Hubo una vez un hombre que pensaba en cómo sacar un clavo de una tabla gruesa de madera, pues no tenía tenazas,  sólo un mazo con otros clavos  pasó mucho rato tratando de pensar la manera de sacarlo y cuando iba a desistir se le ocurrió una idea.

Tomó otro clavo y la clavó sobre la punta del que quería sacar y de esta forma el primer clavo salió del otro lado de la tabla.

A veces tenemos un odio, un dolor, un resentimiento que hemos estado tratando de sacar de nuestros corazones y no hemos podido por lo arraigado que se encuentra.

Existen otros clavos que podemos usa  para sacar esos primeros que nos lastiman tanto:
El Rencor con el Perdón
El Odio con el Amor
La Tristeza con la Alegría
La Inseguridad con la Confianza.
La Ira con la Paz
La Auto lástima con la Aceptación

¿Cuál es el "clavo" que no has podido sacar?

No importa cuál sea, debes saber que no tienes por qué tenerlo clavado!...

Si lloras demasiado porque el sol se ha ocultado, las lágrimas no te dejarán ver la belleza de las estrellas.


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