando otras familias.

    Sin embargo, necesitamos comenzar a darnos cuenta de que nuestro sistema nervioso es como una computadora. Lo que pongamos en ese disco duro, es lo que aparece en la pantalla de nuestras vidas. Si solo hemos introducido una educación emocional de primer grado, esto es todo lo que podemos extraer de adentro. Cuando la computadora tiene programas de limitación y miedo, esta no borra mágicamente estas experiencias fundamentales, solo porque nuestra lógica crece.

    Imaginen esto de esta forma. Cuando un niño va a primer año, todo es nuevo y un poco atemorizante. Sin embargo, pronto descubre que hay una persona grande detrás del escritorio - la maestra poderosa. Entonces el niño naturalmente busca a la maestra para sentirse a salvo. Imaginen que la maestra no dice nada de impacto. Nada de importancia se comparte o se enseña.

    ¿Creen que el niño va a reunir la información por si solo? ¿Creen que el niño se va a sentir seguro y cuidado, con sus necesidades de primer año, que surgen desde dentro de su pequeño y sagrado ser? ¿Creen que el niño realmente va a saber cuándo es el momento de moverse hacia el segundo año? ¿Creen que el niño va a abrazar la idea de que la escuela es un lugar seguro, donde lo cuidan para crecer y revelar su más profundo ser?

    Entonces para efectos de claridad, imaginemos que lo que la maestra si comparte, es una lista muy clara de reglas de lo correcto e incorrecto. Digamos que la maestra no está cómoda con sus sentimientos o con su expresión creativa individual. Entonces ella va a suprimir esas partes del niño con la intención de sentirse segura. Ella hará esto pensando que es lo mejor para el niño - ya que es lo que a ella le da la ilusión de sus zonas de seguridad.

    Es muy probable, que por medio de la imitación y el hábito, el niño simplemente se presente en su escritorio de primer año día tras día y año tras año. Continuará haciéndose mayor, pero sin una educación nutritiva, su sistema nervioso no sabrá cómo crecer. Y debido a que "la maestra poderosa" es lo más cercano que tiene a sentirse a salvo en la escuela, lo más seguro es que no se arriesgue a crear conflicto, rechazo o castigo.

    El aprendizaje de confiar en nosotros mismos dentro del proceso de crecimiento, solo puede darse cuando nos sentimos a salvo, seguros. Sin esa confianza, todo nuestro enfoque permanece en el modo de supervivencia. Sin esa confianza y sentido de seguridad, no somos capaces de individualizarnos verdaderamente hacia nuestro propio poder y autonomía. Simplemente crecemos como gente mayor por afuera, pero seguimos buscando afuera de nosotros una dirección y un sentido del ser.

    El problema principal es que nuestras necesidades internas siguen emergiendo a la hora prevista. Cuando no son satisfechas, simplemente acumulamos niveles más profundos de inseguridad y soledad. Afuera, podemos seguir satisfaciendo la máscara de lo que creemos que se requiere para mantener la paz y para evitar el conflicto. Pero adentro estamos gritando silenciosamente "¡HEY ¿Y QUE HAY DE MI?!"

    "La Conciencia de Mi" en insatisfacción.
    El cuarto efecto de este sistema es el hecho de que buscar AFUERA de nosotros, en un intento por reemplazar nuestras necesidades insatisfechas, ha creado un mundo de adictos. En nuestro anhelo por reemplazos para nuestras necesidades insatisfechas, nos hemos convertido en "adictos de la gratificación."
    En nuestros mitos infantiles, hemos esperado que una casa más grande, un mejor coche, o cualquier otro número de cosas, nos daría un sentido del ser. Hemos esperado que lograr cierto nivel de estatus, nos daría un sentido de seguridad y valor. Hemos buscado y prácticamente hemos violado a nuestro planeta, hasta su propia amenaza de supervivencia, con la excusa de llenar el vacío.

    Esta es una imagen muy desoladora de las limitaciones que hemos estado explorando y tratando de superar durante los últimos dos mil años. Hemos estado en una etapa de exploración de la dualidad, el conflicto y la limitación, creados por un sistema de correcto e incorrecto, premio y castigo.

    Sin embargo, las maravillosas noticias son, que hemos alcanzado el momento para un paso evolutivo hacia la siguiente etapa de nuestra evolución y aprendizaje.

    Y tenemos mucho que esperar, conforme aprendemos a acceder al tremendo beneficio de nuestro potencial sin explotar.

    Es muy posible que se hayan vuelto conscientes, en los años recientes, de que estamos en un tiempo de cambio acelerado. Lo podemos ver sucediendo a nuestro alrededor. Pero la mayoría no se ha dado cuenta de que este es, literalmente, un salto de evolución intentando elevar la conciencia de masa.

    La verdad es que las cosas están comenzando a cambiar en el interior de nuestras vidas, tanto como podemos verlas cambiando en el exterior. El reto, es que hemos aprendido a enfocarnos afuera, mientras suprimimos y evitamos mucho de lo que sucede adentro. Sin embargo, si estamos dispuestos a aprender cómo observar nuestras propias vidas con coraje, veremos que estamos siendo alentados energéticamente para despertar a nuestras necesidades auténticas una vez más ¡en formas nuevas y poderosas!

    Esto requiere que despertemos y respondamos al niño herido interior. Ya podemos ver esto sucediendo, en el hecho de que más personas están buscando respuestas más profundas que nunca antes. Las personas han estado despertando al hecho de que nuestras viejas elecciones son claramente insatisfactorias. Las personas han estado admitiendo "El emperador está desnudo." Y las personas han estado buscando algo más.

    Como planeta, estamos comenzando a movernos hacia la siguiente fase de nuestro aprendizaje y desarrollo. Conforme nos movemos en este nuevo milenio, hemos alcanzado un tiempo cuando el ALMA se está elevando desde las profundidades internas, para guiarnos hacia las siguientes capas de satisfacción y auto-facultación. Ahora es el momento de reclamar la sagrada individualidad que dejamos atrás hace tanto tiempo.

    ¿Qué hacemos ahora?
    Despertar es un proceso de iluminación interna, emitiendo luz en aquello que se ha mantenido durante mucho tiempo en la oscuridad interior. Este proceso de iluminación está muy ligado al proceso de des-ilusión.

    1. Si vamos a crecer en el potencial exponencial de este tiempo de cambio, primero debemos reconocer los límites habituales de nuestras zonas de comodidad. En otras palabras, debemos estar dispuestos a enfrentar la ilusión del niño, de que el mundo está basado en nuestro sistema familiar de correcto e incorrecto, premio y castigo. Necesitamos darnos cuenta de que esta es solamente una perspectiva de miedo y control del niño.
    La realidad adulta que necesitamos enfrentar, es que nuestras elecciones solo han construido un fuerte alrededor de nuestros seres internos heridos - el ser que fue enterrado en necesidades insatisfechas.

    Hemos alcanzado ahora el momento para subir y salir de la programación de supervivencia de nuestras vidas. Estamos listos para un movimiento planetario hacia la energía de nuestros corazones, por primera vez en nuestra historia registrada.

    Conforme comencemos a poner atención, veremos que ya se están llevando a cabo síntomas internos de cambio, conforme las cosas se calientan en la cocina.

    2. Necesitamos responder a los sentimientos que están emergiendo, que retan los mitos de la zona de comodidad del niño interior. Aunque a la mayoría de nosotros no se nos enseñó a poner atención a la gran cantidad de cosas que están sucediendo adentro - durante años los sentimientos heridos, que siempre hemos sido capaces de reprimir para sobrevivir, están comenzando a elevarse desde la profundidad interna.

    Como era de esperarse, muchas personas no han estado dispuestas a cambiar o a responder a esos sentimientos emergentes. Solo observen las grandes cantidades de personas que se han vuelto dependientes de las drogas, en un intento por alejarse del dolor. Ya sea que las personas estén consumiendo "anti-depresivos" o alcohol, o alguna otra forma de gratificación adictiva para distraerse y adormecerse, como un todo; no hemos estado preparados para responder y sentir.

    Necesitamos simplemente información saludable y apoyo nutritivo de unos a los otros, conforme aprendemos a movernos fuera de nuestras zonas de comodidad congeladas, hacia una conciencia de que ya no somos niños que dependemos de "la gente grande" para nuestra supervivencia o satisfacción. Como adultos tenemos la habilidad para responder, para elegir sentir y para reconectar nuestras verdaderas profundidades sin ninguna amenaza.

    3. Conforme vemos hacia dentro, necesitamos hacer un inventario rápido.
    Pregúntate a ti mismo: "¿Estoy satisfecho? ¿Estoy en paz con la profundidad e intimidad de mi vida? ¿Tengo claro que yo soy un creador facultado de mi propia vida?

    O "¿Soy regido por lo que me es familiar, temeroso de que el cambio solo me sacará de mi zona de comodidad? ¿Tengo miedo de que si cambio, me arriesgaré a ser castigado por estar equivocado? ¿Le tengo miedo a un Dios que demanda una lista muy similar de lo correcto e incorrecto, a la que me enseñaron mis padres?"

    Esto les dará un lugar amplio para comenzar a observar su vida con honestidad y compasión.

    4. Finalmente, conforme avanzamos, necesitamos hacer algunas elecciones claras sobre lo que nos sirve y lo que ya no nos sirve.

    Podemos continuar en las elecciones limitantes de buscar afuera la gratificación, o podemos finalmente tomar el sendero de la satisfacción interna con herramientas claras y saludables - ¡y aprender cómo hacer lo que es lo más natural!

    Las energías de la evolución natural, continuarán incrementándose en los próximos meses y años - haciendo más aparente que nunca, que nuestras elecciones han sido vacías e insatisfactorias. Las poderosas energías que se han comenzado a mover, continuarán motivando e incluso forzando el cambio en nuestro mundo. Podemos aprender a navegar la nueva y emocionante ola del cambio, o tendremos que pelear y defendernos en un intento por permanecer en la zona de comodidad.

    Podemos ver a los individuos y a los grupos en nuestro mundo, entrando en una lucha más profunda en este tiempo de cambio, tal como el conflicto incrementado entre los Israelíes y los Palestinos. Esto no hará nada más que recordarnos, que pelear por MI que está insatisfecho nunca funcionará. Sin embargo, ayudará el comenzar a darnos cuenta de que somos un mundo de individuos temerosos e insatisfechos, que están tratando de imponer al mundo sus ideas limitadas de lo correcto e incorrecto.

    Necesitamos ver que lo que hemos estado haciendo es tratando de cambiar, controlar o castigar, a otros que no están de acuerdo con nuestras zonas de comodidad de lo correcto e incorrecto. Como niños fieles a lo que se nos enseñó, hemos intentado cambiarlos a "ELLOS" para poder sentirnos seguros. Nos hemos convertido en los padres limitados que no saben como ver hacia dentro, para reclamar sus verdaderas necesidades como individuos. Solo cuando aprendemos cómo valorar y responder a nuestra propia individualidad, seremos capaces de unirnos como un mundo en una conciencia de NOSOTROS.

