55. PONGA TODO SU INTERÉS EN TODO LO QUE HACE. Los resultados vienen en proporción al entusiasmo. Entusiásmese por lo que hace y verá que facilidad obtiene para realizarlo. Secreto para adquirir entusiasmo por un tema: ahondar en él, estudiarlo.

Averigüe datos acerca de la obra que usted hace, de la empresa en que trabaja. ¿Quiere adquirir entusiasmo acerca de una localidad? Aprenda todo lo que pueda, acerca de ella. Verá que le fascina. Mézclese con la gente. Hágase uno de aquel lugar, y se entusiasmará.

Recuerde: nunca se hicieron cosas importantes sin entusiasmo. Cuando dé un estrechón de manos, estréchelas de verdad. Cuando aplauda, hágalo sonoramente y no con desgano, que eso desanima al aplaudido. Cuando responda al teléfono, hágalo con un "¡Hola!" que entusiasme al que está al otro lado de la cuerda. Sonría con los ojos. La gente quizá no mirará a sus dientes, pero si se impresiona con su mirada alegre y cariñosa. Acaricie con su mirada. Los santos y las grandes personalidades de la virtud eran muy severos y se abstenían de acariciar con sus manos, porque sabían que eso debilitaba enormemente la pureza de costumbres y la voluntad, pero siempre acariciaban con su mirada: o sea, sabían mirar el rostro de las personas con una amabilidad, bondad y aprecio, tan agradables, que la caricia de sus ojos proporcionaba mucha mayor felicidad que todas las demás.

¿Sus buenos días son realmente buenos? ¿Sus felicitaciones son entusiastas? ¿El "Cómo está", revela de veras interés? Un discurso pronunciado con entusiasmo puede ser recordado por muchos años, pero un discurso dicho sin entusiasmo será olvidado días antes de la próxima semana.

Un: "gracias" frío no gusta a nadie. No significa nada. Que su "gracias" sea tan entusiasta que signifique: "Muchas gracias".

Autor: Eliécer Sálesman

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