1) Lo que llamamos evolución espiritual no es más que la comprensión de las leyes naturales que rigen el universo y la humanidad. Los conocimientos que hoy son de dominio de la ciencia, un día ya fueron consideradas hipótesis o teorías de cuño espiritual, religioso, místico, esotérico o filosófico. Lo que distingue ciencia de espiritualidad es el nivel de conciencia entre las personas, pues no hay separación entre ambas…

2) La evolución es constante; no conseguimos obstruir, vetar o bloquear el movimiento del universo. Como el universo no para, tampoco existe la acomodación. Una persona puede incluso estar acomodada, sin iniciativa para aprender lo nuevo o evolucionar. Con todo, no significa que no esté evolucionando. En ese caso su salto evolutivo está acumulándose en forma de Karma para permitirle, en el futuro, reponer los aprendizajes que no tuvo. Por tanto, la acomodación es una ilusión que deja el alma abrumada de compromisos espirituales para existencias futuras.

La búsqueda del desarrollo de la espiritualidad nunca termina. Por el amor o por el dolor, un día, en algún momento, habrás de rendirte a la necesidad de buscarlo, por eso empieza cuanto antes; esto facilita las cosas y hace la vida más placentera.

El hecho de que tú no quieras evolucionar o espiritualizarte no interrumpe el movimiento evolutivo del universo. Hemos de permanecer atentos, porque muchas veces nuestras decisiones y formas de proceder son contrarias a ese movimiento. Cuando ocurre algo así, es normal que el caos se instale en la vida de la persona.
Las verdades del universo siempre van a manifestarse en nuestra existencia; podemos incluso intentar retrasar esos acontecimientos, sumergiéndonos en las ilusiones, pero jamás podremos evitarlas. Algunas verdades son relativas, pero las verdades de Dios son absolutas.

3) Dios no nos ofrece necesariamente todo lo que queremos. Con todo, nos proporciona efectivamente todo cuanto nos hace falta para evolucionar. Las perspectivas sobre lo que deseamos y lo que necesitamos son distintas porque una viene del Yo Inferior y la otra del Yo Superior. En el momento en que alineamos los dos enfoques, nos sintonizamos con la misión de nuestras almas, por consiguiente, estamos evolucionando a grandes pasos.

4) El orgullo es uno de los mayores obstáculos a vencer. Gran parte de nuestros errores y de nuestros retrasos conscienciales se producen porque no tenemos humildad suficiente para reconocer nuestros deslices, para recomenzar y aprender a vivir de forma simple. Dios está en la simplicidad y el orgullo lo complica todo.

5) Tú tienes una misión que cumplir en esta existencia y has de alinearte con ella. No puedes pensar que nuestro único propósito aquí en la Tierra es solo trabajar, sobrevivir y pagar las facturas. Tenemos que evolucionar, lo cual significa mucho más que defender los intereses del mundo material.
Las dudas en cuanto a la misión de tu alma y al propósito de tu existencia pueden literalmente aplastarte. Dedica el mayor tiempo posible a identificar dentro de tu corazón los caminos que debes seguir. Una vez alineado con esa programación interior, jamás permitas que la duda se adueñe de ti, lo cual puede comprometer mucho tu evolución.
La constancia en el propósito y la conexión con Dios son tus mayores aliados. Redobla la atención y aniquila la duda.

6) La familia y las relaciones en general (por ejemplo, con el jefe, con los oficinistas, con los vecinos, en el trabajo, en la salud, en las finanzas, con los bienes materiales) son los más perfectos escenarios que revelan nuestros principales aprendizajes. Los conflictos originados en esas relaciones revelan grandes indicios de cuales sentimientos necesitamos purificar, manifestando nuestra mayor tarea: la cura de las emociones inferiores.

7) Hay un conjunto muy grande de leyes universales que rigen nuestra existencia. Viviendo aquí en la Tierra estamos naturalmente sometidos a la acción de estas leyes. Comprender esto nos vuelve más sabios y hace que nuestra existencia sea más leve, contribuyendo a que rememos siempre a favor de la corriente. Todo dolor, sufrimiento, crisis, conflicto, enfermedades, manifiestan la no comprensión de esas leyes por parte del afectado o sufridor. La conciencia espiritual es la comprensión de esas leyes. Siempre que sufres es porque una ley natural está actuando en tu vida y tú no comprendes su funcionamiento.