    La conciencia de supervivencia cree que debe tener un enemigo.
    Este es un tiempo en el que nuestra conciencia está despertando, para que podamos crecer más allá de un enfoque externo, tratando de gratificarme a MI a expensas de una visión más satisfactoria. Es el momento para descubrir que estamos muy bien equipados para responder a la vida como adultos facultados y compasivos - un paso a la vez.

    Es momento para mirar adentro, para que podamos aprender a confiar y a satisfacer. Entonces podremos seguir creando un mundo en donde nos tendamos la mano y nos motivemos unos a los otros.

    Encaminarnos hacia el privilegio de la "conciencia de NOSOTROS", nos permite darnos cuenta de que en el fondo todos somos lo mismo. Todos tenemos las mismas necesidades básicas. Todos tenemos un profundo deseo de amar - ya que esto es lo más natural.


    Conciencia de NOSOTROS. Uno para Todos y Todos para Uno - el Uno que se conoce a sí mismo y el Uno que se celebra a sí mismo y ¡el Uno que se satisface a si mismo!
    Así Sea.
    Este es el primero de muchos artículos por venir. Esperamos que compartan estas ideas con aquellos que aman. Tiendan una mano y alienten a las personas a considerar estas cosas, porque el cambio interno y externo solo ha comenzado a acelerar y transformar al mundo como lo hemos conocido hasta hoy. Y depende de cada uno de nosotros y de nuestras elecciones diarias el crear un "nuevo mundo de conciencia de NOSOTROS" un paso y etapa a la vez.

    Mucha gente ha vivido en la noción infantil de que no tenemos un verdadero impacto en el gran ámbito de las cosas. ¡Pero hemos estado muy equivocados!

    Así que averigüen cómo pueden comenzar a dar pasos anclados hacia la facultación, hacia la creación de un mundo en curación...

     Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima
    Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 256 Volumén 2:Cambiando del Mi al Nosotros


  • Nuestro cuerpo suele reflejar los problemas o enfermedades heredadas del árbol genealógico.

    Por Edna Schulser


    No debemos caer en la trampa de buscar recetas infalibles porque no las hay, este artículo sólo pretende dar unas pocas orientaciones que sirvan como base. Cada caso es distinto.

    Queremos decir que asignar un ancestro a cada órgano o área corporal, es parecido a la tarea en la que se han enfrascado y se siguen enfrascando muchos neurólogos localistas: la de asignar funciones cognitivas concretas a zonas cerebrales concretas. La conclusión a la que llegan es que hay especialización hasta cierto punto, porque en el cerebro, igual que en el Universo, primero todo interacciona con todo y segundo, descubren que se trata de un holograma, de manera que todo está contenido en cada parte del todo.

    Antes de seguir, tenemos que tener en cuenta que en cada zona corporal conviven tres informaciones:

    1.-La memoria de nuestro árbol genealógico
    2.-La memoria biográfica personal
    3.-Los mensajes que el sabio interior nos envía a través del cuerpo

    1.- La memoria de nuestro árbol genealógico
    La familia está viva en la piel, en el cuerpo, está hablando. Hasta tal punto que podemos reconocer a nuestro árbol por la huella que este ha dejado en nosotros…

    Esa “cierta especialización” de la que hablábamos, en la que los estratos de nuestro árbol genealógico vive en cada uno de nosotros se podría expresar así, muy a grandes rasgos:

    *Parte derecha del cuerpo-rama paterna
    *Parte izquierda-rama materna
    *Hombros, cabeza -bisabuelos
    *Tórax y brazos -abuelos
    *Desde la cintura a las rodillas-padres
    *Desde rodillas a plantas de los pies-hermanos.

    2.-La memoria biográfica personal
    Desde la manera en la que somos concebidos, hasta el efecto que nos ha causado la regaña del jefe, pasando por el tipo de parto, como nos han acariciado de niños, todo queda escrito en el cuerpo. Por ejemplo, consideramos que el peso de la culpa se asienta en la parte alta de la espalda y los traumas infantiles en los pies. La piel es un gran lienzo en la que queda escrita la historia de nuestras relaciones con el mundo.

    3.- Los mensajes que el sabio interior nos envía a través del cuerpo
    Nuestro cuerpo es el mapa físico de nuestra conciencia, un fiel reflejo de cómo funcionamos en las distintas áreas de la vida. Cualquier síntoma físico es una oportunidad para hacernos conscientes de que hay un área en nuestra vida que necesita atención

    El cuerpo en su totalidad se inclina al andar: hacia atrás o hacia delante

    Estaremos huyendo del pasado si caminamos inclinándonos ligeramente hacia delante

    Si nos inclinamos hacia atrás al andar tenemos miedo a entrar en la vida, somos unos cobardes

    La cabeza también puede simbolizar al padre y a todos los ancestros varones.

    Caminar con la cabeza por delante es igual a no reconocer nuestros deseos, andamos refugiados en el intelecto.

    Los tumores cerebrales tienen que ver con los secretos escondidos del árbol.

    Las migrañas con las retenciones sexuales.

    Los ojos como conjunto son de carácter masculino.

    El ojo derecho es el intelectual, el racional. El izquierdo es el del corazón, el ojo profundo, el de la receptividad.

    La boca y las orejas simbolizan el linaje materno (son receptivas).

    La sordera en el oído izquierdo puede ser algo que no quiero escuchar del linaje femenino

    Los dientes picados son el resultado de la rabia no expresada

    La garganta es el canal de expresión y de creatividad

    Tras una amigdalitis se esconde el miedo, las emociones reprimidas y la creatividad sofocada.

    El pecho: aquí está la relación corazón-emociones

    Si no nos han amado desarrollaremos un pecho endurecido e insensible

    Las manos son el símbolo de la elección

    La mano derecha es el símbolo de la elección racional, sin fe. La izquierda es la intuitiva.

    Las uñas son nuestras defensas simbólicas…¿Heredamos uñas de mucho grosor?

    La espalda: los problemas simbolizan que cargas a los padres.

    Si no nos acariciaron de pequeños podemos sufrir una desviación de columna

    En la espalda se van archivando los conflictos no resueltos de nuestro pasado:

    -En la parte lumbar está la conexión con nuestra sexualidad y creatividad (los padres)
    -En la parte dorsal es la conexión con nuestra parte emocional (los abuelos en el árbol)
    -En la parte cervical nos conectamos con nuestro intelecto (los bisabuelos)

    El vientre: la madre y todo lo que “digerimos de la vida”.

    Los problemas de estómago están asociados al miedo, a la angustia y la ansiedad.

    La pelvis se conecta con la sexualidad y con nuestros padres

    El miedo a la sexualidad puede traducirse en una pelvis movida hacia atrás.

    Las rodillas nos muestran nuestra flexibilidad, nuestra adolescencia.

    Si vivimos encerrados en nuestro castillo, inflexibles, sufriremos con las rodillas.

    Los pies simbolizan el territorio, conectados con nuestra hermandad.

    Cuando no estamos viviendo nuestra vida, caminamos como un ladrón sin hacer ruido.


    Si somos hijos de padres divorciados, o separados…las puntas de los pies se separan.

    Vivimos una época de regresión a la infancia…las puntas de los pies miran hacia dentro.

    Cuando los pies se inclinan hacia fuera nos señalan que no tenemos un lugar en el mundo.

    Somos un espíritu que utiliza un cuerpo de vehículo para pasearnos por esta vida, pero él no es una carrocería inerte, cada célula contiene lo que fueron nuestros ancestros y lo que somos nosotros. Y no olvidemos lo que dice el proverbio chino: “Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu”.


  • Conoce tu Arcano para tu signo zodiacal

    ¿Sabías que cada signo del Zodiaco se corresponde con uno de los Arcanos Mayores del Tarot? Entérate cuál es el tuyo...

    PARA ARIES: EL LOCO
    Deja atrás el pasado , y sigue tu camino confiado, a pesar de las experiencias pasadas.
    Vive cada experiencia que se te presente, pero después trata de olvidarla, para así ir limpiando tu mente, porque al ir muriendo al pasado podrás vivir el presente.

    Es difícil, ya lo sé, pero inténtalo. Cada día nacemos de nuevo.

    PARA TAURO: EL MUNDO
    Cualquier cosa que haya estado ocupando tu tiempo llega a su fin, con esto dejas espacios para cosas nuevas.

    Puedes tener la sensación de tristeza al terminar algo que no queremos que todavía finalice o satisfacción por haberlo hecho bien .

    La vida está hecha de comienzos y términos.

    PARA GEMINIS: EL JUICIO
    Esta carta te dice que no mires hacia fuera en busca de la verdad, sino que mires hacia adentro.
    Ya que cuando miramos hacia fuera nos bloqueamos con los juicios (esto es bueno, esto es malo) y nos quedamos atrapados en los viejo hábitos.

    Y sabrás distinguir lo que es real y lo que es sueño.

    PARA CANCER: LA FUERZA
    En la vida encaramos situaciones difíciles muchas veces, hay dos maneras de enfrentarlas, enojarse y buscar un culpable de lo que nos está causando esa pena o afrontar los retos y crecer.

    Sé lo suficientemente valiente para crecer y convertirte en un ser valioso.



    PARA LEO: EL DIABLO

    Rompe con tus condicionamientos, muchas veces la imagen que tenemos de nosotros no procede de nuestra propia experiencia, sino de las opiniones que los otros tienen de nosotros.

    Es el momento mires tu propio reflejo para a si poder romper esos viejos condicionamientos que otros te han impuesto.

    Despierta tu león interior, solo así encontrarás tu individualidad.



    PARA VIRGO: EL COLGADO

    La vida nos enseña que lo oscuro y difícil es tan necesario como lo luminoso y lo fácil, cuando entiendas esto se expandirá tu conciencia y verás la vida en forma diferente.

    No te desesperes cuando no puedas avanzar tan rápido como quisieras.



    PARA LIBRA: EL CARRO


    Deja los pensamientos antiguos y ábrete a lo nuevo que viene lentamente y con mucha fuerza, y te darás cuenta de las oportunidades que te está dando la vida.

    Aprovéchalas y disfrútalas al máximo.



    PARA ESCORPIO: LA JUSTICIA

    Ya es hora de hacer cambios, rompe los viejos moldes para que permitas que fluya la energía.

    Quedaras sorprendido de la vitalidad y el poder que este paso adelante puede traer a tu vida.

    Has estado ya mucho tiempo en esos esquemas antiguos.



    PARA SAGITARIO: EL SUMO SACERDOTE


    Relájate y permanece tranquilo, observa todo, sin participar de nada. ¡Difícil tarea para ti!

    Pero si puedes permanecer en el vacío, verás que algo sagrado está a punto de nacer.

    ¿Por qué hacemos tanto alboroto cuando tenemos que esperar?



    PARA CAPRICORNIO: LOS ENAMORADOS

    El Amor es un espectro completo de relaciones que abarca de la tierra al cielo. El nivel terrenal es el sexual. Nos forjamos muchas expectativas con respecto a él, pero desfavorablemente éste no perdura mucho hoy en día.

