La persona que practica el Arte de Bendecir:

- Gradualmente alcanza un estado de simplicidad y pureza, similar a la de un niño. Esto conlleva la eliminación de todo lo que es inútil, insignificante en la vida, ganando en cambio la riqueza de una vida dedicada a Dios.

- Experimenta de un modo pleno la alegría de vivir, una amplificación de la capacidad de apreciar los placeres simples, tales como ser capaces de disfrutar un estado de relajación, una flor, una sonrisa, y otros deleites.

- Se vuelve lleno de compasión hacia todos los seres, experimenta un estado de cohesión con todo, sin menosprecio, desinterés, u odio. Se vuelve un mensajero de Dios para los demás.

- Está lleno de comprensión y buena voluntad hacia los demás. Comprende que no tenemos el derecho de imponer nada a nadie, ya que cada uno es único. Esto crea una misteriosa conexión con las personas, lo que es percibido a través de le empatía.

- Purifica todas sus intenciones. Se siente intuitivamente que todo objetivo encierra dentro de sí el objetivo real. En un punto se dará cuenta de que este hecho no puede disimularse más, porque solamente logrará deshonrarse a sí mismo, y de este modo podrá lograr cambiar su destino, trascendiendo el karma.

- Se vuelve una persona totalmente optimista que contempla la vida desde un punto de vista totalmente transfigurado. Siempre tiene los medios para apreciar y desarrollar la vida de un modo benéfico, y encontrarse lleno de confianza.

- Se transforma en una fuerza generosa, dedicada a un ideal divino. Está mejor preparado para reconocer la Energía Divina, y a fin de transmitirla hacia los demás, desarrolla sus capacidades de transmisor.

- Se vuelve completamente libre de prejuicios, dogmatismos y concepciones rígidas. Es capaz de dominarse más a sí mismo, y tener un alto grado de consciencia tanto de situaciones como de personas. Es consciente de que todo daño causado a un ser es una ofensa a las leyes de Dios, y no puede permanecer inadvertido.

- Observa, comprende y respecta espontáneamente las leyes de la naturaleza, contemple todo con atención, y obedece esas Divinas Leyes.

- Logra un perfecto sentido de justicia. ¿Cómo puede explicarse el sentido de justicia, sin Dios? Quien practica el Arte de Bendecir adquiere la intuición de la Justicia de Dios.

- Comprende a todos los seres, especialmente al sexo opuesto, de un modo más intuitivo. Por ejemplo, cuando alguien nos perturba, debemos ir más profundamente dentro de nosotros, y recuperar esta sensación desde otro tiempo, ya que "soy humano, y nada de lo humano me es ajeno". Se comprende que hemos ya experimentado todo.


Aprende gradualmente a distinguir 6 estados espirituales en la sociedad:

- Primer grupo (primario): desea satisfacer placeres sensuales.
- Segundo grupo: cree en la existencia de una misteriosa entidad superior.
- Tercer grupo: descubre que existe una fuerte conexión entre Dios y la consciencia.
- Cuarto grupo: trata de comprender cómo se manifiesta Dios.
- Quinto grupo: ha alcanzado una refinada sensibilidad espiritual.
- Sexto grupo: se convierte en un transmisor entre Dios y la Creación.

Al cumplir el Arte de Bendecir, podemos entender mejor a las personas. Esto aclarará el modo por el cual podemos verdaderamente ayudar a la humanidad.

Observaciones
A través del Arte de Bendecir aprendemos la verdadera opinión que Dios tiene de las personas a quienes bendecimos. Así podremos corregir cosas absurdas que podamos pensar o sentir acerca de ciertas personas. La Energía se dirige siempre específicamente hacia la persona a quien bendecimos, lo que demuestra que Dios siempre nos da lo que necesitamos. Esta Energía tiene un efecto purificador, tanto en la persona bendecida como sobre aquél por cuyo intermedio se canaliza. El Arte de Bendecir puede ser empleado en todos los mundos (es decir que podemos retenerlo después de que abandonamos el plano físico) y podemos utilizarlo para pedir la asistencia de Dios Padre. A veces cometemos errores en la oración, pero jamás en la Bendición.

La bendición cambia, dependiendo de que la persona a quien se bendice se encuentra todavía en este mundo, o no. Si la persona ha abandonado este mundo, las palabras para la bendición deben ser: ..."si esta persona, quien tuvo el nombre de ... (debido a que después de dejar este mundo, no mantenemos la misma identidad que en el plano físico)".

