¿Tienes alguno de estos síntomas?

1.- Tendencia a pensar y actuar espontáneamente, más bien que a partir de miedos basados en experiencias pasadas.
2.- Una inconfundible capacidad para disfrutar de cada momento.
3.- Pérdida del interés en juzgarse a sí mismo.
4.- Pérdida del interés en juzgar a otras personas.
5.- Pérdida del interés en lo conflictivo.
6.- Pérdida del interés en interpretar las acciones de otras personas.
7.- Pérdida de la capacidad de preocuparse (este es muy grave).
8.- Intensos y frecuentes episodios de agradecimiento.
9.- Sentimientos de satisfacción por estar conectado con los otros y con la naturaleza.
10.- Frecuentes e irreprimibles deseos de sonreír con los ojos del corazón.
11.- Susceptibilidad creciente al amor emitido por los otros, acompañada de una necesidad incontrolable de emitirlo.
12.- Tendencia creciente a dejar que las cosas sucedan en vez de empeñarse en que sucedan.

Si has respondido que sí a cinco o más de ellos, probablemente se te considere un bicho raro: eres feliz.

Una sugerencia: mantén esta enfermedad bien anclada en tu alma, aunque los demás digan que estás loco.

¿Qué nota has sacado en el felizómetro? Comparte y haz que se extiendan estos síntomas

Fuente: "Paz, Amor y autocuración" del Dr. Bernie Siguel
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