    Cuando puedas aceptar este hecho y aprender a darle la bienvenida cuando llega, y decirle adiós con gratitud cuando se marcha, estarás lo suficientemente maduro como para empezar a vivir el amor mas allá de la sexualidad.



    PARA ACUARIO: EL EMPERADOR

    Descubre tu propia naturaleza y vive tu verdad y tu propia forma de ser.

    Cuando te descubras a ti mismo verás que tienes cierto poder y magnetismo para sacar de sus prisiones tradicionales a la gente vital como tú.

    Cuando vivas tu propia naturaleza experimentarás la verdadera alegría que te da la libertad.



    PARA PISCIS: EL JUICIO

    No confundas los sueños con la realidad.

    La realidad te permite dudar, los sueños no. La capacidad de duda es una bendición.
    No malinterpretes a causa de la ilusión.

    No te guíes tanto por la mente que opina, mira hacia adentro y relájate en tu más profunda verdad donde ya se conoce la diferencia entre el sueño y la realidad.

    Fuente: En plenitud


  • ¿De Qué Te Quejas?

    ¿Te has quejado alguna vez? ¿Te quejas siempre de las mismas personas, situaciones, circunstancias? ¿Y ha cambiado la situación quejándote? Todos nos quejamos de algo o de alguien: los hijos, el trabajo, la economía, nuestra salud, etc. Lo que ocurre es que si simplemente nos quejamos y no hacemos nada, puede convertirse en un "hábito" muy destructivo a todos los niveles: emocionales, mentales y físicos.

    Verás, las quejas aparecen por algo. No es cuestión de ignorarlas y silenciarlas como si no ocurriese nada. Nos están dando información sobre nosotros, sobre nuestro mundo y como lo percibimos. ¿Qué te está diciendo tu queja?:
    • No soy feliz con la situación, persona o circunstancia actual.
    • No me gusta algo o alguien.
    • Estoy incómoda con algo, alguien.
    • Me molesta, me duele la cabeza, espalda, cuerpo.
    Ahora bien podemos enfrentar las quejas desde dos posturas:

    La acción, tomando nuestro poder personal.
    La pasividad, entregando nuestro poder personal.

    Pongamos un ejemplo: Nos quejamos de nuestro trabajo afirmando que es aburrido, que nos pagan mal y que nuestros compañeros son insoportables. Si prolongamos esta actitud durante mucho tiempo, sin buscar soluciones, nos llegará a debilitar y no nos dejará "escuchar" las señales que las quejas nos están aportando y que necesitamos reconocer para realizar los cambios oportunos. Quizás tu trabajo te gustaba en un principio pero ahora ya no te satisface y tus quejas te están diciendo que es hora de cambiar, bien de trabajo, de departamento, o de puesto.

    Sin embargo, cuando estamos abiertos a recibir los mensajes de "nuestras quejas", podremos realizar cambios positivos, porque estaremos atentos y siendo sinceros con nosotros mismos para poder enfrentar la situación desde nuestro poder de elección. En el caso del trabajo podemos comenzar por preguntarnos ¿qué es lo que quiero exactamente ahora a nivel profesional-laboral? Podría ser:
    • Un trabajo más creativo.
    • Que estuviese cerca de casa.
    • Con horario flexible.
    • Con compañeros simpáticos.
    A continuación, podrías poner en práctica algunas de las herramientas que te ayudarán a manifestar lo que deseas, por ejemplo:

    Afirmaciones: "Tengo el trabajo que deseo"
    Visualizaciones: "Imagínate que ya estás en tu nuevo trabajo y siéntelo en presente"
    Agradecimiento: "Agradezco mi trabajo actual y me abro a uno mejor"
    Merecimiento: "Me merezco un trabajo creativo, cómodo y con un buen salario"
    Autoestima: "Soy una persona valiosa y todos aprecian el trabajo que desempeño"
    Siendo Feliz Ahora: "Disfruto del mi vida en cada momento"


    Actuando de esta manera estás tomando tu poder y no te estás quedando en el papel de víctima quejándote sin hacer nada. Estas herramientas las puedes aplicar a todas las situaciones en tu vida, desde tus relaciones, tu economía, tu casa, tu salud.

    En resumen:

    1. Las quejas son destructivas. Te mantienen enfocado en lo que NO quieres o tienes y lo que NO te gusta, por lo cual, tu mente está enfocada en cosas desagradables.
    2. Analiza tu queja y saca de ella QUE ES LO QUE QUIERES CONSEGUIR.
    3. Enfoca tu atención en esas cosas, en lugar de las cosas negativas.
    4. Convierte un comportamiento destructivo en uno constructivo.
    Cuando actuamos avanzamos. Recuerda que siempre tenemos el poder de "elección". ¿Qué eliges?



  • Superando el Paternalismo

    Estás lleno de prejuicios inculcados por tus padres y la sociedad:  la vida es una lucha, todo se consigue con sacrificios, estás condenado  de entrada, el otro es el enemigo, si no tienes nada no eres nada.   El más grande es que eres un ser insignificante, arrastrando un pasado condicionante y viviendo para adquirir cosas materiales.  ¡Despierta!-

    El paternalismo fue una característica de la era que hemos dejado atrás, se trata de un rasgo típico del patriarcado, la raíz de ambas palabras es común.

    Padre: pater familia, tronco direccional de una cúspide poder que era guía y ejercía el dominio de las conductas que estaban bajo su férula. Respondía a un modo de organización social y se apoyaba en el concepto de que había personas que debían ocupar el lugar de mando, porque  se consideraba que estaban más habilitadas para eso. Detrás de esta idea se suponía que quienes eran guiadas carecían de esta capacidad. El varón por regla general ejercía el poder, y mujeres y demás respondían a su autoridad y voluntad.  

    Este esquema de organización existía en todas las formas de relaciones humanas: la familiar, la social, la política, la económico-cultural y la religiosa. Consecuentemente para conseguir algo se necesitaba de la intermediación de figuras de poder. En el plano religioso sabemos que las autoridades oficiaban de medios para acceder a la voluntad divina, llámense sacerdotes o con  cualquier otra denominación. En política sigue funcionando así, es el modo de representación que los gobernantes realizan y se supone que expresan la voluntad del pueblo o de la gente.

    Tomemos sólo estos dos ejemplos para sintetizar lo que ha ocurrido y lo que está ocurriendo. En el plano religioso quienes nos interesamos por la evolución consciente de la conciencia (valga la redundancia  ya que la evolución es un hecho inevitable y aunque no haya un registro de ese proceso, el proceso opera igual,  obviamente si se hace consciente se acelera y se potencia) es muy visible el  mecanismo de desestructuración que se ha estado produciendo en el seno de las grandes religiones hegemónicas del mundo; por eso muchos maestros espirituales sugieren que no se levanten  enormes edificios ni organizaciones porque todo eso caerá.

    Las religiones son formas que pronto resultarán arcaicas y nos han enseñado a lo largo del tiempo a manejar la energía sutil. Sin embargo, como  respondían al modelo patriarcal, algunas de estas religiones pronto se  sojuzgaron la vida de la gente.  Tengamos en cuenta que la estructura religiosa lo único que hacía era funcionar de acuerdo a la energía histórica imperante. Así  los católicos para purificarnos o superar nuestros errores, debíamos acudir a un sacerdote que, mediante el rito de la confesión, representando a Dios, expurgaba nuestros pecados, fallas o errores. Los mecanismos son de representación e intermediación.

    El avance evolutivo nos insta a superar este estadio y a establecer una comunicación directa con nuestro Ser interno o Dios interno. Ya no necesitamos intermediarios: Dios está dentro de nosotros, en cada de nuestras células. Claro que todavía puede verse en televisión  a ciertas comunidades, organizaciones o iglesias que  le ofrecen a la gente la salvación y se proponen como únicos salvadores.

    De esta forma la gente depende nuevamente, paternalmente, de un poder ajeno a sí misma. Sin duda los rituales de sanación y purificación de estas comunidades pueden ser eficaces, pero tarde o temprano se estancan, porque el poder está dentro de cada persona y, al delegarlo en un intermediario, lo entrega y lo pierde. Incluso muchos genuinos líderes espirituales son malinterpretados por sus seguidores que los convierten en norma externa, aunque ellos mismos, estos Maestros de vida o Avatares insistan en que el camino espiritual es seguir a su propio corazón;  en ciertas oportunidades eso ha ocurrido con Bhagavan Sathya Sai Baba, un Maestro hindú, según he podido observar,  por lo visto hay gente más papista que el Papa.

    Estos Maestros son pontificados, transformados en  paradigmas rígidos de conducta, con lo que las personas  reproducen el modelo anterior paternalista contradiciendo el mensaje del Maestro. Algunas personas continúan relacionándose con ellos desde la vieja energía. Y es natural que esto suceda  debido a que se trata de movimientos muy abiertos, en oposición a las antiguas estructuras religiosas cerradas e hiperestructuras,  que justamente por su apertura brindan a sus integrantes la posibilidad de discernir, y ese es su gran trabajo espiritual.   

    Muchos ya somos conscientes de este fenómeno. Obviamente es más cómodo creer que otro nos salvará, que no depende de cada uno de nosotros nuestra evolución, nuestra felicidad o mejoramiento en nuestra vida. Es sólo un principio de inercia de las antiguas pautas con las que nos movimos hasta ahora. Resulta más  fácil entregar el poder y esperar soluciones externas que ser los protagonistas de nuestra propia transformación. 

    Pero lo fácil se opone a lo mejor. En la nueva energía se habla de Empoderamiento, es una palabra que circula y se ha convertido en una clave. El poder no bien es concientizado y luego aceptado o asumido, se protege y se potencia a sí mismo. Necesitamos saber que existe y que tenemos el  genuino derecho de apropiarnos de él. Sólo así lo podremos conquistar y poseer, asumiéndolo.

    El salto cuántico es ese: reconocer el propio poder interior. El cambio evolutivo trascendental pasa por ahí: descubrir lo que somos y no sabemos, esa es la luz interior, ese es el poder.   

    Esta idea de que el cambio debe provenir de afuera se arraigó en nuestra mente y nos ha paralizado y nos sigue impulsándonos a entregar el poder. La gente espera ganar la lotería, encontrar un amor a la vuelta de la esquina o que el jefe de la oficina le de la oportunidad para ascender. Esto es mentira o al menos ya no funciona de esa manera.

    Hasta en el terreno de la psicología ha aparecido un nuevo concepto que es el de resiliencia, y habla de la capacidad que  cada persona tiene de encontrar dentro de sí su propia capacidad para resolver sus conflictos sin que medie necesariamente una intervención externa. En el plano de la política somos muchos los descreídos. Sabemos que el sistema de representación o sea, la delegación de nuestra autoridad en un representante de un partido político, no está funcionando bien. Han surgido organizaciones de todo tipo, ONGs, y fundaciones y en Internet muchas páginas están funcionando como puntos de opinión y aglutinamiento.

    Al sistema de organización patriarcal, verticalista, jerárquico y excluyente, pone la práctica superadora de un sistema integrativo, horizontal e inclusivo de mutua cooperación.  Reconocer el valor de estas nuevas sociedades no significa que dispensemos al Estado de su función de protección y sostenimiento de los ciudadanos.