8) No hay religión superior a la verdad. La búsqueda espiritual necesita perfeccionamiento constante. La ignorancia es el mal de la humanidad. Las verdades son relativas. No tenemos necesidad expresa de una religión para espiritualizarnos. Creencias, credos, sectas, filosofías espirituales son importantes, no obstante, sin grandes dosis de conciencia y discernimiento, pueden llegar a confundir tu percepción sobre Dios y las leyes del universo. No hagas de ninguna línea religiosa una verdad absoluta; aprende, evoluciona, estudia, pero sabiendo emplear un filtro interno.
La conciencia del corazón es nuestro mayor guía. Lo que más importa es vivir conforme a los principios divinos de amor, amor y amor. El respeto al nivel evolutivo de cada cual es tan importante como la búsqueda constante. Las religiones más antiguas, y en cierta forma obsoletas, todavía pueden ser muy útiles para aquellos que no están preparados para experimentar la búsqueda de la espiritualidad universalista. Amar al prójimo como a uno mismo significa también ese respeto.

9) Nuestra conciencia es inmortal. Nuestro cuerpo físico incluso puede llegar al óbito, pero nuestra conciencia es una energía, y la energía nunca se pierde. ¡Tu cuerpo físico no es todo! Estamos constituidos de una esencia trascendental a esa cáscara densa. No dejes de cuidar tu cuerpo con cariño y atención, pero él no es más que una de las patas de una silla. No te iludas con las apariencias.

10) Esa búsqueda es accesible para cualquiera. No requiere grado iniciático, tampoco es preciso que te hagas miembro de cualquier grupo específico o adepto a una u otra filosofía (o fraternidad, tampoco que seas integrante de una sociedad secreta). Es un camino para cualquiera que desee abrirse al movimiento evolutivo e incesante del universo.
No confundas conciencia espiritual con nivel cultural, condiciones económicas o jerarquía social. Cuántos no saben leer, pero son doctores en el arte de comprender a Dios. Es preciso tragarnos la arrogancia; seamos humildes. Esto es más sensato y saludable, pues se concierta más con nuestra ignorancia natural, que necesitamos vencer.

11) En el universo todo es cíclico. Comprende esto y serás más feliz. Hay tiempo para todo, el momento oportuno de cada cosa. Pero todo va y viene, nace y muere, se levanta y se cae, clarea y oscurece, se calienta y se enfría. Convivir bien con esos movimientos naturales hace a la persona más sabia y feliz.

12) A toda acción corresponde una reacción, por eso tú no eres victima de nada; todo lo que estás cosechando en tu vida hoy es resultado de lo que has plantado en el pasado. “A cada cual se le dará según sus obras”. Cambia el ahora porque así el futuro ya ha comenzado a mejorar para ti, en este mismo instante. El pensamiento es el que crea o transforma tu realidad. Los pensamientos son los generadores de los estados de espíritu; si sabes moldearlos positivamente, también moldearás un futuro positivo. Todo pensamiento, emoción y sentimiento genera una energía. La cuestión de que la polaridad sea positiva o negativa es una opción de cada uno. Tú co-creas el futuro todo el tiempo; tu forma de reaccionar frente a la vida y sus acontecimientos pueden alterarlo a todo instante.

Orad y vigilad es uno de los instrumentos más importantes en esa búsqueda. Manifiesta la necesidad que tenemos de cuidar con atención todas las cosas que producimos en nuestros pensamientos, siendo conscientes de qué tipo de energía estamos generando para el universo y para nosotros mismos la cual, por consecuencia, podrá acercar acontecimientos en la misma frecuencia. Somos eternos responsables. “No hagas a tu prójimo lo que no quieres que te hagan”.

El libre albedrío es una herramienta que ha de utilizarse con sabiduría. La libertad existe, la reacción también; piensa siempre que todos los actos generan consecuencias. Actos positivos, consecuencias también positivas. Lo inverso obedece a la misma ley.

13) No existen gurúes. Tú eres el mayor maestro de tu existencia y el responsable por tu evolución. Las personas más sabias que hay a nuestro alrededor pueden ayudarnos a comprender mejor nuestros papeles, pero jamás ejecutarlos por nosotros.