En el caso de bendiciones repetidas, los efectos son distintos entre una bendición y otra, y de este modo podemos apreciar la transformación producida en ésa persona. No debemos tener prejuicios acerca de la respuesta de Dios, porque es indescriptible e inimaginable. Debido a la Bendición, la relación entre quien bendice y quien es bendecido adquiere una intensidad más profunda. Quien ejecuta la Bendición, es también bendecido a su vez. 

La Bendición en unísono con un grupo

Es recomendable realizar el Arte de Bendecir sobre un grupo, o también la Auto-Bendición, por alrededor de 7-10 minutos al comienzo de las reuniones. Una persona puede ser elegida, mediante un sorteo consagrado, para que se ubique en el centro del grupo. Todos deben dirigir la Suprema Energía Divina hacia esa persona. Esta técnica es similar a un grupo de oración, sólo que más poderosa. Si existe un problema grande, y se da un grupo de entre 7 y 28 personas, deben orientarse hacia la divinidad y expresar este tema con profunda sinceridad. Movilización de la totalidad del ser, desapego y rendición a la Voluntad Divina son necesarios para la resolución de problemas. Se debe realizar también un sorteo consagrado para elegir a una persona que será "el oído", quien recibirá todas las revelaciones que deben seguirse. La meditación es el próximo paso para incrementar la creatividad (es decir, proyecciones hacia el mundo astral superior, tales como Shambala, y el contacto con guías espirituales). Todos deben tomar en cuenta, con atención lo que les ha sido revelado, y debe comunicarse a los demás, o solamente al "oído". Cada participante debe comprometerse a alguna acción. Puede ser el practicar el Arte de Bendecir 7 veces a fin de lograr inspiración divina para mejorar su creatividad, para transformarse en una fuerza perfecta. Este compromiso puede ser re-activado cada mañana, de modo de acelerar la resolución del problema. La manifestación en el plano físico tiene leyes precisas en cuanto a la transformación de la energía desde el plano causal hacia el plano físico, esto es, debe acumularse suficiente energía. Si no se mantiene la re-activación de este compromiso, gradualmente se volverá al nivel anterior, en el que el problema aparecía como insoluble.

Al practicar el Arte de Bendecir en forma diaria, tenemos un diálogo con Dios en lo profundo de nuestro ser, y nos conectamos con la Energía de las Divinas Posibilidades. Por lo tanto, nuestros deseos pueden manifestarse en el plano concreto. Por aplicar el Arte de Bendecir con tanta intensidad como sea posible, logramos la Inspiración Divina y nuestro campo mental se conecta con el punto invisible, a pesar de que pueda no parecer así. En encuentros sucesivos, se debe transmitir y explicitar todo, y extraer conclusiones. El objetivo es poner en claro que la posición que ocupamos en este entramado, aparezca en una forma clara y divinamente integrada.

Al comenzar a partir de nuestro problema, y practicar el Arte de Bendecir en un grupo, nos abrimos hacia la inspiración y la creatividad, al resolverlo. De este modo, todo se clarifica, y aumentamos nuestra decisión para crear verdaderamente.

El exorcismo definitivo de una persona poseída puede lograrse, inclusive, mediante la práctica del Arte de Bendecir, actuando en forma unísona con un grupo, y observando ayuno total. En el caso de una posesión débil, el exorcismo puede ser llevado a cabo por una sola persona, o por auto-bendición practicada diariamente.

La Bendición es en esencia una fuerza divina misteriosa que se derrama sobre nosotros desde lo alto: este es el signo reconocible. Este flujo de Suprema Energía se manifiesta en el ser humano bajo la forma de un favor divino obtenido en respuesta de una plegaria llevada a cabo con fe y humildad. Esto evoca la asistencia divina y guía para ese tema en especial, o para otra persona. Aquél que realiza la bendición se beneficia a su vez, porque abre su ser para que la Suprema Energía pase a través de él. En efecto, también está auto-bendiciéndose, y es también ayudado.

Auto-bendición

Al comienzo, cuando el ego es todavía muy fuerte, es posible no tener éxito al llevar a cabo la auto-bendición. Es entonces necesario bendecir a otros con humildad y fe, tan a menudo como sea posible. Solamente cuando aparece el desapego mediante el ofrecimiento de ayuda desinteresada a otros, podemos disminuir el ego y progresar espiritualmente. Después de que las necesarias transformaciones se hayan producido en nosotros, seremos capaces de llevar a cabo la auto-bendición.

Fuente: Yoga esotérico

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