    Lo mismo ocurre con ciertos programas de radio, con grupos de autoayuda, con institutos de yoga o de cursos espirituales. El poder se dispersa, se disgrega, deja de concentrarse en ese sustituto social del pater familia que es el político de turno. El centro de poder está en todas partes y en ningún lado a la vez Esto se da en todos los planos. Los niños nos enseñan a mirar el mundo de otra manera, los jóvenes nos enseñan a pensar.

    Los que tienen una discapacidad física o mental nos ponen delante nuestros propios desafíos y capacidades, casi siempre nos enseñan a amar. La autoridad está en todas partes y se produce un intercambio de información y aprendizaje. Recordemos que llevamos grabadas en nuestras células la idea que necesitamos de un poder mayor instalado en el mundo para acceder a un  alguna forma de modificación  en la materia circundante, en nuestras relaciones humanas y  en nosotros mismos; es preciso que desmontemos ese condicionamiento, los tiempos son propicios para que asumamos cada uno de nosotros el poder total. Incluso el concepto de enfermedad  ha sido paternalista.

    Se creía que la enfermedad era algo malo que venía de afuera y nos atacaba, hoy sabemos que producimos nuestros males partiendo de la base que tenemos una zona inconsciente que se manifiesta cuando es negada, entre otras cosas en nuestro cuerpo físico. O si preferimos, nuestro cuerpo sutil (simplificándolos en el emocional, mental, causal) manifiesta primero su desarmonía, que luego “baja” y se manifiesta en el cuerpo más denso o cuerpo físico, ya que nuestro cuerpo sutil o aura opera como matriz del cuerpo visible. Así admitimos que somos responsables de nuestra salud o de nuestra enfermedad.

    Los hindúes ya sabían esto hace cinco mil años como consta en el Ayurveda, los pueblos originarios de América también. Hay que estar preparadas y preparados para esta nueva forma de organización en nuestro  cuerpo físico y en nuestro  cuerpo social, de lo contrario sobrevendrá el dolor, la incomprensión, la reclusión que es un modo antiguo de aprendizaje, un modo basado en la fricción entre las polaridades.
    O, quién sabe,  tal vez no,  tal vez no suceda eso, tal vez  seremos arrastrados por la evidencia y descubriremos pronto que es mejor así, que es más liviano, más verdadero, que está más armonizado con la biología de la tierra y el movimiento de los astros y la expansión del Universo.

    Y nos transformemos con naturalidad, todo es posible en tiempos prodigiosos como los  que estamos protagonizando.

     Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima
    Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 255 Volumén 2:Superando el Paternalismo


  • Test Mandala de Colores

    ¿Quieres conocer cómo te percibes a ti mismo, a tu medio familiar y el ambiente que te rodea?

    Aplica este sencillo Test y conocerás una parte de tu personalidad, que te ayudará a saber dónde se encuentran los problemas en tu vida.

    Por favor, no veas las respuestas antes de hacer el Test.

    Necesitas colores para dibujar cada uno de los círculos de un sólo color. En total vas a utilizar sólo tres colores y vas a escogerlos dentro de las tonalidades de:
    • Azul
    • Verde
    • Rojo
    • Amarillo
    • Violeta
    • Café
    • Gris
    • Negro
    Después de haber dibujado cada círculo de un sólo color, podrás saber…
    • … cómo te Percibes a Ti Mismo (Círculo Central)
    • … cómo Percibes el Medio Familiar (Círculo Medio)
    • … cómo Percibes el Ambiente donde te Desenvuelves (Círculo Externo)

    Pasos

    1- Primero pinta el gráfico de aquí abajo (puedes imprimirlo, o bien guardar la imagen y pintarla en forma digital con algún software de dibujo simple como Paint, o más complejo como Photoshop).

    Si no dispones de impresora o de algún software de imagen, no te preocupes. Píntalo con tu mente, imagina qué colores te gustaría que completase cada círculo.

    2- Recuerda que tienen que ser tres colores diferentes y elegirlos entre los listados más arriba.

    3- Por favor, no veas las respuestas antes de hacer el Test. 

    Después de haber dibujado cada círculo de un solo color, podrás saber cómo te percibes a ti mismo, que es el círculo central. Cómo percibes el medio familiar, que es el círculo medio. Cómo percibes el ambiente donde te desenvuelves, que es el círculo externo. Sólo al conocer el significado de cada color que hayas elegido. 


    Resultados del Test

    Azul

    Paz, tranquilidad, optimismo sensible, susceptible, profundidad y plenitud.

    Verde

    Necesidad de autoestima, de reconocimiento, de autoafirmación, esperanza, perseverancia, invita a la actividad, deseo de impresionar, necesidad de ser reconocido, constancia de voluntad.

    Rojo

    Necesidad de actuar, de acción, de logro, de conquista de éxito de lograr cosas.

    Amarillo

    Necesidad de cambio, gusto por lo nuevo y novedoso, alegría, felicidad.

    Violeta

    Sentimental, búsqueda de situaciones ideales, ensoñación, fantasía, misticismo.

    Café

    Necesidades somáticas, intereses orgánicos, problema fisiológico.

    Gris

    Neutralidad de la persona, no se compromete con nadie, se encierra en sí mismo, se aísla.

    Negro

    Negación y rechazo a todo.


  • La falsa autoestima: una máscara para ocultar que la tenemos baja

    La falsa autoestima, es como una imagen que nos creamos como protección, para que no nos hagan daño y sobre todo para aparentar que no tenemos problemas de inseguridad. A menudo, las propias personas que se crean la falsa autoestima, no son conscientes de que la tienen baja, ya que con las herramientas que utilizan para esconder la verdad, incluso ellos mismos acaban creyéndose que gozan de gran amor propio.

    También de forma consciente, muchos se ponen máscaras que no tienen nada que ver con ellos. Así tapan las debilidades, se sienten a salvo y logran que los demás no se den cuenta de su problema.

    5 APARIENCIAS QUE ENGAÑAN Y QUE NADIE SE CUESTIONA QUE DETRÁS SE ESCONDE FALTA DE AUTOESTIMA

    La Belleza:
    Muchos piensan que una persona guapa, tiene que tener la autoestima alta y no es así en absoluto. La autoestima no depende de que una persona sea más guapa o más fea. Hay bellezas con baja autoestima y personas con mal físico y alta autoestima. Una persona es mucho más que un físico, es un alma y una personalidad que dirige el cuerpo.

    Una persona fea puede valorar muchas otras cosas y no afectarle su fealdad, porque para ella puede ser mucho más importante una buena personalidad que rasgos físicos. ¿Cómo ver si una persona guapa tiene una buena autoestima o es falsa? Se puede ver en su manera de hablar y opinar. Una prueba clara es la de no reconocer su belleza y echar la culpa del buen aspecto al maquillaje y arreglo.

    Las personas guapas con la falsa autoestima, tienen la creencia de que si les conocieran de verdad defraudarían. Se sienten como un engaño. Cualquier imperfección que tengan, como granitos, despeinarse, estar sin maquillaje, etc. les creará inseguridad. Por ello, como piensan que su belleza es gracias al arreglo, necesitarán estar siempre muy arregladas, a veces en exceso para aparentar seguridad.

    Jamás verás a estas personas desarregladas ni descuidadas porque si lo hicieran perderían su autoconfianza.

    Falsa-autoestima
    Se agarran a la imagen porque dudan de su valía personal. Esto puede ser contraproducente, porque en cuanto el físico se vaya estropeando con la edad, también la seguridad irá decayendo. Sin el físico se quedan en nada, se esfuma su personalidad segura.

    Éxitos profesionales:
    Nada mejor que un buen puesto de trabajo para refugiarse en él y olvidar que no nos valoramos por lo que somos de  verdad. Las personas de falsa autoestima que se escudan en sus éxitos profesionales, serán las que den su vida por el trabajo, sin apenas tiempo libre, pero no les importará porque sienten que son su trabajo y eso les da una identidad que les aporta seguridad. “soy abogado, soy médico, soy director, soy…” palabras mágicas, con las que se sentirán valorados exteriormente.

    Necesitan sentirse “alguien” porque si les quitas su trabajo sienten que no tienen valor. Recordemos que no somos nuestro trabajo. Un buen puesto no debería ir ligado a la identidad, lo importante es quien seas como persona, sin importar a lo que te dedicas. Alguien con una sana autoestima y un buen puesto, no se sentirá superior, disfrutará de su suerte pero sin alardear ni aprovechar su éxito laboral para sentirse “alguien”.

    En cambio una persona con falsa autoestima, necesitará presumir mucho de su puesto, incluso podría sentirse superior a otros. El complejo de superioridad esconde debilidad, es como un mecanismo de defensa que la mente pone en marcha para contrarrestar la falta de autoestima. Así las debilidades son enmascaradas y se produce el autoengaño como medida de salvación.

    Economía y posesiones:
    Igual que con el aspecto laboral, quien tiene una rica economía y muchas posesiones materiales, puede cegarse y unir su identidad a toda la riqueza material. El rasgo de una persona con una autoestima baja de economía alta, sería presumir de sus pertenencias y sobretodo, comprar todo lo necesario para estar a la última moda en todos los sentidos, ya sea en la ropa, en la electrónica, etc… Necesitarán tener lo mejor de lo mejor y lo más novedoso, porque así se sentirán valiosos.

    Ese valor no se dan cuenta que proviene de lo que opinen los demás, por eso necesitan exponer lo que tienen y presumir, para recibir reconocimiento de la sociedad. Como en realidad no se valoran, necesitan que los demás sí lo hagan. Así se alimenta la falsa autoestima, agarrándose a cosas exteriores que se pueden perder, como el trabajo, dinero, posesiones, belleza, etc. Las personas de autoestima alta, en la situación de tener una buena economía, no se aferrarán a las modas.

    No les importará llevar un móvil que no está a la última, tampoco necesitarán vestir de marcas caras como hábito, ni tener un coche lujoso, etc… No precisan ni presumir ni destacar, disfrutarán de lo que poseen, con humildad y sin sentirse superiores a nadie. Como gozan de una buena autoestima, no les importará lo que opinen los demás, no necesitan alardear de nada ni enseñar sus pertenencias.

    No buscan el reconocimiento de nadie, lo poseen ellos mismos en su interior.

    Narcisismo:
    Otra manera de ocultar inseguridades, sería la de ponerse una careta de narcisismo. Estas personas piensan que hinchando el ego y sintiéndose los mejores, solucionarán su problema.

    No lo hacen conscientemente, al no sentirse valiosos necesitan crearse una identidad falsa para sentirse bien en sociedad. Dan esa imagen de creerse los mejores pero en realidad por dentro no se sienten a gusto con ellos mismos. Pueden llegar a ser crueles, porque una persona que no se ama a sí misma, que no cree en su persona, tratará de atacar a las debilidades de los demás, para así situarse en una posición de poder, desde donde nadie podrá darse cuenta de su problema de autoestima.

    autoestima-fuerte

    Inestabilidad amorosa y éxito en ligues:
    Las personas inseguras le temen al compromiso. Algunas lo que hacen es buscar a una especie de pareja líder y segura de sí misma para entregarse y dejar que les lleven. Otras para esconder el miedo al compromiso, tratan de ligar de una manera pasajera. Intentan ser ellos quienes dejen a la persona, para así sentir que son rompecorazones de éxito. Le temen a estar mucho tiempo con la misma persona, por miedo a enamorarse o a que les dejen.

