Todo cuanto existe en esta Tierra y en el Universo está compuesto de energía. Los planetas, las personas, los animales, nuestros pensamientos, nuestros cinco sentidos, el aire, el mar, una computadora, los minerales, etc., todo, absolutamente todo, es energía.

Todo está compuesto por átomos, el átomo tiene cargas positivas y negativas, esto produce en él un movimiento oscilatorio, una vibración. De ahí que la Ley de Vibración diga que, todo vibra. En la diferencia de cantidad de movimientos por minuto es la calidad de la energía.

La energía tiene color, sonido y vibración. La energía más lenta es negativa y oscura, por eso, cuando vemos una persona o un lugar negativo decimos "Que denso es" o "Tiene mala vibra". En cambio la energía positiva es blanca y tiene una elevada frecuencia vibratoria, cuando nos referimos a ella generalmente la denominamos "Luz". Cambiar de la obscuridad a la luz es una posibilidad. 

Sucede lo mismo cuando hablamos de algún sentimiento o alguna emoción, a veces decimos "Del odio al amor hay un solo paso" ¡y es verdad! el odio y el amor son un mismo sentimiento, solo que uno es negativo y el otro positivo, uno es blanco y el otro negro uno es luz y el otro obscuridad. Si quiero convertir mi odio
en amor, tengo que llevar esta energía negativa al positivo, a esto se le llama "transmutar", esto quiere decir cambiar, sustituir el odio que siento por amor, nunca eliminar algún sentimiento, o  emoción, porque si yo elimino el odio, automáticamente también estoy eliminando el amor ya que es la misma energía.

También los pensamientos, las emociones, los sentimientos y las actitudes son energía. Así que también ellos pueden transmutarse.

A veces nos es difícil ubicar a los pensamientos como energía, o materia, ya que son procesados en nuestra mente por medio del lenguaje o el idioma. Si nosotros pudiéramos ver nuestra mente por dentro cuando se tiene un pensamiento, podríamos observar que se trata de emanaciones de energía, disparos de determinada frecuencia, que cumplen con su misión: Dar una orden que será obedecida ¿qué clase de orden? ¡La que tengas en ese momento en mente! Por ejemplo: soy feo, soy rico, soy inútil, la vida es dura, nadie me quiere, soy feliz, etc.

Cualquier pensamiento se materializará, porque al ser energía, tiene un lenguaje universal que se comunica con todo, ya sea un pensamiento, un objeto o una circunstancia.

Las personas que mantienen en su mente pensamientos positivos, atraen a si mismas experiencias positivas, como sucesos, personas, información o ayudas de todo tipo. La gente que mantiene en su mente pensamientos negativos, atraen a si mismas experiencias negativas, como enfermedades, rupturas, accidentes y en general, experiencias de dolor y sufrimiento.

La energía del pensamiento y de la palabra es muy poderosa, conocerla y usarla concientemente nos ayuda a convertirla en nuestra amiga y aliada. Ignorarla y usarla inconscientemente es un continuo camino de experiencias indeseables. 

Transformar nuestras creencias y nuestros pensamientos equivale a liberar esta creencia desde nuestro subconsciente, es decir, no se trata de decir “soy rico” esperando mañana sacarnos la lotería, se trata de irnos convenciendo poco a poco de que la riqueza es una posibilidad para nosotros y creerlo de corazón, desde lo más profundo de nosotros, desde nuestro subconsciente. Creerlo implica tener fe, no dudar, confiar y no darnos la oportunidad de pensar en cualquier posibilidad negativa ¿Vives preocupado por el oxígeno que obtienes al respirar? 

No. Respiras sin preocuparte cuanto oxígeno tomas... ¿Podrías respirar prosperidad? El flujo de energía es igual, cuando se tiene en conciencia, de esta manera, actúa de forma automática y natural.

Extracto de Abrirse a la prosperidad de Harumi Puertos.
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