El fin de un romance suele ser un periodo muy doloroso. Nos decimos continuamente «Valgo muy poco» y nos castigamos. Pensamos que el hecho de que la otra persona ya no desee estar con nosotros significa que no valemos lo suficiente, y muchas veces nos hundimos en una profunda desesperación. Pero no es verdad que no valgamos lo suficiente. Todas las relaciones son experiencias de aprendizaje. Nos unimos y compartimos energía y experiencias durante un tiempo. Juntos aprendemos lo que podemos. Después llega el momento de separamos. Es normal y natural.

No te aferres a una relación romántica ya desgastada simplemente para evitar el dolor de la separación. No aceptes malos tratos físicos o emocionales simplemente para estar con una persona. Jamás tendrás una vida plena y satisfactoria si te aferras a viejas experiencias. Cuando permitimos que nos traten sin respeto, decimos: «No merezco que me amen, de modo que tengo que continuar aquí y aceptar este comportamiento. No soporto la soledad (estar a solas conmigo) y sé que jamás encontraré otra relación». Estas afirmaciones negativas te hunden. En lugar de hacer eso, escucha las señales.

Cuando una relación se acaba, la Vida te da la oportunidad de una nueva experiencia- Ese puede ser un tiempo para agradecer, para reconocer y apreciar todos los momentos felices que pasasteis juntos, y para valorar todas las experiencias de aprendizaje. Después puedes liberar a esa persona con amor y dar el siguiente paso en tu vida. Es un tiempo para amarte con ternura y comprensión. No es el fin del mundo; es el comienzo de una nueva fase. Sintiendo amor por ti, esta nueva época de tu vida puede ser mucho más maravillosa que la que acaba de terminar.

Extracto de "El poder está dentro de ti" - Louise L. Hay

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