    Suelen alardear de ligar mucho, pero en realidad son inseguros e incapaces de tener una pareja estable.

    RASGOS LIGADOS A LA FALSA AUTOESTIMA
    Sentimiento de superioridad, envidias, crueldad con los demás, ya que si quieres ver cómo una persona se trata a sí misma, sólo tienes que observarla y ver cómo trata a los demás. Otros síntomas serían: La prepotencia, orgullo, criticones, no ser capaz de reconocer si se ha cometido un error y mucho menos de pedir perdón.

    Las personas que hablan en exceso poniendo mucho énfasis en ser el centro de atención, al tener una autoestima baja, necesitan “lucirse” y fanfarronear sobre su vida, hacer promesas y montarse proyectos a lo grande que no verán la luz. Este tipo de personas que mienten mucho presumiendo, lo hacen porque dentro de sí mismos no hay aceptación ni se sienten valiosos, entonces alardeando se sienten bien, es como si por un momento fueran los protagonistas de una fantasía que les pone en muy buen lugar.

    Cuando se cometen errores también se puede ver muy bien como está la autoestima. Quienes sean capaces de reconocer un error cometido y no se culpan por lo sucedido, porque no sienten que ellos sean el problema, sino que han sido las estrategias las que han fallado, tendrán una buena autoestima. Además no se quedarán lamentándose sino que buscarán otra manera de conseguir su objetivo.


    Cuanto  más nos despojamos de posesiones y apegos, es cuando más nos acercamos a nuestro “yo”. Las personas de autoestima baja tardan mucho más en superar las adversidades de la vida, incluso puede que no se recuperen y vayan arrastrando enfermedades psicosomáticas como una manera de vivir. Por eso es tan importante mantener una autoestima saludable, porque es la base de toda nuestra vida emocional. Condiciona por completo la vida.

    Fuente: La mente Maravillosa


  • El efecto de las palabras no dichas…
    Psico-neuro-inmuno-biología
    El efecto de las palabras no dichas… Entrevista al Dr. Mario Alonso Puig, Cirujano


    Tengo 48 años.  Nací y vivo en Madrid.  Casado, tres niños. Cirujano general y del aparato digestivo  en el Hospital de Madrid.  Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia:

    “Son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo’’

    “Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones    superiores del cerebro.  La zona pre-frontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influída por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por éso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”.  Hay que entrenar esa mente.

    Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión? Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.


    -¿Psico-neuro-inmuno-biología?
    Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano.  Una conexión que desafía el paradigma tradicional.  El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.


    -¿De qué se trata?
    Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entretenido en un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas.  El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.


    -¿Qué tipo de cambios?
    Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo.  Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecua


    -¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?
    Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro.  Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.


    -¿Cambiar la mente a través del cuerpo?
    Sí.  Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado.  Es más inteligente -no más razonable- llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.


    -¿Dice que no hay que ser razonable?
    Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento.  Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea.  Son más importantes el qué y el por qué que el cómo.  Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

    -Exagera.
    Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad.


    -Más recursos…
    La palabra es una forma de energía vital.  Se ha podido fotografiar con  tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente  personas con trastornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.


    -¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?
    Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una  frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metafórica. Ahora sabemos que es literal:

    “Todo ser humano, si se lo  propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

    -¿Seguro que no exagera?
    No.  Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones.  La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado.  No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.



    -¿Hablamos de filosofía o de ciencia?
    Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos.  Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales.  Científicos de Harward han demostrado que  cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.


    -¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?
    Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón.  Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.    
            
    -¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?
    El miedo nos impide salir de la zona de confort; tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos.  Para crecer hay que salir de esa zona.


    -La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.
    Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, si no sólo hay automatismos.  Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.



    -Déme alguna pista.
    Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra.  Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro.  El mayor potencial es la conciencia.


    -Ver lo que hay y aceptarlo.
    Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar.  Lo que se resiste, persiste.  La aceptación es el núcleo de la transformación.


    “Seamos el cambio que queremos ver en el mundo” 
    Mahatma Gandhi

    Entrevista realizada para La Vanguardia


  • El Universo Siempre nos dice Si
    “La Ley de Atracción es el amor de Dios en Acción”
    - Juan Carlos Fernández

    Una de las frases que se ha popularizado desde que se intenta  absorber la nueva energía es “el Universo conspira para que se cumpla tu deseo”.

    Esta frase prácticamente se ha convertido en una suerte de caballito de batalla. Sin embargo la frase tiene sus ribetes. ¿Qué significa realmente? En principio la frase hace referencia a la tan mentada ley del karma, para hablar de karma necesitaríamos muchas páginas. Lo básico es que es una ley de acción y reacción, ya se ha dicho aquí. Lo igual atrae a lo igual. Karma significa acción, toda acción conlleva una reacción equivalente y del mismo signo a la acción realizada.  Lo más  divulgado popularmente es que si alguien actúa obrando bien, en consecuencia experimentará hechos bienaventurados en su vida.

    Ya dije que karma es mucho más, pero partamos de esa base. Universo es lo que rodea y contiene a la persona y ahora decimos “Universo” en vez de “mundo” por razones lógicas y no sólo porque el conocimiento inmenso sobre galaxias y agujeros negros y expansiones constantes, ese viaje ininterrumpido que todos estamos haciendo junto con planetas y estrellas y demás materia estelar, sino porque Universo incluye también otras dimensiones, conocimiento que está siendo rubricado por la física contemporánea.

    Nuestra mente opera karmáticamente como un campo de energía con su propia carga gravitacional, esa fuerza de gravedad atrae y de acuerdo con el nivel vibratorio atraerá esto o aquello.  Creo que ya he hablado de una de las leyes fundamentales de la energía, la de correspondencia: como es arriba es abajo. El mundo denso y el mundo sutil están en estrecho intercambio.

    Hace muy poco me llegó un mail interesantísimo de una persona que hablaba de la ley de convergencia. Silvina Augeri habla de esa misma ley aunque sin llamarla así, sino basándose en su experiencia de vida. La ley de convergencia sostiene que un pensamiento nuestro nos conecta inmediatamente con todas aquellas personas, encarnadas  o no,  y con las frecuencias vibratorias que están en su misma franja o rata vibratoria. 

    Sería algo semejante a lo planteado en la película norteamericana  “El Secreto”. Por eso debemos ser cuidadosos con lo que pensamos y superar pensamientos-sentimientos obstáculos, deprimentes, negativos, porque quedaremos inexorablemente atrapados y atrapadas en esa franja. Hace mucho escuché que las personas éramos seres multidimensionales, y finalmente lo estoy empezando a comprender.

    Volviendo al Universo y su sí constante, creo que ya se entiende por qué dice “sí” siempre, porque responde exactamente a lo que queremos, porque sigue la vibración de nuestra mente, se acopla, se pone en resonancia con  ella. Así existen tantos universos como niveles de vibración pueden rastrearse y cada mente construye su propio universo al atraer lo afín. 

    Cuando decimos que cada persona vive en el mundo en el que cree nos referimos a eso. Podemos verificar esta ley del Universo en nuestra propia vida simplemente observando qué atraemos, quiénes nos rodean, con quien me tropiezo por la calle, qué señales me está dando lo que forma parte de mi entorno. El Universo no deja de darnos señales como semáforos justamente por esta ley de correspondencia, de karma y  de convergencia. 

    El llamado ¨mundo circundante¨ no está separado del observador, existe una continuidad entre energía mental y energía densa o, en otras palabras entre la mente y su entorno, ya se ha difundido lo suficiente el principio de la física cuántica que afirma: "El observador modifica a lo observado ". Si lo pensamos bien, es absolutamente lógico. Recordemos que un planeta grande como Júpiter tiene una fuerza gravitacional mayor que un planeta chico y eso provoca  una curvatura  más pronunciada del espacio tiempo.

    O sea que crea una dimensión temporal distinta  puesto que el tiempo no es un absoluto sino que depende de esa masa y ese espacio. Si nosotros como pequeños planetas tenemos un fuerte sentimiento de amor, cuanto más intenso, mayor será la gravitación que ejerzamos sobre otros cuerpos. Del mismo modo si nuestro sentimiento es de odio, sucederá lo mismo pero atrayendo vibraciones afines. Por eso quien obra bien, está protegido.

    Por  el mismo motivo quien vive en bajas frecuencias vibratorias se topa con la destrucción. Existe otro aspecto de esta visión global  entre la palabra “sí” y el Universo y es que el Universo me está mostrando el camino que debo seguir al decirme “sí”. Funciona como un espejo que me  indica la brecha por la que me conviene transitar si quiero alcanzar mi objetivo.

    ¿Qué significa esto? Significa que a veces mi mente o mi ego o mi ambición desmedida o tal vez un mandato social o familiar me impulsan a querer  empecinadamente obtener esto o aquello y yo me empeño y está bien que lo haga, pero si luego de mucho empeño nada resulta, quizá sea el momento de preguntarme si estoy en mi verdadero camino de vida, es decir si transito la senda que es la que anhela  profundamente mi corazón.

    Puede que sí, puede que no.  Cada uno de nosotros ha venido a este planeta escuela a realizar un aprendizaje, ese aprendizaje está ligado a lo que se llama comúnmente “la misión personal”, que no tiene que ser ningún salvataje espectacular, es una tarea anhelada por cada persona desde su ser más profundo y el desarrollo de esa tarea supone una autotransformación que afectará el mundo circundante. De modo que ir con los cuernos para adelante sin evaluar las respuestas, sin estar en consonancia con las leyes principales hace que corra el riesgo de malgastar mi vida. 

    Esa es una experiencia que podemos evaluar en nuestras propias vivencias cotidianas. A esas respuestas también las llamamos Dios. Yo podría citar muchos ejemplos, todo el tiempo estoy mirando qué señales aparecen. Jung llamaba a este fenómeno sincronicidad. Sin ir más lejos hace dos días un contacto de esos maravillosos que se me cruzan en Internet y me ayudan a conocerme, me sugirió un método.

    Esta persona me ofreció hacerlo con una cámara por Internet, ya que se es un facilitador autorizado. Y lo curioso es que no teníamos que cruzarnos ni siquiera por Internet y nos cruzábamos a cada instante por supuestos errores.  Esta persona me envía las direcciones de las páginas; enseguida  descubro, consternada, que todas las páginas estaban en idioma inglés. Mi conflicto con el inglés es consuetudinario. De buenas a primeras  yo  empecé a luchar frente a cada página con mi pobre inglés y pensé, ahora a traducir y entender lo que se pueda.

