No finjas ser lo que no eres. 
Eres lo que crees que eres. “¿Qué crees que eres?” 

Si utilizas tu conciencia, verás todo lo que crees y es así como vives tu vida. Tu vida está totalmente dominada por el sistema de creencias que aprendiste. Cualesquiera que sean tus creencias están creando la historia que estás experimentando. 

Lo que crees sobre ti mismo no es real y no es importante, a menos que quieras crear una historia mejor para ti. 

La palabra constituye tu poder de creación y ese poder puede utilizarse en más de una dirección. Una dirección es la impecabilidad, en la que la palabra engendra una preciosa historia; tu cielo personal en el mundo. La otra dirección es la del uso erróneo de la palabra que destruye todo lo que te rodea y crea tu infierno personal. 

Nada puede existir sin la palabra, porque la palabra es lo que utilizamos para crear todo lo que conocemos. 

No utilizarás tu conocimiento contra tí mismo, lo que significa que tu voz del conocimiento no utilizará la palabra para juzgarte, declararte culpable y castigarte. Tu mente es tan poderosa que percibe la historia que tú mismo creas. Si creas juzgándote a tí mismo, entonces creas un conflicto interior que no es más que una pesadilla. 

Ser impecable con tus palabras significa realmente  no utilizar nunca el poder de las palabras contra ti mismo. 

Cuando eres impecable con las palabras, nunca te traicionas a tí mismo. Nunca utilizas las palabras para chismorrear sobre ti mismo, ni para esparcir veneno emocional contando chismes sobre otras personas. El chismorreo es la forma principal en la que la sociedad se comunica, y aprendemos a chismorrear por acuerdo. 

Extracto del libro de Don Miguel Ruíz "El Quinto Acuerdo"

Continuará ...

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