Las respuestas a nuestros anhelos están dentro de nosotros mismos. Hemos de aprender a escrutar nuestro interior, evitando la búsqueda desenfrenada e iludida de soluciones y respuestas en el mundo externo.

La solución de tus problemas no está en otra persona. Las personas de tu entorno pueden ser detonadores de tu evolución, lo mismo que pueden ser amparadores en esa jornada, jamás salvadores, tampoco culpables de nada.

14) Todos tenemos la capacidad de influir sobre el psiquismo de cualquier lugar y cualquier persona. Cuando irradiamos una intención positiva, conscientemente podemos influenciar sobre multitudes para obrar de la misma forma. Actuando así, pasamos a ser colaboradores de Dios en el proceso evolutivo, y eso es convertirnos en un óptimo ejemplo para la humanidad.

15) La búsqueda diaria y consciente de un estado de espíritu elevado es uno de los puntos más importantes en la evolución espiritual. Requiere disciplina y dedicación, pero puede lograrse de muchas formas distintas y asimilarse naturalmente, sin complicaciones.

16) Desarrollar la espiritualidad es asumir y cumplir compromisos con nuestra propia esencia. Si no encuentras tiempo para tu evolución, innegablemente habrás de convertirte en terreno fértil para desequilibrios de cualquier orden por simple negligencia consciencial.

La gratitud y la meditación son ejercicios diarios para mantener a cualquiera en contacto directo con los planos superiores y los mejores niveles de vibración. Si no aprendes a ser agradecido por lo que tienes, jamás alcanzarás éxito, paz y salud.

Aprende a alimentarte de las cosas sencillas de la vida; comprende la esencia de tu existencia y líbrate de la miopía consciencial y del egoísmo. El apego y el materialismo excesivo esclavizan, pues hacen a las personas dependientes unas de otras y de las cosas materiales.

17) Somos Dios en esencia, hechos a Su imagen y semejanza. Eso quiere decir que tenemos la capacidad de vibrar, generar y emanar las mismas bendiciones de Él, sea Él quien fuere. Milagro es nuestra capacidad de transformar problemas en oportunidades de evolución y crecimiento espiritual. Cuando nos dedicamos a conocer las verdades con el corazón abierto, obtenemos mérito, y el mérito puede traer el milagro. ¡No hay milagro sin mérito!

18) El universo se comunica todo el tiempo con nosotros a través de signos, coincidencias y flechas de los ángeles. Es preciso mejorar la recepción de esa señal cósmica. Aprende definitivamente a aprovechar todas las indicaciones que surgen sutilmente a través de personas, situaciones y acontecimientos, que suenan como coincidencias. Éstas no existen. Lo que hay es una energía de sincronismo que hace que las cosas parezcan meras coincidencias, aprende a aprovecharlas siempre.

19) Definitivamente comprende que para que nuestro Planeta salga de este caos, necesita de mucho esfuerzo por nuestra parte.

20) No hay problema alguno en ganar dinero, si se hace de forma idónea y ética. Es mejor tener bastante dinero, ser feliz, incluso emplearlo con sabiduría para ayudar a más personas a evolucionar, que rechazar todo eso por miedo. El dinero es una energía muy importante de la tercera dimensión que puede contribuir mucho en esa búsqueda evolutiva. Los votos de pobreza, en la mayor parte de los casos, en lo que atañe a la realidad actual, solo empeoran las cosas; sé sensato, no te penalices a ti mismo, el dinero no es sucio. Ser rico no es pecado, siempre que tú conviertas la riqueza también en un estado de espíritu.

21) En resumidas cuentas, nuestra meta mayor aquí en la Tierra es la evolución constante, que implica:

a) purificación de las características de inferioridad de nuestra personalidad (cura de las emociones negativas);
b) armonización de los conflictos con terceros;
c) generación de buenos ejemplos.

Atención: ¡Lo más importante!
Lee con atención y medita sobre cada uno de los anteriores apartados. Excluye los que no te gusten o con los cuales no estés de acuerdo, pero caso hayas aceptado algunos, tienes la responsabilidad de ponerlos en práctica en tu vida y transmitirlos al mayor número posible de personas.


¡Sé feliz y libre!

Autor: Bruno J. Gimenes - sintonia@luzdaserra.com.br
Traducción de Teresa - teresa_0001@hotmail.com 
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