    Entonces me dije, esto tiene que tener una respuesta del Universo. Al otro día veo en mi computadora la pregunta de un programa que se quiere meter. Y me dije: “Uf, más información innecesaria”. Pero no sé por qué esta vez, acepté bajarlo. Que hay que reiniciar la PC y todo eso. No lo hice como para que el programa se fuera al demonio. Entonces ahí, de golpe y porrazo, estaba la franja con opciones. Y,  oh sorpresa, una de ellas era “traducción”. Puse  una de las páginas escritas en inglés sugerida por mi contacto y de inmediato la misma página con las mismas imágenes pero en castellano estaba frente a mí. El Universo me estaba diciendo sí.

    Tengo otros ejemplos más impresionantes, uno que sería más largo de contar,  lo resumo: el día que me anoté en la DGI dudando y temiendo porque los que hacemos lo correcto terminamos pagando por los que no lo hacen en ciertos países como el nuestro, pedí ayuda al Universo y miré hacia arriba. Aunque no lo crean en ese preciso instante me cayó plata del cielo, creo que  fueron treinta pesos. Le di veinte a dos viejitas jubiladas para que la energía se expandiera y para festejar la respuesta. Sí, no sé cómo sucedió, pero fue una de las tantas señales que tuve  aquel día vinculadas al dinero.

    Mi miedo alojado en mi mente pidió ser transformado en su propia intensidad en fe, y esa fe atrajo la energía materializada en billetes. Para los incrédulos les diré que es posible que alguien desde un colectivo haya tirado el dinero y volado hacia mí, algo de eso debe de haber ocurrido, pero la sincronicidad del momento es el milagro porque fue en ese instante.

    No siempre mi mente está tan enfocada ni tiene esa intensidad (la palabra clave para pedir es “intensidad” y la intensidad depende de la fe en la ley universal que crea un campo mental  y de la capacidad para enfocarse en el hecho en sí). Este hecho y otros me recuerdan que si mente, que como la de todo el mundo es poderosa, pudo hacer eso, puede hacer cualquier otra cosa.

    Tenemos que confiar en nuestra fuerza interior. Y el Universo inmediatamente nos acompañará. Por este motivo es que no estamos nunca solos, por la ley de convergencia  nos acompañan todos aquellos en muchos planos que están sintiendo y pensando como nosotros.

    Nadie está solo en este mundo,  vive codo a codo con su Universo personal. Y en su Universo están contenidos todas las posibilidades, todos los seres, pasado, presente y futuro y lo que está más allá.

     Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima
    Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 254 Volumén 2:Falsas identificaciones del  Autoconocimiento


  • Su personalidad según la astro-numerología
    Conozca su personalidad (o la de la persona que le interesa) a través de esta disciplina que combina la astrología con la numerología.

    La astro-numerología, es la síntesis de la astrología y la numerología, es decir la integración perfecta entre la ciencia de los cielos y la ciencia de los números.

    Uno representa la luz del Sol, dos representa la luz de la Luna, tres representa el planeta Júpiter, cuatro representa el nodo norte de la luna Rahu, cinco representa el planeta de Mercurio, seis representa el planeta Venus, siete representa el nodo sur de la Luna Ketu, ocho representa el planeta Saturno, y nueve representa el planeta Marte.

    Rahu y Ketu: El nodo ascendente de la luna es Rahu, mientras que el nodo descendente es Ketu. Las órbitas del Sol y de la Luna se interceptan en dos puntas, y estos puntos son esos nodos. Desde ahora, nosotros sabemos qué planeta representa cada número, por lo que podemos analizas las diversas características de los nueve números básicos.

    El concepto de Número del Camino de la Vida

    Si sumas todos los dígitos que abarcan tu fecha de nacimiento, conseguirás tu “número del camino de la vida”. Por ejemplo, Si Julieta nació el 4 de septiembre de 1949, su número será igual a 0+4+0+9+1+9+4+9 = 36. O sea, 3+6= 9. Nueve será el número de Julieta

    Una vez que usted encuentre su número o el de la persona de su interés, podrá saber sus características de personalidad, ya que estas son iguales a las del planeta que representa ese número.

    Las personalidades

    “Uno”
    Usted es un líder, no un seguidor, y se esforzará siempre por ser usted mismo y tener éxito en la búsqueda de todo lo que desea. Siempre está a la expectativa de cualquier proyecto que pueda llegar a interesarle.

    Para la mayoría de los Números de Camino de Vida “uno”, los esfuerzos para tener logros personales son hechos de una forma honorable, es decir sin dejar de ayudar a los demás. Éste es un Número que ofrece un gran potencial para vivir una vida activa, llena de aventura, amor, y logros.

    “Dos”
    Este Número índica que no es probable que viva solo por mucho tiempo más, ya que usted busca por instinto el matrimonio y el compañerismo.

    Al ser un pacifista natural, se encontrará más cómodo dando que discutiendo. Este Número también indica un buen trabajo con los otros, con mucha cooperación en la mayoría de los casos, y siempre siguiendo las instrucciones adecuadas. Siempre debe estar atento de no vivir por y para el otro, pues este Número tiene la tendencia de ser muy co-dependientes. Usted es un buen esposo/a, padre, y está muy atento del cuidado de su familia.

    “Tres”
    Este Número es probablemente el más agradable de todos, pues es el Número de la expresión personal, y de las actividades agradables en una atmósfera armoniosa. Su creatividad y sociabilidad atraen a muchos amigos y partidarios. Cuando usted comienza un proyecto, se interesa más en lo que pueden lograr sus esfuerzos que en cualquier aumento monetario que este pueda llegara a traerle.

     Tiene una tendencia a ser celoso, por lo que debe trabajar para mantenerla controlada; si usted da cuenta de esas sensaciones en un momento incorrecto, o a la persona incorrecta, podría perder el amor o la amistad de esa persona. También debe aprender a enfocar sus energías, en vez de dispersarlas. Los problemas que usted encuentre mientras busque el amor y la belleza, serán muy leves en comparación con el potencial éxito que podrá lograr.

    “Cuatro”
    Este podría ser un Número muy difícil, con una vida de trabajo duro. Su mejor apuesta, será encontrar el trabajo que le gusta hacer, con lo cual no sentirá el peso de la labor. Fomentar su capacidad natural para el trabajo detallista, le ayudará a evitar algunos problemas monumentales.

    El número cuatro también está parado sobre una base muy firme y sólida, por lo que usted, que es muy ordenada y digno de confianza, podrá lograr que muchos secretos del trabajo le sean confiados a su persona.

    La mayoría de estas personas tienen hogares felices y están satisfechas con su vida y su carrera. Sin embargo, son algo obstinados, tienden a padecer envidia, y cierran su mente a la mayoría de las nuevas innovaciones; eso es lo que tendrán que superar.

    “Cinco”
    En estos Números, se cuenta con el potencial de mucho entusiasmo para lograr cambios, libertad, variedad, aventuras y curiosidades. Pueden tener una tendencia a engancharse con una persona o una situación, lo que hará el camino más difícil; es necesario que empiecen a aceptar otros tipos de cambios frecuentes, los busquen o no.

    En poco tiempo, podrán vivir muchas mas cosas que la mayoría de la gente, por lo que deben tomar su espíritu aventurero cuando consideren las opciones de matrimonio y carrera. El punto bajo, son los excesivos apegos físicos y/o emocionales a otras personas. Se debe luchar contra esto, para alcanzar la felicidad que usted desea.

    “Seis”
    Muchas veces, será llamado a pacificar y ayudar a los otros, para tomar decisiones difíciles. Efectivamente, este Número tiene que ver con la ayuda, la responsabilidad y la búsqueda en satisfacer las necesidades de otras personas.

    Buscar la perfección en los demás, puede conducirle a algunas decepciones en el amor y los afectos. Debería estar casado o en una relación sólida, pues el camino para el Número Seis, está plagado de amor, familiaridad, armonía, y servicio a los demás. El punto bajo, tiene que ver con algunos problemas con su pareja, que podrían conducir a la separación o el divorcio.

    “Siete”
    El Número Siete, tiene que ver con alguien que ha estado mucho tiempo solo, aunque muchas personas deseen contar con su compañía, gracias a su espíritu soñador y algo filósofo. Este Número se refiere más al conocimiento y a la claridad espiritual, que al lado material de la vida.

    No será una buena pareja hasta que exprese sus sensaciones con las personas que usted ama. Si bien su deseo de paz es grande, también tiene un fuerte deseo de aislamiento mental. Debe intentar perfeccionarse en todas estas áreas señaladas.

    “Ocho”
    El Número Ocho, es el de la autoridad, los logros materiales y el poder. Sin embargo, el poder también corrompe, por lo que necesita controlar esta avaricia por la dominación y el dinero, desarrollando prácticas más y éticas y morales en los negocios, así como también aprendiendo a escuchar y a entender a los que no son tan agresivos como usted.

    En este Número, siempre se tiende al éxito, aunque también se puede ir a la quiebra, o incluso experimentar ambas situaciones en diferentes partes de la vida. Al ser muy materialista, también podrán ser muy buenos abastecedores de su familia.

    “Nueve”
    Los que poseen este número, suelen ser parte de un grupo de gente selecta que suele conocer mucho de este mundo. Son intuitivos, bien informados, entendidos, y profundamente sensibles.

    Sus perspectivas pueden ser muy amplias, pero tienen la tendencia a retirarse y vivir en sus sueños, lo que los hace parecer distantes y poco sociales con el exterior. Por lo tanto, es importante mantenerse con los píes sobre la tierra. Siendo personas buenas y consideradas en sus relaciones personales, sus vidas de amor no deben sufrir ningún revés muy complicado.


  • Cómo nos percibimos a nosotros mismos 2/2

    Otra de las falsas identificaciones es:

    La Identificación con el lugar social.
    Esta identificación ha sido y es muy importante. Cuando a alguien se le pregunta quién es, responde: Soy médico, soy madre, soy maestro, soy empleada, etc. La cultura ha hecho que la gente se identifique con aquello que realiza en el mundo para  subsistir materialmente o, en suma, ganar dinero y como la sociedad se ha brutalizado en ese sentido, la gente estudia, dedica todo su tiempo a eso, en prepararse para ganar dinero. Y luego como dedicó todo el tiempo de su vida, es decir su vida misma para aprender a ganar dinero, se define por el rol. Existe una clasificación de la gente que nos llegó de Estados Unidos en la que se divide al mundo en dos grandes grupos: ganadores o perdedores.

    Eso es una barbaridad, ya que una vez que se identifica a la persona con uno de los dos le queda como estigma. Nadie es ganador o perdedor desde el vamos, lo erróneo es que esta calificación se basa en ganar dinero o éxito social. Esta clase de visión produce violencia y es una visión clasista. Si vamos a importar ideas que sean un tanto más ecuánimes ¿no?  Se escucha con frecuencia últimamente “Fulano es un winner”. Es un error enorme definir a las personas por un solo aspecto de sus vidas y encima por un aspecto tan superficial. Un famoso escritor dijo que esos escritores que van con sus manuscritos a las editoriales y no los publican resultan patéticos.

