Amar al prójimo como a ti mismo, es TRATARLO COMO A MI ME GUSTARÍA QUE ME TRATARAN. ¿Quién es mi prójimo? Es todo Aquel que me rodea, familiar, vecino, compatriota, la persona que me cae mal… Sin distinguir raza, color, sexo, país, religión, en fin. 

- AMAR al prójimo es “RESPETARLO”, o sea, no querer que todos sean o piensen como yo. Por ejemplo: Si mi vecino tiene otra religión y no desea cambiar, debo respetarlo y pedirle a él que me respete. Aunque nosotros los seres humanos, pensemos de manera diferente, debemos y tenemos que amarnos los unos a los otros, así podremos vivir en paz. 

- AMAR al prójimo es SERVIRLE, es decir, olvidarme de lo que yo quiero hacer o lo que yo necesito, para dar paso y AYUDAR a los demás: a mi esposo, a mi esposa, a mis hijos, a todos mis hermanos, a todos los que me rodean. Servir es hacer un favor antes de que me lo pidan. Si hiciéramos esto solamente en nuestra familia, ¡qué diferente sería nuestra vida familiar! Hay que hacer el bien sin saber a quién. 

AMAR al prójimo es también PREOCUPARME por los demás, aquellos que están más adoloridos que yo, por los que tienen hambre, por los que se quedaron sin casa, por mi compañero que tiene problemas en casa. ¡Hay tantas personas que podemos ayudar! . Podemos también ayudar con nuestro tiempo o con nuestro cariño. Amar es acompañar y escuchar un rato al viejito del que todos se han olvidado. Amar es visitar al enfermo que no puede salir. 

- AMAR al prójimo es SER AMABLE, es hablar bien y tratar a las personas con cariño y respeto, aunque en alguna circunstancia sea con una persona que me hizo daño o espera mi fracaso. 

- AMAR al prójimo es tener PACIENCIA con las personas, ¿Qué significa esto? Es aceptar a los otros como son, aguantar sus errores o sus equivocaciones y corregirlos con amor. ¡Qué importante es tener paciencia por ejemplo, con nuestros hijos, para irles enseñando lo que está bien y lo que está mal!, principalmente con nuestro ejemplo o hechos concretos. 

- AMAR al prójimo es hacer mi trabajo (en la casa con mi familia, en mi trabajo con mis compañeros) lo mejor que pueda y con ALEGRÍA, aprender a dejar los problemas a un lado y disfrutar de la vida, aunque creas que hacer esto no ayuda de mucho, si lo es, aunque sea difícil de creer, tu alrededor influye en tu estado anímico, si TÚ estás bien transmites la alegría a los demás, pero si estas mal generas un ambiente tenso y poco agradable. 

-AMAR al prójimo es NO JUZGAR a nadie, no pensar o hablar mal de otras personas. El verdadero amor todo lo perdona, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta… 1 Co 13, 4-7

La vida es corta para vivirla en pleitos, peleas, contiendas y divisiones; porque mejor no empezamos hoy a dar amor a todos los que nos rodean, amigos, enemigos, desconocidos... así te sentirás mejor contigo mismo, con la vida.

Tengan un mismo amor, un mismo espíritu, un único sentir y no hagan nada por rivalidad o por orgullo. Al contrario, que cada uno, humildemente, estime a los otros como superiores a sí mismo. No busque nadie sus propios intereses, sino más bien el beneficio de los demás". (Filipenses 2, 1-4) 

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