    Con ese criterio Borges, Faulkner, Kafka y tantos otros,  han sido patéticos, el valor que subyace en este comentario es el mismo que ha creado la idea de perdedores y ganadores. Si tomo al éxito, que es un síntoma cambiante y frágil, como patrón de medida, le pongo el sello de mi propia emocionalidad a cada cosa en tanto responda a mi deseo o no. Es patético para él cuya medida es el éxito y no el valor literario en sí mismo que no depende casi nunca de la cantidad de libros vendidos ni de la fama del escritor.

    ¿Qué evolución espiritual puede tener una persona que focaliza todo su ser en el rendimiento que otorga una imagen externa, una visión adornada para los demás?  Esa persona queda apresada en la figuración. Vive para el afuera. Esta característica de poner la autovaloración en un criterio ajeno a la persona misma es un rasgo del patriarcado basado en la dominación del más fuerte, en las jerarquías y por lo tanto en el sometimiento. Ese esquema no sirve más. Es obsoleto. El desarrollo espiritual tiene que ver, ya lo he dicho,  ante todo con la felicidad, con la alegría. ¿Y eso cómo se mide desde afuera?  

    Hemos visto últimamente cómo la gente se enferma y muere por exceso de trabajo. El exceso de trabajo es un síntoma de la enfermedad del ego. Las enfermedades en boga son el resultado de esa falsa identificación con el lugar social: fobias, estrés, cardiopatías, enfermedades derivadas del agotamiento. Hay una tendencia en la actualidad en los grupos espirituales a responder cuando la gente recién se conoce, sin decir su profesión, porque eso encasilla a las personas y crea también falsos escalafones. La gente, al presentarse a otras personas,  responde diciendo su nombre y detalla apenas su proceso de autoconocimiento. Es una forma de relacionarse desde lo profundo y no desde lo aparente. Occidente le ha otorgado  gran valor al hacer, al accionar en el mundo, y eso es el resultado de la falta de afecto.

    Hay que hacer, mostrar, para sentirse  apreciado, porque las personas no son valoradas por el simple hecho de ser personas, tienen que ganarse su lugar incluso en el interior de las familias.  Las personas se levantan cada día y se dicen secretamente: Tengo que demostrar que valgo. Y se dejan llevar por la loca carrera de la acción. ¿Qué clase de valor es ese que me lleva a la muerte o al agotamiento? ¿Qué valor humano es el que hoy me otorga reconocimiento colectivo y mañana me tira a la basura?

    He citado tres falsas identificaciones que son: 
    • La identificación con el pasado  
    • La identificación con el futuro   
    • La identificación con el lugar social  


    Identificación es el apego de nuestra mente a una idea que el propio ego forjó de sí mismo y con la que construye un símbolo de lo que cree que es.  Y existe una última  identificación que tal vez sea la más encubierta y es:

    La identificación con el lugar de los otros.
    Esta identificación es peligrosa porque se confunde con solidaridad o buenas intenciones. Aunque también se sustenta en la tendencia humana a la proyección. Nos proyectamos en lo que nos rodea, sean personas, situaciones, impedimentos, circunstancias, etc. A veces el peso del obstáculo es tal que le damos una mayor envergadura y se convierte en el eje de nuestra vida.

    Puede ser un familiar enfermo, una madre indiferente o ausente, un empleo engorroso, aburrido o exigente, una dificultad monetaria perpetuada en el tiempo, cualquier elemento que obstaculiza nuestra vida presente, entonces lo primero que se nos cruza por la mente es afirmar:  -Ah, si no estuviera esto en mi vida todo sería mejor.

    Así la mente comienza otra vez su operación clásica de separación. Rechazando lo que nos está ocurriendo, nos escindimos interiormente. La solución no es identificarnos tampoco con su opuesto complementario, lo que equivale a una forma de negación,  ya que en realidad se nutren de una misma energía porque es la misma energía oscilando en sus dos polos, sino transitarlo, aceptarlo sin apegarnos a eso, sin hacer jugar nuestra identidad en eso. La trampa en el caso de esta falsa identificación reside en que tomamos esa prueba en nuestra existencia como un obstáculo que habría que extirpar y no como un desafío y una oportunidad.  

    Me atrevería a afirmar que todos, en mayor o menor medida, experimentamos un grado de esta falsa identificación. Nuestro nivel evolutivo no nos permite todavía comprender que todo lo que experimentamos, que todo lo que nos produce dosis de dolor es necesario para alguna clase de aprendizaje que necesitamos alcanzar, por ese motivo seguimos creyendo que si pudiésemos quitar alguna cosa, al menos una, nuestra vida despegaría.

    Y es un error. Ese obstáculo al enfrentarse con nuestra resistencia a aceptarlo, se fortalece, en realidad lo fortalecemos nosotros con nuestra manera de enfocarlo. Y lo convertimos así en un emblema de nuestra incapacidad. Pero eso que está allí afuera, ese lugar del otro, es el reflejo de algo que está dentro de mí y lo que puedo modificar es lo que está adentro, sólo así su resonancia, que se ubica afuera, experimentará cambios. 

    La situación económica difícil suele funcionar como chivo expiatorio perfecto en esto del lugar de los otros. Nos olvidamos de que todo lo que nos rodea es el resultado de nuestro propio comportamiento y de nuestro modo de pensar. O en todo caso de algo anterior a este cuerpo. Este es el lugar de la victimización y el tema da para muchas páginas. Toda victimización resulta de una interpretación errónea de  la propia situación actual.

    Y la identificación con el lugar de los otros es proclive a la victimización.  Siempre hay algo que podamos hacer para modificar nuestra situación, pero en el caso extremo de no poder hacerlo, siempre está modificar nuestra mirada sobre esa situación y eso nos ubicará inmediatamente en otro lugar. Cada una de estas cuatro falsas identificaciones pueden ser profundizadas pero todas se basan en una idea equivocada sobre nuestro concepto de persona. Es importante que reflexiones sobre ellas porque tarde o temprano nos daremos cuenta de que oscilamos entre una y otra a lo largo de nuestra vida, a veces en apenas un acercamiento.

    Al menos eso me pasa a mí. La identificación con el lugar de los otros merece especial atención. La mayoría de las personas siente que es injusto que haya vivido o viva determinado dolor o condicionamiento. Y ahí está la clave de su evolución. La aceptación de todo lo que soy, he vivido y me rodea es el gran primer y último paso en este camino de autoconocimiento.

    Hace unos cuantos años un amigo me hizo el siguiente comentario: "Fulano se la pasa criticando a su trabajo, no se da cuenta de que si no aprende a valorar su actual trabajo, nunca podrá tener otro". La mayoría de la gente cree que es al revés, que si cambia lo externo cambiará su estado de ánimo. Impone en el afuera, en ese otro una condición y así condiciona su propia vida. Es una modificación en su actitud hacia lo que tiene y lo rodea lo que producirá una acercamiento a lo anhelado. Recuerdo el principio Hemético Universal: “Lo que es adentro es afuera”.

    Y aquí la parábola de Cristo sobre las dos mejillas encuentra su ubicación. Poner la otra mejilla es aceptar la dualidad de lo que llega a mi vida y abrazarla enteramente. Ese es el camino crístico. La energía al no encontrar oposición en mi mente abre canales. El lugar del otro o si se prefiere, el lugar de lo otro, es una circunstancia que la vida pone delante de mí a manera de desafío y prueba. Personalmente esta es la falsa identificación en la que yo necesito trabajar más, indagar más.

    No somos meros condicionamientos del pasado, ni la  pura potencialidad  de lo que  se supone podemos llegar a alcanzar en un futuro, no somos nuestra profesión ni tampoco somos eso que las circunstancias familiares o sociales nos determinaron, el único lugar posible es el del presente.

     Y el presente es un lugar inestable, cambiante, fluctuante pero en el que todo es posible y en el que a la vez todo, como acabo de decir, no deja de transformarse. De modo que no hay posibilidad de aferrarse a nada de modo permanente. Cuando nos aferramos mediante una operación mental a alguna idea fija, ya sea esta de sobrevaloración o de limitación o impedimento, cuando nos aferramos a alguna persona o a alguna circunstancia, frenamos el fluir de ese presente. Y así detenemos nuestra evolución. La vivencia del presente nos ubica en lo que los budistas llaman la impermanencia.

    No, no es para nada fácil ocupar este lugar, sin embargo es el único lugar donde la vida fluye, cualquier identificación es un acto de freno y congelamiento,  pensemos que en los otros cuatro lugares la vida se estanca, la mente encuentra sus parámetros preferidos que son la solidificación de lo conocido.  O la ilusión hueca. Habitar el presente no es factible si la mente toma el comando, el presente sólo puede habitarse siguiendo el llamado del propio corazón. Las ideas prefijadas desfallecen frente al cambio constante. Las coordenadas están regidas por las funciones de oposición, separación y detenimiento.

    Pero la vida no funciona así, basta mirar alrededor, si no nos armonizamos con los movimientos de la vida, entramos en fricción con sus leyes y sufrimos. Eso es lo que ocurre. Ahora bien, para poder sostener este habitar en un presente cambiante debemos poseer algo que nos sostenga para no caer en el vacío.  Yo personalmente creo en la evolución y en la trascendencia del ser humano, lo que supone que la tierra es un planeta escuela, un paso más en un largo camino siempre ascendente para mi conciencia. Pero para quienes no creen en esto, la vida misma con sus leyes permanentes puede ser la sustentadora de este movimiento magistral e inevitable que significa transitar por ella: vivir. La vida es más sabia que los trucos de  nuestra  mente.  

    Es importante recordar en nuestra mente oscila y, cuando necesita encontrar una energía densa, elige alguna de estas cuatro falsas identificaciones y así se  desconecta del  verdadero ser que no está relacionado o no depende del lugar social, del espacio de los otros, ni del peso de lo ocurrido antes ni del anhelo de lo que vendrá.  Es preciso que estemos alerta y revisemos constantemente nuestro concepto de persona, porque una identificación falsa equivale a sufrir del mismo modo en que identificarnos con nuestro ser interno es fuente de dicha. Para nuestro ser interno no hay tiempo y los lugares no dependen del espacio tridimensional. Desde ya esto sólo es posible únicamente despertando ese otro órgano de conocimiento adormecido por la cultura: nuestro corazón. El amor que sentimos es lo único que puede definirnos más cabalmente.

    Hasta aquí he desarrollado someramente  la tendencia de nuestra mente a identificar a nuestra persona con situaciones o aspectos que nos alejan de nuestro verdadero ser. A esta tendencia la clasifiqué en cuatro grupos llamados falsas identificaciones. Y son:  La identificación con el pasado     La identificación con el futuro     La identificación con el lugar social     La identificación con el lugar de lo otro o del otro     Obviamente estas son llamadas falsas identificaciones porque nos dan una sensación de identidad que se apoya en una mentira, debido principalmente que la identificación se produce con  un parámetro que es variable y como tal puede desaparecer.

    Por ejemplo, la falsa identificación con el lugar social puede basarse en el dinero que una persona tenga y nada hay más volátil que el dinero, pero también se puede apoyar en su éxito profesional que, aunque se presente sólido y asentado, puede coartarse, incluso una habilidad artística puede perderse por quiebres físicos o mentales. De modo que la identificación con el lugar social como forma de crearse una identidad es endeble y curiosamente suele ser la que más otorga identidad  actualmente, ya que vivimos en una sociedad que pone su punto de mira en la apariencia exterior.   

    Recuerdo que estando en un país caribeño, amigos de ese lugar insistían en llamarme “ingeniero” antes de decir mi nombre. Le pedían al mozo esto o aquello para el ingeniero. A mí me daba mucha risa y les aclaraba que yo no era necesario que me nombraran así, pero para ellos era importante que yo aparentara serlo. Salvando las diferencias culturales entre  países, en México los títulos profesionales substituyen a los nobiliarios europeos; trabaje en una empresa trasnacional y en mi labor profesional se de muchas otras donde no se usa el título profesional, simplemente Sr. Fulano, Srita X, etc… a efecto de no poner trabajas por diferenciación al ambiente laboral.

    El efecto de una identificación de la persona con su rol social suele ser el individualismo, la actitud competitiva y el engreimiento, que conlleva desprecio hacia terceros. El apego al pasado y la identificación de la propia identidad con lo perdido se manifiesta en personalidades depresivas, negativas, pusilánimes, que  se desconectaron de su capacidad  para  ver las oportunidades de crecimiento que ofrece el  momento presente.

    Aunque quizá el resultado  más visible o notorio de la identificación con el pasado  en los tiempos que corren son esas personas que no aceptan el paso del tiempo y viven haciéndose cirugías para aparentar una edad distinta a la que tienen.  La identificación con el futuro está a la orden del día y se  expresa en fobias y estrés y en los tan populares ataques de pánico, que son hijos de la ansiedad y la ansiedad podría considerarse como   la enfermedad  básica que nace de la identificación con el futuro.  

    El efecto más visible para mí de la identificación con el lugar de lo otro, es la inhabilitación de una persona para centrarse en sí misma y auto observarse, porque todo en ella tiende a creer que el impedimento para su goce está en la situación que considera impuesta por la vida. Eso que se presenta, al no ser aceptado, se convierte en un mole que obstaculiza el fluir de la energía. De esta manera la persona se paraliza a la espera de que se produzca un cambio en su vida exterior, sin descubrir que ese supuesto escollo es la gran oportunidad para su transformación.  Una vez más el poder está puesto afuera, ha sido entregado.

    Claro que todo esto es muy fácil enunciarlo y  muy arduo llevarlo a la práctica. Sin embargo no bien nuestra conciencia enfoca un problema tiende a encontrarle la solución, el solo hecho de detectar el conflicto es prácticamente la garantía de un camino de superación. Y no es puro optimismo, lo difícil es detectar el conflicto, saber cuál es el problema, porque nuestra mente tiende a ocultárnoslo para continuar en lo conocido. Tomar conciencia es una llave y un disparador a la vez.

    No bien la mente descubre la dificultad, ya nada es lo mismo y, tarde o temprano,  se activa la  auto – transformación. Creo que esto se produce por el movimiento de la energía que responde a la polaridad. Al focalizar el conflicto se promueve un movimiento de los dos polos que están siempre conectados. Así que tomar conciencia es un reto y una responsabilidad que nos empuja inevitablemente a un cambio de estado. Incluso en el marxismo hay una premisa que dice algo así como que cuando se identifican las raíces de un problema, están sentadas las bases de su solución.   

    Podría explayarme sobre los efectos de estas falsas identificaciones hasta el cansancio, lo que considero importante para mí y, por la misma razón, para los demás, es detectar en ciertos momentos de mi vida, cuándo me estoy identificando equivocadamente, cuando mi persona se apega a un concepto de lo que no es en verdad. Y así, descartando erróneos apegos, se va fortaleciendo mi identidad genuina en  ese intenso camino de ir hacia adentro. Las guerras y disputas en el mundo entre las personas, las naciones y las culturas, se deben a que cada uno de nosotros cree ser quien no es y choca con lo que el otro a su vez cree ser.

    Es la lucha por el poder mundano que nos impide el  acceso al amor, al intercambio desinteresado y la valoración del semejante. De modo que revisar nuestras identificaciones es la base de todo camino de autoconocimiento. Sé que he sido redundante en estos cinco artículos, pero sigo creyendo que son importantísimos o, mejor dicho, que importa trabajar en esto. Yo lo continúo haciendo. Hay vidas enteras identificadas completamente con una de estas formas erróneas.

    El mundo con sus valores superficiales nos empuja a creer que somos algo distinto de lo que somos. Cuando creemos que  nuestra identidad está asociada con algo, luchamos por defender lo que entendemos nos define y esa lucha nos aleja de los demás, porque instaura una suerte de fortaleza de autoafirmación. Para encontrarme con los demás necesito identificarme con mi propio centro que está vacío de aditamentos y es común a todos los seres humanos.

    Las supuestas cualidades de las falsas identificaciones son murallas. El peligro de las falsas identificaciones es que  mientras nos ocupamos en creer y sostener lo que no somos, sustentado por  la identificación del yo, digamos que mientras nos entretenemos con eso, perdemos la valiosa oportunidad de descubrir quiénes somos en realidad. Y ese conocimiento, ese concepto que construye nuestra identidad,  es la base de todo lo que  pensamos, sentimos y hacemos.

    Esta época de Navidad es propicia para descubrirnos a nosotros mismos. Y este tema de quién soy, es el primero que  nos conviene enfocar.  Fue Cristo quien en plena sociedad esclavista lanzó un nuevo concepto de persona absolutamente revolucionario. Valorizó el trabajo en una sociedad que recluía ese quehacer a lo más bajo de la escala social: el esclavo. Amplió la dimensión de la persona humana a un plano ético, equiparó a los seres humanos a la condición de divinidad pero a todos los seres por el simple hecho de nacer humanos.

    En una sociedad tan estratificada como la esclavista este fue un impacto en la conciencia. Habló además de la existencia de otra dimensión fuera del mundo. El saber quién se es, hizo que la humanidad post cristiana le encontrara un  nuevo sentido a la vida. Una vez más debemos hacer conciencia de nuestro poder para darle un  valor trascendente a nuestra vida, para saber cuál es el genuino objetivo de pisar la tierra. Pareciera que nos hemos olvidado que ante todos somos personas que sentimos, que ayudamos a los demás, que tenemos ideas sobre la vida y la muerte y que hemos venido a aprender y a mejorar nuestra condición básica de  ser humanos. Lo que creemos que somos nos conduce por una determinada senda.

    Es esa idea lo que nos hace encontrar el final del camino ¿Si no sabemos quiénes somos en verdad, adónde iremos a parar?

     Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima
    Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 253 Volumén 2:Falsas identificaciones del  Autoconocimiento


  • Ahora que ya morí...

    ¿Qué sucede? no entiendo, solo sentí un dolor fuerte en la cabeza, mareos y ahora estoy tan confundido. ¿Qué pasa? por qué mi esposa corre y llora.

    Dicen que morí, pero no, estoy aquí pero ellos no me ven y no puedo abrazarlos. Oh,  ya veo, están trasladando a alguien en una carroza fúnebre, soy yo mismo, que extraño.

    Veo a mi familia con gran dolor, todos lloran, pero yo solo veo, ya no siento dolor ni tristeza, es como ser un espectador. Pasan los días, mi familia regresa a casa sin mí, les dejo un gran vacío.

    Ya alguien ocupa mi puesto de trabajo, todo vuelve a ser como antes, corren, atienden llamadas, hacen pagos, envían documentos, firman planillas, en fin es como si nunca hubiese faltado yo, que bien, algunos compañeros se acuerdan de mi a ratos y lamentan que ya no este.


    Sin embargo en mi familia, el vacío persiste, mi esposa llora, esta confundida, no sabe cómo hacer sin mí, mi hijo pequeño pregunta: - ¿Dónde esta papá? y mi esposa le dice que en el Cielo, mi hija mayor acaba de comprender dolorosamente lo que es la muerte, no deja de llorar, no quiere ir a clases, no se puede concentrar, tampoco come. Mi perro se paró en la puerta y de ahí no hay quien lo saque, come, bebe agua y regresa a su puesto de espera.

    Pasa el tiempo, mi hijo cumple cuatro años y yo no estoy, él se aferra a su mamá, se ha vuelto tímido y retraído, no hay una figura paterna para él, ya papá no está...

    Mi hija ya de 11 años casi no habla, a veces su mama la encuentra llorando, bajo mucho las notas y no muestra interés por nada.

    Mi querida esposa, con toda la carga sobre sus hombros, la responsabilidad de dos hijos pequeños, tiene que sonreír a los niños para darles fortaleza.

    Ya pasaron siete años y todo sigue igual, en casa el vacío, la tristeza, en la empresa donde trabajaba ya nadie me nombra y todo sigue igual sobre la marcha.

    Sabes que dijo el forense? Que morí por stress, en mi cerebro se reventó una vena por una subida de tensión que me dio, cuando me llamaron de mi trabajo y me dijeron que de los 10 camiones que solicite solo llegaron 7. Y todo acabo...

    Ahora me doy cuenta que para la empresa que trabajaba siempre era uno más, completamente reemplazable en cualquier momento, pero que para mi familia era único e irreemplazable.


    Por favor dedícate a lo que de verdad es importante, todos necesitamos un trabajo que nos permita cubrir nuestras necesidades básicas, pero no te entregues a una empresa, entrégate a tus seres queridos... Abraza a tus hijos, besa a tu esposa, llama a tus amigos, es a estos seres a quienes de verdad le harás falta cuando ya no estés... Y demuéstrales tu amor no con dinero sino con detalles de amor.



  • ¿Por qué no hacerlo por mi?

    La primera cosa que se nos ocurre hacer con alguien que queremos es cuidarlo, ocuparnos de él, escucharlo, procurarle las cosas que le gustan, ocuparnos de que disfrute de la vida y regalarle lo que más quiere en el mundo, llevarlo a los lugares que más le agradan, facilitarle las cosas que le dan trabajo, ofrecerle comodidad y comprensión.

    Cuando el otro nos quiere, hace exactamente lo mismo.

    Ahora, me pregunto: ¿Por qué no hacer estas cosas con nosotros mismos?

    Sería bueno que yo me cuidara, que me escuchara a mi mismo, que me ocupara de darme algunos gustos, de hacerme las cosas más fáciles, de regalarme las cosas que me gustan, de buscar mi comodidad en los lugares donde estoy, de comprarme la ropa que quiero, de escucharme y comprenderme.

    Tratarme como trato a los que más quiero.

    Pero, claro, si mi manera de demostrar mi amor es quedarme a merced del otro, compartir las peores cosas juntos y ofrecerle mi vida en sacrificio, seguramente, mi manera de relacionarme conmigo será complicarme la vida desde que me levanto hasta que me acuesto.

    El mundo actual golpea a nuestra puerta para avisarnos que este modelo que cargaba mi abuela (la vida es nacer, sufrir y morir) no sólo es mentira, sino que además está malintencionado (les hace el juego a algunos comerciantes de almas).

    Fuente: Jorge Bucay - "El camino del Encuentro"